Yo, un otaku solitario, terminé rodeado de chicas clase S tras un cambio de puestos, y así comenzó nuestra relación secreta.

Capítulo 5

Capítulo 5: Una cita es una sucesión de hechos turbulentos.

Lunes. Como de costumbre, llegué temprano a la preparatoria y me puse a leer una novela ligera en mi asiento… o al menos eso intentaba.

  • ¡Ryota, Ryota! La votación para el festival cultural. ¿Por qué opción vas a votar? 

De repente, escuché un término que no me resultaba familiar y no pude evitar preguntar de vuelta.

  • ¿Votación para el festival cultural?
  • ¡Pero si Yuria, la del comité ejecutivo del festival, dijo el viernes que hoy lunes decidiríamos qué hacer! 
  • Ahora que lo pienso, es verdad que en la hora de tutoría del viernes mencionó algo parecido.
  • Vamos a decidirlo por mayoría de votos, ¿no? ¡Airi prefiere un café!. —¿C-Café…?
  • ¡Sí, un café… con trajes de maid…! 

Al imaginarme a Miyama con un vestido de maid, sirviéndome mientras sus enormes pechos se vislumbran por un instante a través del escote, terminé sonriendo de forma pícara sin querer.

  • ¡O-Oye, Ryota! ¿Por qué estás sonriendo así?
  • …Un café de pechos enormes tampoco estaría nada mal.
  • ¡¿Qué?!.

Justo cuando Miyama se quedó desconcertada, Yuria e Kuroki entraron juntas al salón de clases. Al instante, Yuria miró hacia el frente y comenzó a hablar con ellas dos.

  • ¡Yuria, Rui-chan, buenos días!
  • Buenos días, Airi… Oye, ¿no estabas hablando hace un momento con Izumiya?
  • ¡Ah, eso! Es que le estaba pidiendo el favor a Ryota de que votara por la opción del café en la votación del festival cultural. 
  • …Es-Espera, así es, ¿verdad?

Yuria me lanzó una mirada de reojo y luego se sentó en su propio asiento, que está justo a mi izquierda. 

Qué cinismo… Se supone que con este par, Yuria actuaba como si no me conociera… Lo sé, pero… Ayer tuviste una cita de cine súper divertida conmigo y te atreves a hacer eso.

Mientras miraba a Yuria de reojo, Kuroki se detuvo justo frente a mi asiento.

  • Fufu, así que al final Ryota-kun… ¿por cuál vas a votar? ¿Por la obra de teatro o por el café?
  • ¿R-Ryot… Ryota-kun?!

Al escuchar el “Ryota-kun” de Kuroki, Miyama y Yuria reaccionaron al mismo tiempo. Al mismo tiempo, Rui Kuroki, relamiéndose los labios con la punta de la lengua mientras esbozaba una sonrisa audaz… ¡Maldita sea, Kuroki! ¡¿Es que acaso planeas meter de lleno a este tipo en un problema colosal…?!

  • …

Que las miradas de ambas se volvieran dolorosas para mí era algo inevitable. Yo había tenido un acercamiento con cada una de las tres chicas de este grupo de bellezas al conocer los secretos individuales de cada una; sin embargo, no me estaba permitido revelar el secreto de ninguna de ellas a las otras dos. Por lo tanto, las otras tres no tenían forma de saber que yo compartía una “relación de secretos compartidos” con las otras dos y que nos habíamos vuelto bastante cercanos.

Aun así, este escenario en el cual Kuroki me llamaba abiertamente por mi nombre de pila de forma tan franca generaba exactamente la misma atmósfera que cuando Miyama se equivocó anteriormente y me llamó “Ryota”.

Que sospechen de mí es algo natural… Esta situación es sumamente mala.

  • Oye, ¿por qué Rui-chan también te llama Ryota? ¿Acaso Rui-chan y Ryota se hablaban de esa forma en la secundaria? ¡Si recuerdo bien, ustedes nunca antes se habían dirigido la palabra!
  • Bueno, sobre eso… El hecho de que yo use su nombre de pila es solo porque quería probar a llamarlo así, ya que Airi también lo llama Ryota. Además, si todos los que están cerca de su asiento lo llaman de maneras distintas, Ryota-kun podría llegar a confundirse, así que pensé que sería mejor que todos lo llamáramos así.

Vaya, como era de esperarse de un genio que reúne tanto el talento como la belleza… Su excusa fluyó al instante sin el menor titubeo ni un segundo de retraso. Si no viera la falta de agitación en su rostro, realmente creería que es así… Pero ella es la única que deliberadamente hizo esto sabiendo que quería llamarme por mi nombre frente a todos.

La astucia que maneja en este tipo de situaciones es la gran fuerza de Kuroki, o mejor dicho… Al ser una perfeccionista absoluta, realmente no deja ningún cabo suelto.

  • Así es. Yuria también debería llamar a Ryota-kun como “Ryota”, ¿no?
  • ¡¿Eh?! ¡¿T-también yo?!
  • Vamos, hazlo.

Instada por Kuroki, Yuria volteó en mi dirección.

  • Entonces… R-Ryota. 

Yuria me llamó mientras fruncía los labios ligeramente con evidente timidez. Al ver que destilaba ese aire tan forzado de no estar acostumbrada a llamarme así a propósito, no pude evitar pensar.

Vaya, Yuria también es bastante astuta. 

Y de esta manera, terminó sucediendo que no solo en privado, sino también en el día a día normal, las tres me llamarían “Ryota”.

  • Bueno, volviendo al tema, ¿por cuál vas a votar, Ryota-kun? ¿Por la obra de teatro? ¿O por el café?
  • ¡¿Eh?! E-Estee… ¿yo?

Kuroki, con total naturalidad, intentaba incluirme en la conversación de las tres.

  • Por ahora, como Miyama me lo pidió, estaba pensando en elegir la opción del café.
  • ¡Vaya, con que un café! Es verdad que hace un momento estabas hablando de las cosas del festival cultural con Airi.
  • ¡S-Sí, así es! ¡Vaya, Rui-chan, no sospeches de esa manera!

Al parecer, Kuroki sospecha de nuestra relación. Bueno, ciertamente no sería extraño que dudaran de mí, considerando que no solo compartí el almuerzo con Miyama, sino que además nos vieron a los dos solos en el Starbucks…

  • Airi también quiere que Ryota-kun vote por el café, ¿verdad? Aunque Yuria es del comité ejecutivo, me pareció escuchar que antes habías dicho que preferías una obra de teatro, ¿no?
  • Bueno, e-etoo… Si elegimos un café, los trámites relacionados con los alimentos y bebidas son un fastidio, y más que nada, la inspección sanitaria… por eso lo decía. 

Como era de esperarse, pensar en cosas pervertidas en una situación así está fuera de lugar, por lo que me contengo; sin embargo, no cabe duda de que la idea de reunir de ver algo de “carne” es ciertamente…

  • Por cierto, ¿qué hay de ti, Rui?
  • ¿Yo? Mmh, la verdad es que no me decido. 

Kuroki clavó su mirada de reojo en mí mientras decía eso. 

¿Q-Qué pasa…? ¿A qué viene esa mirada?

Cuando le devolví la mirada, ella esbozó una leve y sutil sonrisa y volvió a mirar en dirección a Yuria.

  • Yo creo que votaré por la obra de teatro por el bien de Yuria.
  • ¡¿Eh?! ¡Rui-chan, tú también deberías votar por el café! ¡Así hacemos de maids juntas!
  • ¡¿Eh?! Pero si yo… no soy tan linda como Yuria o Airi, no me quedaría bien…

Kuroki dijo eso mientras me miraba fijamente.

 ¿Acaso Kuroki, al tener semejante belleza, está consciente del poderio de los grandes pechos de Airi y de los muslos gruesos de Yuria…? No, no puede ser…

  • Para nada, si Rui-chan no fuera linda, ¡entonces el resto de las chicas de nuestro salón pasaríamos a estar por debajo del nivel de un personaje de fondo!
  • Fufu, ¿en serio me estás halagando, Yuria? Que una gal tan a la moda y hermosa como tú me elogie me da un poco de vergüenza. 
  • No, si solo estoy diciendo la pura verdad.
  • ¡Oye, ¿Ryota, Ryota?! ¿A poco no prefieres que hagamos la obra de teatro?
  • ¡¿Qué pasa, Miyama?! ¿No decías que era mejor el café?. 
  • Mmh… Si Yuria, que es del comité ejecutivo, dice que una obra es más fácil, estaba pensando que tal vez sería buena idea apoyarla. Airi, le da igual cualquiera de las opciones.
  • …Sí, supongo. Yo también tomaré esa opción.

¿Una obra de teatro… eh? De todos modos, la heroína seguro que terminará siendo Kuroki, y yo solo serviré para encargarme de los trabajos de limpieza y recados secundarios, así que…

¿La heroína será Kuroki… eh? Siento una especie de mal presentimiento… ¿o será que le estoy dando demasiadas vueltas?

***

Como la segunda hora de clase, Sociedad Moderna, se convirtió en una sesión de estudio libre, la clase aprovechó el tiempo para discutir qué harían en el festival cultural.

La miembro del comité ejecutivo por parte de las chicas es la gal número uno de la escuela, Yuria Ichinose. Por el lado de los chicos, el miembro del comité es Yamato Hino, un chico súper popular, increíblemente guapo y con una personalidad perfecta para el liderazgo.

  • ¡Muy bien, entonces vamos a hablar sobre lo del festival cultural! En la reunión anterior redujimos las opciones a dos: una obra de teatro o un café. Les pedí a todos que pensaran durante el fin de semana por cuál votar, ¿verdad?

Yuria, a quien no le gusta hablar con chicos, se dedicó a cumplir un rol de apoyo escribiendo en silencio varias cosas en el pizarrón a medida que Hino hablaba. Aun así, cuando Hino tomaba la palabra, Yuria hacía que la conversación fluyera sin problemas utilizando su gran habilidad para dialogar.

Pensándolo bien, incluso con ese tal Hino… ¿Yuria no llega a abrir su corazón por completo? Si lo consideras así, puede que yo sea alguien sumamente afortunado…

Tanto en apariencia, estatura como en habilidades sociales, me quedo extremadamente corto en comparación con un chico tan popular como Hino. La única área en la que podría ganarle por poco es en los estudios. Sin embargo, estudiar mucho por sí solo te convierte en un simple “cerebrito”, por lo que es casi imposible que un otaku solitario y marginado como yo pueda subir en la jerarquía social de la clase.

Yo era un otaku marginado que siempre estuvo en el subsuelo de la escala social del salón de clases, pero… no cabe duda de que ahora…… El yo de ahora, creo que se encuentra en un escenario incluso superior al de un chico popular. 

Y esto es gracias a este cambio de asientos que me puso cerca de Yuria, Miyama y Kuroki. Al principio detestaba este cambio de asientos, pero supongo que esto es lo que llaman una bendición disfrazada. Hasta hace poco sentía cierta incomodidad y recelo hacia ellas tres, pero tras compartir nuestros secretos, nuestra relación mejoró por completo.

  • A ver, voy a repartir los papeles, ¡así que escriban cuál prefieren!

Mientras yo sonreía con picardía para mis adentros sumergido en un sentimiento de superioridad, la votación comenzó antes de que me diera cuenta.

  • Toma, Ryota. El papel.
  • Ah, gracias, Miyama. 

Al recibir el pequeño trozo de papel en blanco del tamaño de una palma de la mano por parte de Miyama, quien está sentada en el asiento de adelante, escribí inmediatamente “Obra de teatro” en él.

Una vez que terminó la recolección de los papeles, poco después salieron los resultados del conteo.

  • ¡Muy bien, procederé a anunciar los resultados! ¡La actividad que el grupo 2-B realizará para el festival cultural será… una obra de teatro!

Tras el anuncio de Hino, estallaron los aplausos por todo el salón. Vaya, al final sí que terminó siendo una obra de teatro. Miyama y Kuroki se miraron la una a la otra y sonrieron. Como Yuria, la miembro del comité, había dicho que una obra de teatro era más fácil, seguro que a ellas dos les alegra que haya ganado esa opción.

Por alguna razón, ver la amistad entre estas tres chicas desde fuera genera una sensación bastante agradable.

  • Dado que ya se decidió hacer una obra de teatro, elijamos de una vez el título de la obra que vamos a representar. ¿Alguien tiene alguna propuesta?

¡K-Kuroki…!

Como si quisiera interrumpir las palabras de Hino, una mano se levantó con rapidez desde mi lado derecho.

  • Si hacemos una historia original los preparativos serán muy difíciles, así que considero que un clásico sería lo mejor. Sí, por ejemplo… Blancanieves. 
  • ……¿¿Blan-Blancanieves??

Un momento… ¿¿Blancanieves?? ¿Te refieres a esa historia donde una chica se come una manzana, se queda dormida y si no recibe el beso de un príncipe guapo no despierta ni loca? ¡¿Qué clase de historia con ideales tan altos y convenientes para una mujer caprichosa es esa?! Cielos, ¿por qué demonios tenía que ser una obra con una escena de beso? De todos modos nadie va a querer postularse… Apuesto a que todo el salón dirá que es mejor algo como “Momotaro”.

  • ¡Ohhh! ¡Me parece genial, Blancanieves! ¡Es una excelente idea! ¡Es lo máximo! ¿Qué opinan los demás?

Hino comenzó a consultar a todos en el salón mientras adulaba e inflaba el ego de Kuroki.

  • ¡Sí, sí! ¡Si Kuroki-chan lo dice, yo también la apoyo!
  • ¡Yo también, yo también!
  • ¡A mí también me parece bien!
  • ¡Yo también! ¡Quiero despertar con un beso de Kuroki-san!
  • ¡¡¡Yo también!!!

Aunque hubo un pequeño grupo de tipos desagradables, casi toda la clase asintió con la cabeza. ¿Será esto… el poder de coacción absoluta que posee una existencia como Rui Kuroki? Si el presidente de la clase, que es el chico más popular de la escuela, dice “derecha”, todos van a la derecha; pero si Kuroki dice “izquierda”, todos van a la izquierda; así de rápido se transforma en la opinión unánime de todos.

  • ¡Bien, entonces queda decidido que haremos Blancanieves!

Una vez más, estallaron los aplausos por todo el salón. 

Ya que en este salón tenemos a Airi Miyama, una hermosa chica con pechos explosivos que solo aparece una vez cada mil años, desearía que hicieran una obra un tanto erótica con los pechos de Miyama como protagonista… 

Mientras rogaba internamente por algo tan descabellado, esos pechos increíbles me hablaron. 

  • Oye, oye, Ryota. Si vamos a hacer Blancanieves, ¡hagamos el papel de los enanos juntos!
  • ¡¿Un enano?! ¡Ni loco haría el papel de un enano contigo!
  • ¿Por qué? ¡Si los enanos son lindos!
  • Tú… mires por donde te mire, eres una chica que no está hecha para ser un enano.
  • Y bueno… Dado que hacer una obra de teatro normal y corriente sería aburrido, tengo una propuesta. 

Otra vez… ¿Una propuesta? Como era de esperarse, venía de Kuroki, la perfeccionista absoluta. Seguro iba a decir que ella misma quería hacer el papel de Blancanieves, o algo así…

  • ¡¿Qué tal si hacemos que un chico interprete a Blancanieves y una chica interprete al príncipe?! ¿Qué les parece?
  • …¿¿Eh?? ¿O sea que… quieres decir que intercambiaremos los roles de género de los personajes principales?
  • ¡Hacer una Blancanieves con los roles de género invertidos… eso suena genial!
  • ¡A mí también me parece interesante! 
  • ¡Yo también estoy a favor! 

Debido a los NPC sin cerebro de nuestra clase (los chicos populares), la propuesta de Kuroki para hacer una “Blancanieves con roles de género invertidos” terminó siendo aprobada, tal como se veía venir.

Al llegar a este punto, lo siguiente que tocaba decidir era el reparto. Para definir los papeles de Blancanieves  y el Príncipe, los chicos y las chicas se reunieron en sus respectivos grupos para discutirlo…

Las chicas se reunieron del lado del pasillo para decidir el papel del Príncipe, mientras que los chicos nos agrupamos cerca de los asientos junto a la ventana para elegir a Blancanieves.

Con los roles de género invertidos… para el lado de las chicas esta idea no es tan mala, pero para los chicos no es más que una total humillación. Aun así, como acababan de estar de acuerdo con la propuesta de Kuroki, pensé que alguno de esos chicos populares y aduladores se ofrecería voluntario para hacer de Blancanieves… o al menos eso creía.

  • A ver, por mucho que se trate de Kuroki-san, para un chico sigue siendo un golpe duro…
  • Sí. O sea, ¿quién de nosotros va a terminar haciendo de Blancanieves?
  • ¡Vestirse de mujer es demasiado humillante, en serio! 

Tan pronto como nos reunimos, las opiniones negativas comenzaron a volar entre los chicos. Al parecer, liderados por el grupo de los populares, los chicos empezaban a cuestionar la propuesta de Kuroki. Se ve que cedieron ante la presión social del momento y por eso no pudieron quejarse en el aula. O tal vez sea que frente a Kuroki, los chicos simplemente quieren dar su mejor cara…

Pero Rui Kuroki es una estratega capaz de manipular a su antojo incluso a ese tipo de hombres que albergan segundas intenciones, logrando imponer sus propias opiniones. Sigo sin comprender qué es lo que está tramando Kuroki, pero a estas alturas ya es imposible oponerse… Me han hecho un rompe tobillos sin poder hacer nada.

Así es como terminaron las cosas.

  • La que propuso la obra esta vez fue Kuroki-san, pero si lo analizamos bien desde el principio, la posibilidad de que ella haga el papel del príncipe que protagoniza la historia es muy baja, ¿no?

Cuando Hino dijo eso, los chicos populares a su alrededor ladearon la cabeza confundidos.

  • ¿Por qué? Yo daba por hecho que Kuroki haría del príncipe protagonista…
  • Es que Kuroki-san tiene los Intercolegiales a la vuelta de la esquina. Si contamos desde la secundaria, está a punto de ganar su quinto campeonato nacional consecutivo, ¿saben? No tiene tiempo libre para andar haciendo el papel principal en una obra del festival cultural. 

Eso tiene bastante sentido. En resumen, Kuroki está extremadamente ocupada día a día, por lo que se asume que, por muy talentosa que sea, no dispone del margen de tiempo necesario para asumir el rol protagónico de la obra.

¿Significa entonces que, como ella misma no se iba a involucrar en la obra, se limitó a opinar lo que le dio la gana? ¿O es que lo que Hino quiere decir abarca otra intención…? ¿Será acaso que Kuroki aprovechará su gran popularidad o usará su influencia para algo así?

  • Si asumimos que Kuroki no va a hacer el papel principal, el príncipe debería ser Miyama, que tiene novio, o Ichinose, de quien corre el rumor de que tiene novio en otra escuela, ¿no?

Uno de los chicos del grupo de los populares murmuró eso en voz baja mientras ponía una expresión amarga.

Miyama ha declarado públicamente que tiene novio (lo cual es una gran mentira), pero al parecer Yuria también es considerada por todos como una chica que ya tiene pareja. Bueno, Yuria actúa de forma fría y distante con cualquier chico que no sea yo, y siendo una gal tan sumamente linda, lo más natural es pensar que tiene un novio universitario o mayor que ella.

  • Yo paso de esto.
  • ¡Oh, yo también!
  • Si Kuroki-san fuera a ser la protagonista, me ofrecería como voluntario incluso para vestirme de mujer; pero… si resulta que no es ella, ¡eso se sentiría como una total traición hacia Airi-tan!

Comenzando por los chicos populares del salón y siguiendo por los otakus problemáticos, uno tras otro se negaron rotundamente; los chicos de la clase no hacían más que negar con la cabeza en cadena. El hecho de que ni una sola persona dijera ¡Vamos a decidirlo de forma justa por sorteo! dejaba muy en claro lo poco que querían hacer esto en serio.

Aun así, entiendo perfectamente cómo se sienten estos tipos. Si se cumple la predicción de Hino de que Kuroki no hará el papel principal, para los hombres que están enamorados de Kuroki ya no tiene ningún sentido participar. Al mismo tiempo, para los tipos a los que les gusta Miyama o Yuria, tampoco hay ninguna garantía de que Miyama o Yuria vayan a interpretar al príncipe, por lo que este asunto se convirtió en algo de alto riesgo y bajo beneficio

Que nadie levante la mano es una situación sumamente mala para mí. Al ponerse las cosas de este modo, era inevitable que la punta de la flecha terminara apuntándome a mí…

  • Oigan, ¿y qué tal si Izumiya hace de Blancanieves?

Izumiya, yo, un otaku marginado que pertenece a la facción neutral del salón. En pocas palabras, un blanco fácil.

  • ¡Es verdad! ¡Él es inteligente! ¡Por favor, te lo encargo, Izumiya!
  • Oigan, oigan… Las calificaciones no tienen nada que ver con esto, ¿verdad…?
  • ¡Claro que sí! Eres el que tiene las mejores notas entre los chicos de la clase, así que memorizar el guion y los diálogos se te dará genial, ¿no?

Cielos… Es obvio que no quiero hacer algo como Blancanieves. Pero si un otaku solitario como yo llega a tomar una actitud tan rebelde y se opone con todas sus fuerzas ante la insistencia de todos… bueno, no hace falta ni decir lo que pasaría después.

  • Es verdad… Izumiya, ¿qué opinas? 

Hino me lanzó la pregunta directamente. Si me lo pide incluso Hino, quien actúa como el líder de los chicos de la clase… se me hace todavía más difícil negarme. 

Este maldito Hino… siempre va por ahí poniendo su cara de buena persona, pero al final resulta ser esta clase de persona.

  • Ah, yo… ettoo…

¡Espera, espera! ¡Que es Blancanieves! Como era de esperarse, el papel principal de la obra es una carga demasiado pesada para mí. ¡Aquí tengo que negarme! ¡No dejes que te arrastre la corriente! 

Y, aunque en mi mente me visualizaba rechazando a Hino con un rotundo “¡No, paso!”, en la realidad…

  • H-Hagámoslo… 
  • ¿Eh?
  • ¡¿Basta con que lo haga yo, no?! ¡Lo haré!
  • 「「「¡¡Ohhhhhhhhhh!!」」」

Al final, cedí ante la presión de los que me rodeaban. ¡¿Soy idiota?! ¡Debí haberme negado…! A mi alrededor, los chicos comenzaron a lanzar elogios y aplausos uno tras otro. Esto es lo peor. Puede que sea la primera vez en mi vida que recibo elogios que me hagan tan infeliz.

Y así fue como, por el peor de los azares, terminé haciendo el papel de Blancanieves. Después de eso, como el reparto para el papel principal de las chicas también quedó decidido, se procedió a anunciar a los protagonistas tanto masculino como femenino.

Yuria y Hino se pararon frente al pizarrón.

  • A ver, ¡el papel de Blancanieves por el lado de los chicos ha quedado en manos de Izumiya-kun!

Las miradas de toda la clase se concentraron en mí al unísono. 

Ah… que alguien me mate ya, por favor.

  • ¡Ryota, es increíble! ¡Felicidades, felicidades! ¡Qué bien que seas el protagonista!

Miyama, siendo la cabeza hueca que es siempre, se reía desde el asiento de adelante sin tener la menor idea de cómo me sentía por dentro. ¿Eh? Espera, por la forma en que lo está diciendo, ¿significa que Miyama no es la protagonista? Lo que significa…

  • El príncipe por el lado de las chicas soy… ¡¿yo…?!

Yuria, que estaba frente al pizarrón, dijo eso mientras me miraba fijamente… no, mejor dicho, ellas dos.

  • Dado que Rui y yo seremos un elenco doble…
  • 「「「¡¡¡¿¿¿Cómoooooooo???!!!」」」 
  • No, ¿es en serio…?

Por supuesto, yo también estaba igual. A los chicos de toda la clase se les cayó la mandíbula de la sorpresa y no podían cerrarla.

***

En el momento en que se anunció que el papel del Príncipe por parte de Yuria sería un elenco doble, los que nos rodeaban quedaron sumergidos en una vorágine de asombro y desconcierto… Sin embargo, sorprendentemente, si alguno de los chicos se hubiera quejado de mala manera, eso habría significado ir en contra de Kuroki, por lo que ni un solo hombre se atrevió a decir una palabra. Pero, por supuesto, como nadie esperaba este resultado, las miradas de los chicos a mi alrededor se concentraron gradualmente en mí.

Eran miradas llenas de envidia y celos… que parecían decir.

“¡Ojalá lo hubiera hecho yo!”. 

Desde la perspectiva de los chicos populares de la clase, esto significaba que había dejado escapar la oportunidad de coquetear como pareja de dos hermosas chicas, una oportunidad única que se me había presentado en bandeja de plata a un marginado como yo. Si mi vida fuera una de esas obras literarias de “venganza y redención”, este sería sin duda el punto máximo de gloria. Sin embargo, para mí, este espectáculo es de lo más desagradable. Que me digan que es una alegría pasar a ser el conocido de chicas con las que ni siquiera he cruzado palabra es bastante cuestionable. Pero cuando se trata de Yuria y Kuroki…

Cuando de reojo miré de repente hacia mi derecha, Kuroki estaba mirando hacia el pizarrón con una expresión totalmente seria. Daba por hecho que Kuroki sonreiría con picardía tras haber conseguido quedarse con el papel principal… pero, para mi sorpresa, no parecía estar de muy buen humor.

¿Acaso ocurrió algo entre Yuria y Kuroki durante la elección de papeles? Si hubo algún tipo de disputa entre ellas, me genera bastante curiosidad.

  • Bien, ya que decidimos que Blancanieves será Izumiya, y que el papel del Príncipe será para Kuroki-san e Ichinose-san en conjunto, pasemos a definir los demás papeles rápidamente para no perder tiempo. A ver, los siguientes roles son…

Después de eso, la asignación de papeles avanzó bajo la dirección de Hino. Aunque hubo más elecciones durante el descanso y la hora del almuerzo, yo no volví a cruzar palabra con el trío de hermosas chicas hasta que terminaron las clases de la tarde.

Incluso en las conversaciones exclusivas entre ellas, el tema de la obra de teatro no volvió a surgir en absoluto, lo que me hizo pensar que, después de todo, debió haber ocurrido algún malentendido o roce entre Yuria y Kuroki.

Después de clases. Yo, que no tenía ningún plan en particular, me quedé pensando un poco en ese asunto y, antes de darme cuenta, ya había caminado hasta la entrada de cierta librería. ¡V-Bueno, no es que haya venido especialmente a investigar si pasó algo entre Yuria y Kuroki! ¡Solo vine a comprar una novela ligera y, de paso, a encontrarme con ella para que me diga a qué hora termina su trabajo de medio tiempo! ¡Eso es todo!

… Pensando para mis adentros este tipo de justificaciones dignas de un tsundere, entré al establecimiento. Al entrar a la librería Tsutaya, en la caja registradora se encontraba una mujer de cabello rubio y corto. Ella era la persona que anteriormente, cuando descubrí el secreto de Miyama, malinterpretó nuestra situación pensando que Miyama y yo teníamos una relación íntima y apasionada. Sí, es la gerente de este Tsutaya.

  • ¡Bienvenido… oh! ¡¿Tú eres el novio de Miyama-chan?!
  • O-Oiga… venir a ver cómo trabaja ella me hace quedar como el novio modelo absoluto, ¿no cree?

No, al contrario… Ella no es que haya pensando que eramos novio antes, sino que incluso en el presente sigue creyendo erróneamente que Miyama y yo tenemos una relación apasionada.

  • A etto… en realidad yo no vine aquí para ver a Miyama… 
  • ¡Es el momento perfecto! Espera aquí, ¿sí?

Cuando le dije a la gerente de cabello rubio que me esperara frente a la caja registradora, ella se dirigió al almacén trasero y regresó trayendo a Miyama consigo.

  • ¿Eh? ¿Ryota? ¿Qué haces aquí? ¿Y a qué viene esto gerente?
  • Hoy tenemos pocos clientes, así que ya puedes terminar tu turno por hoy. Por supuesto, pondré en tu tarjeta de asistencia que saliste a tu hora habitual.
  • Eh, pero…
  • Como Airi-chan se esfuerza demasiado, estaba un poco preocupada por ella. ¡Hoy tómate el día libre y ve a despejarte con tu novio!.

Al parecer, la gerente quiso ser considerada y hacernos un favor. Si consideramos lo que pasó la última vez y esto, definitivamente la gerente es una excelente persona.

  • ¡Bueno, entonces aceptaré su amable oferta! ¡Muchas gracias, gerente!
  • Ryota, voy a ir a cambiarme de ropa, así que espérame un momento aquí, ¿sí?
  • Ah, e-está bien.

***

Y así, estaba a punto de comenzar mi segunda cita después de clases con Miyama aunque en realidad yo solo quería hablar con ella.

  • ¡Siento haberte hecho esperar! ¡Muy bien, vámonos, Ryota!
  • Sí.

Asentí con la cabeza mientras Miyama, que había regresado vistiendo su uniforme escolar, salía conmigo del Tsutaya. Sin un rumbo fijo, comenzamos a caminar en dirección a la estación de tren.

  • A todo esto, ¿qué te pasó, Ryota? Me sorprendió muchísimo que de repente te aparecieras en mi trabajo.
  • L-Lo siento… En realidad, solo quería preguntar a qué hora terminaba tu turno para ver si podíamos hablar un poco después de que salieras, pero… la gerente se adelantó…
  • ¡Para nada, para nada! ¡Que mi turno termine a la mitad, que me paguen completo y que encima pueda salir contigo me hace increíblemente feliz! ¡Y más porque es con Ryota!
  • M-Miyama…

Miyama pronuncia con total naturalidad y una sonrisa pura e inocente esas frases que te hacen dar un vuelco al corazón, casi como si fuera la heroína principal de una historia. Esos pechos explosivos que rebotan suavemente con cada paso también son muy atractivos, pero como Miyama siempre tiene una mentalidad tan positiva, hablar con ella de verdad te llena de energía.

  • Y bien, ¿a dónde vamos hoy? ¿Nos dirigimos por ahora al lugar que sueles frecuentar, Airi?
  • ¿Mi lugar habitual?
  • ¡Sí! Cerca de aquí hay un sitio al que solía ir mucho cuando era estudiante de primaria. ¡Me dio nostalgia y me dieron ganas de ir después de tanto tiempo! 
  • Ah, entiendo. ¡Pues vamos para allá entonces!

Con el destino decidido por el momento, nos pusimos en marcha hacia ese “lugar habitual” mientras Miyama me guiaba.

  • Por cierto, ¿de qué querías hablar con Airi? ¿Es algo bueno? ¿O algo malo? 
  • Bueno, no estoy seguro de cuál de las dos cosas sea, pero… hay algo que quería preguntarte sobre la obra de teatro.
  • ¿La obra?

Asentí levemente con la cabeza y entré en el tema principal. Si no dejaba esto en claro aquí mismo, el presentimiento incómodo no me iba a dejar en paz.

  • A decir verdad… me da muchísima curiosidad saber qué pasó entre Yuria y Kuroki. Al final resultó que ellas dos, Yuria y Kuroki-chan, harán un doble elenco para el papel del Príncipe… pero cuando lo estaban decidiendo, ¿cómo estuvo el ambiente?
  • ¿Cómo estuvo…? ¿Te da curiosidad eso, Ryota?
  • Pues sí. Verás, las únicas amigas que tengo a las que les puedo preguntar estas cosas son Miyama y las demás…
  • Je, je, je, ¡¿así que solo soy yo?! No sé por qué, ¡pero eso me hace feliz!

Mientras sonreía con picardía, Miyama caminaba a mi lado chocando levemente su hombro izquierdo contra mi hombro derecho. Cielos, cada una de sus reacciones es ridículamente linda.

  • Volviendo al tema de cuando lo decidimos…
  • Ah, sí, claro.
  • Cuando elegimos al Príncipe, al principio todos estaban proponiendo a Rui-chan 
  • Bueno, eso era de esperarse. 

Después de todo, Rui Kuroki no solo propuso todo el contenido de la obra, sino que es una superhumana perfecta que posee una belleza deslumbrante. Aunque el papel fuera el de un hombre, no había nadie más apta que ella.

  • Pero bueno, Yuria dijo: “Rui-chan tiene los Intercolegiales encima, así que es una mala idea”, mostrando su preocupación, y se ofreció a hacerlo en su lugar… Yuria es tan buena persona. 
  • Y entonces, ¿cómo terminó siendo un papel compartido por las dos? Por la dirección que tomaba la conversación, lo lógico habría sido que se quedara en manos de Yu- …de Ichinose, ¿no?
  • Sí. Verás, resulta que después de eso, el salón se dividió en dos: la facción que quería que Rui-chan lo hiciera a toda costa, y la facción que apoyaba la opinión de Yuria
  •  ¡¿Un momento, qué?!

¿Cómo es posible que las cosas terminaran así? La opinión de Yuria era totalmente razonable, por lo que pensé que si de verdad querían lo mejor para Kuroki, todos se sumarían a su propuesta. Sin embargo…

¿Acaso había un grupo de chicas intensamente enamoradas de Kuroki que exigían verla en el papel de príncipe a como diera lugar?

  • Y al final, como la discusión no llegaba a ningún lado, decidieron que lo mejor era hacer un elenco doble. Así reducirían la carga de Rui-chan, serviría como publicidad para que Yuria también participara, y acordaron que esa era la mejor solución. 
  • Eso es una completa locura… ¿Y Kuroki no dijo nada en contra?
  • Rui-chan le dijo a Yuria: “No pasa nada, puedo compaginar los ensayos con el club de atletismo, así que todo bien”… pero Yuria insistió en que se hiciera de esa forma. 

Al parecer, la facción que quería ver actuar a Kuroki era bastante grande, por lo que Yuria no pudo imponerse del todo. En resumen, significa que en este salón también existe una resistencia valiente capaz de oponerse a Kuroki. Aunque, como resultado, Kuroki también terminó aceptando el papel de príncipe, por lo que para mí la situación sigue siendo catastrófica.

  • Y bueno, básicamente así fue como pasó. Sé que lidiar con dos compañeras de reparto va a ser difícil, pero como Airi va a ser uno de los enanos, ¡daré lo mejor de mí para apoyar a la Blancanieves de Ryota!
  • Ah… gracias, Miyama. 

Ahora que lo pienso, los pechos explosivos de Miyama hacen que verla en un rol masculino sea muy difícil… pero, por otra parte, Yuria también tiene unos pechos grandes, así que no sé qué decir.

  • ¡Ah, justo acabamos de llegar! ¡Este es el lugar habitual de Airi! 

Daba por hecho que me llevaría a un Starbucks o a un sitio similar, pero cuando Miyama llegó a nuestro destino, se detuvo y señaló el letrero de la tienda.

  • ¡Este lugar de aquí es una tienda de dulces tradicionales que a Airi le encanta!
  •  ¡¿Una tienda de dulces…?! 

El “lugar habitual” del que hablaba Miyama resultó ser una antigua y desgastada tienda de dulces tradicionales situada cerca de la estación.

  • ¡¿Una t-tienda de dulces tradicionales?! ¡¿No íbamos a ir a un Starbucks o algo así?!
  • ¡No! ¡Una tienda de dulces! ¡Es increíblemente barata! ¡Por eso me encanta, porque puedes comer un montón de dulces por muy poco dinero!

Ya veo, con razón… Al fin y al cabo, Miyama pasa por muchas dificultades económicas y de diversos tipos en su día a día.

  • Airi, desde que era pequeña solía ir mucho a una tienda de dulces que estaba cerca de mi casa, pero… terminó cerrando. Por eso, ahora mi lugar favorito es esta tienda de dulces que está cerca de la estación.
  • Ya veo. ¿Entonces sueles venir aquí después de terminar tu trabajo de medio tiempo? 
  • ¡Sí! Cosas como comprar unos Umaibo o dulces parecidos… ¡Siempre me compro unos diez antes de regresar a casa! 

Entiendo. Unos Umaibo, eh… Una sociedad hiper-híper-lactificada. Esto es una estrategia nacional de suma importancia que el país entero debería implementar, hacer que todos los estudiantes de secundaria y preparatoria de la nación se alimenten de dulces tradicionales.

  • Ryota, ¿qué te pasa? ¿Por qué pones esa cara tan seria de repente?
  • Ah… no, nada. Es solo que estaba pensando en algo un poco político…
  • ¡¿Político?! ¡Vaya, pensar en cosas tan difíciles… como era de esperarse, Ryota, eres asombroso!
  • Ah… ja, ja, ja…

Qué alivio… Estuve a punto de que descubriera que estaba pensando en una completa estupidez. Tras disimular con éxito mi absurdo pensamiento, entré junto a Miyama a la tienda de dulces tradicionales. Al abrir la puerta corrediza de vidrio, se escuchó el tintineo de una campana junto con el sonido de un carillón de viento, y un anciano que parecía ser el dueño apareció caminando lentamente desde una habitación del fondo hacia el mostrador de la caja registradora.

  • Así que este lugar es… una tienda de dulces tradicionales. 

Tenía jarabes de almidón al estilo antiguo, gomitas con forma de manos, coloridos pasteles de arroz en miniatura… Además, conservaba intactas cajas de sorteos para probar suerte, juegos de jalar cuerdas y estanterías con juguetes de madera cuya procedencia e incluso funcionamiento actual resultaban bastante sospechosos. Cuando miré las etiquetas de precios dentro del local, todos los dulces costaban entre 10 y 30 yenes, un precio tan ridículamente bajo que hacía imposible pensar que estuviéramos viviendo en la era moderna actual, marcada por la inflación y el aumento de los precios.

Todo aquí te hacía sentir un aire nostálgico. Es asombroso que un espacio con esta atmósfera siga existiendo en los tiempos actuales.

  • Ryota, ¿es la primera vez que vienes a una tienda de dulces tradicionales?
  • No, cuando era estudiante de primaria solía andar mucho en bicicleta e iba a una tienda de dulces que quedaba en un lugar un poco alejado, pero…
  • ¡Ah, ya veo! ¿Entonces estás familiarizado con este ambiente?
  • Sí, algo así. Aunque últimamente no había vuelto a ir a ninguna…

Cuando era un niño en la escuela primaria, yo era todo un “chico de los barquillos”; solía ir al supermercado del vecindario o a las tiendas de dulces tradicionales para devorarlos y coleccionarlos todos, buscando siempre los de mis series de anime favoritas o los de superhéroes. Con la intención de recordar viejos tiempos, tomé en mis manos un barquillo de una serie de superhéroes que estaba en un estante un poco alto de la tienda. Como si estuvieran colocados de forma proporcional a la altura de los estantes, los barquillos eran un poco más caros que los demás productos, costando unos 100 yenes. Por el precio, no parecían estarse vendiendo muy bien.

  • ¡Oh! Ryota, ¿vas a llevar un barquillo?
  • Ah, no… solo lo estaba mirando un momento.
  • ¡Los barquillos son riquísimos, ¿no es cierto?

Miyama parecía tener una debilidad extrema por los barquillos. Aunque la gran mayoría de la gente que los compra lo hace más bien buscando el regalo promocional que viene dentro, en el caso de ella parece que le gustan de verdad.

  • Airi, ¿los barquillos te traen recuerdos especiales?
  • Sí. Como ya te había contado antes, Airi era sumamente pobre cuando iba a la escuela primaria, así que solo de vez en cuando podía comprar golosinas en las tiendas de dulces. 

Cuando Miyama tomó en sus manos el barquillo de superhéroes que yo sostenía, comenzó a hablar con profunda nostalgia.

  • En los días en que no podía comprar ningún dulce, me sentaba en el banco rojo que está frente a la tienda de golosinas y me quedaba mirando cómo comían todos los demás. Pero un día, un niño que llevaba una bolsa azul en la mano se sentó de repente al lado de Airi…
  • Ah… ¿un niño con una bolsa azul?
  • ¡Sí! ¡Y me regaló su barquillo!

Ahora que lo menciona, me da la vaga impresión de haber escuchado una historia similar sobre un tipo así en alguna parte. Al oír el relato de Miyama, de pronto me asaltó una intensa sensación de déjà vu. Siento como si lo hubiera escuchado recientemente en algún lugar… ¿o será solo mi imaginación?

  • Parece ser que ese niño lo único que quería de verdad era el sticker coleccionable, así que me dio el barquillo a mí. ¡En ese momento, Airi se sintió increíblemente feliz…!

Miyama decía esto con una voz que sonaba como si fuera a echarse a llorar en cualquier momento. ¿De verdad la había hecho tan feliz recibir ese barquillo?

  • Verás, como Airi siempre fue pobre, los niños de mi misma edad no hacían más que molestarme, así que nunca nadie había sido amable conmigo. Creo que ese niño era de otra escuela primaria, pero a Airi le empezó a gustar muchísimo desde ese día. Por eso, hasta que entré a la preparatoria, nunca tuve interés en ningún otro chico… O sea, ¡por eso tampoco pude tener un novio!
  • A-Ah, ya veo…

¡Cielos, envidio a ese maldito chico a más no poder……! Si Miyama sigue enamorada de él incluso ahora, si se vuelven a encontrar, sin duda alguna terminarán saliendo juntos. ¡¿No significa eso que va a poder hacer lo que quiera con ella de forma ilimitada?! Atrapar por completo el corazón de una belleza de pechos explosivos como Miyama con tan solo un barquillo… Es jodidamente envidiable. Si ese tipo no piensa aparecer nunca más, desearía cambiar de lugar con él y ser yo…  Aunque bueno, si no soy ese chico, no saldrá nada bien.

Mientras lloraba por dentro, terminé comprando ese barquillo y, para acompañar, una ramune. Por otra parte, Miyama se había comprado unos diez Umaibo.

  • ¡Oye, oye! ¡Ya que estamos aquí, sentémonos en el banco de afuera para comer!
  • Ah, e-está bien».

Siguiendo la sugerencia de Miyama, me senté en el banco rojo alargado que estaba frente a la tienda. Comer golosinas con Miyama en una tienda de dulces tradicionales… esta era una experiencia que definitivamente no pude saborear cuando era un estudiante de primaria.

  • ¡Mmm~, qué rico está este Umaibo! ¡Está riquísimo!

Miyama abrió grande la boca y devoró el Umaibo haciendo un crujido crujiente. Las migas del dulce cayeron sobre sus enormes pechos sin llegar a caer al suelo, ensuciando un poco su uniforme escolar.

Mmm… Definitivamente es el típico “estilo Umaibo”, ¿eh? No puedo apartar los ojos de Airi mientras come. No es que tenga intenciones raras, pero… se ve un poco erótico. No, de hecho… es súper erótico.

  • ¿Ryota? ¿Por qué me estás mirando fijamente desde hace rato?
  • ¡Ah! No, ¡por nada! ¡Para nada!

Preso del pánico, abrí distraídamente la botella de Ramune mirando hacia otro lado, lo que provocó que la espuma de la bebida saliera disparada y estallara directamente sobre mis manos.

  • ¡Uwah! ¡Está todo pegajoso!
  • ¡Ay, pero qué estás haciendo! ¡Ryota, de verdad que das mucha risa! 

Miyama se río a carcajadas mientras sacaba un paquete de pañuelos de papel de su bolso, extrajo unas dos hojas y me las extendió.

  • Toma, límpiate con esto. Sería molesto si te quedas con las manos todas pegajosas, ¿verdad?
  • Ah, s-sí. Gracias, Miyama. 

Definitivamente, Miyama es una buena persona. Al principio pensé que ella sentía cierta aversión hacia mí por ser un otaku, pero al pasar tiempo juntos de esta manera, antes de darme cuenta nos hemos vuelto muy cercanos. Sin embargo, Miyama ya tiene a su “Príncipe de los barquillos” en su corazón, por lo que estoy seguro de que no me ve a mí como un hombre.

Y eso probablemente aplica también para Yuria o Kuroki. Por más que nos hayamos vuelto más cercanos ahora, ambas tienen a un chico de su pasado que las cautivó. Yuria tiene al “Príncipe” que le regaló aquel manga, y Kuroki tiene al “Príncipe” que la ayudó con el gato. Cualquiera que ya esté en segundo año de preparatoria lo normal es que ya haya tenido su primer amor, y es obvio que ya tienen a alguien que les gusta.

No creo que exista una chica a la que de verdad le pueda empezar a gustar un estudiante de preparatoria débil y perdedor como yo.

  • Haa…
  • ¡Ryota! ¡Airi también quiere comer un barquillo!
  • ¿Un barquillo?
  • ¡Sí, sí! A mí solo me importa el sticker de adentro, ¡así que te daré la galleta del barquillo a ti! 

Cuando abrí el empaque del barquillo, Miyama me extendió la mano, pidiéndome únicamente el sticker del interior mientras me dejaba la galleta a mí.

Se la extendí… pero Miyama no parecía tener intenciones de recibirla.

  • ¿Eh?
  • …. ¡¿Ah?!
  • ¡O-Oye! ¿Miyama?
  • ¡E-Esto…! Es que se sintió un poco nostálgico… o mejor dicho, ¡fue exactamente la misma forma de decirlo!
  • ¿Eh?
  • ¡N-No es nada! ¡Recibo con gusto el barquillo! 

En cuanto Miyama aceptó el barquillo de mis manos, le dio un gran mordisco.

  • Cof, cof, cof… ¡Qué mal, aspiré el polvo del dulce y me dio tos!
  • ¡A-Ay, por favor! Eso te pasa por comer con tanta prisa. Toma, ¡puedes beber de mi Ramune!
  • ¡Ah, gracias, Ryota! 

Miyama le dio un trago largo y ruidoso a la gaseosa Ramune que recibió de mí.

  • ¡Pff, haaa! Siento que he vuelto a la vida. ¡Ryota, eres mi salvador!
  • Oye, oye… decir que eres mi salvador solo por haberte ayudado es una enorme exageración.
  • Nop. Puede que sea una exageración, pero Ryota es mi salvador… probablemente, solo probablemente, ¿sí?
  • ¿…? 

Miyama me devolvió la botella de Ramune, pero esta vez no lo hizo con su habitual sonrisa inocente, sino esbozando una sonrisa tranquila y ligeramente madura.

  • Gracias… Ryota.
  • Eh, ah… sí

Qué extraño… La Miyama de ahora se sentía un poco diferente. Tenía una expresión que, por alguna razón, lucía extrañamente aliviada.

Cambiando de tema… ¡¿no significa esto que beber de esta botella de Ramune es mi oportunidad para un beso indirecto desde lo de Starbucks?! La última vez con Yuria me vi interrumpido por los problemas, pero si bebo esto ahora, tendré un… b-beso con Miyama… ¡S…!

Mientras vigilaba los alrededores para asegurarme de que nadie mirara, le di un trago con todas mis fuerzas a la Ramune. El suave gas carbonatado estimuló mi garganta y, debido a la tremenda emoción, mis labios empezaron a temblar. 

¡Lo hice… ¡Lo logré por fin!

Mientras me emocionaba yo solo con pensamientos pervertidos dignos de un virgen sin remedio, Miyama me habló de repente.

  • ¿Ryota?
  • ¿Eh?
  • Verás, sobre Ryota… E-Eso… no, ¡olvídalo, no es nada!
  • ¡El chico que fue el primer beso de Airi no es el Príncipe de los barquillos! ¡Fue Ryota! 
  • ¿Eh? ¡¿De qué demonios estás hablando?!
  • ¡No, de nada, de nada! Olvida eso, ¡mejor tómate rápido lo que queda de Ramune y vámonos a casa juntos! ¿Me acompañas hasta mi casa?
  • A-Ah, por mí no hay problema, pero… 
  • ¡Je, je, je, ¡qué bien!

Hace un momento, Miyama parecía tener muchas ganas de decir algo importante, pero ¿de qué se habrá tratado realmente? Mientras pensaba que con tal de que no fuera otro asunto relacionado con un beso indirecto todo estaba bien, me pasé todo el camino dándole vueltas a esas cosas en mi cabeza.

***

Después de acompañar a Miyama hasta su casa, el camino de regreso que suelo tomar de repente se sintió extrañamente silencioso y me invadió una leve sensación de soledad. Miyama es ruidosa por naturaleza, pero como siempre es tan alegre, cuando está a mi lado me siento extrañamente en paz. Incluso es amable con un tipo sombrío y asocial como yo. Definitivamente es una buena chica. Sumido en esos pensamientos sobre Miyama, antes de darme cuenta ya estaba de vuelta en casa. 

  • Ya estoy en casa…

Al pasar del vestíbulo a la sala de estar, me encontré con mi hermana mayor tirada en el sofá, vistiendo solo una camisa y ropa interior, holgazaneando a más no poder. 

Haa… Qué pecho tan plano y miserable en comparación con el de Miyama.

  • ¡Ah, ¿Ryota~?! ¡Como te tardaste tanto, me comí tu helado!
  • ¡O-Oye, no inventes! ¡Si era un Haagen-Dazs de edición limitada y lo estaba guardando con muchísima ilusión! ¡Maldición! ¡Esta estúpida hermana mía…!
  • Y por cierto…
  • ¡¿Ahora qué?!
  • Hace un rato, Tanaka-chan vino a nuestra casa.
  • ¡¿Que Tanaka vino a mi casa?! ¡¿Para qué demonios habrá venido?! 

Ahora que lo pienso, desde aquella vez que hablé con Tanaka en la azotea, ni siquiera nos hemos comunicado por LINE. Últimamente, como paso cada vez más tiempo con las tres chicas, ya ni siquiera tengo tiempo libre para hablar de cosas otaku con Tanaka.

  • Ella me dijo algo como: “Solo pasaba por aquí cerca”, pero vamos, que se haya tomado la molestia de venir hasta acá significa que obviamente tenía algún asunto que tratar contigo, ¿no?
  • Supongo que sí…
  • ¡Deberías preguntarle por LINE ahora mismo! 
  • Sí, lo entiendo. 

Cuando le envié un mensaje por LINE a Tanaka que decía: “¿Podemos hablar un momento por teléfono?”, regresé a mi habitación. Mientras esperaba la respuesta de Tanaka, me llegó una imagen de parte de Kuroki.

  • ¡¿Nuooh……?! ¡¿Hoy lleva coletas (twintails)?!. 

Kuroki, con un peinado estilo under-twin y vistiendo su uniforme escolar, me había enviado una foto selfie de ella recostada en la cama.

[Kuroki: ¡Hoy también te mando una foto para que te esfuerces en la obra! ♡ Una chica en uniforme con coletas… A Ryota-kun le gusta este tipo de cosas, ¿verdad?]

Esta chica… conoce demasiado bien los fetiches de los otakus. Una chica con rasgos hermosos y sofisticados como Kuroki usando un peinado tierno como las coletas genera un valor añadido de contraste adorable  con un poder destructivo mil veces mayor. Mientras me encontraba en ese dilema interno guardando la foto de Kuroki, llegó la respuesta de Tanaka.

[Tanaka: Entendido. Como ahora mismo puedo hablar por teléfono, está bien.]

Al ver esa respuesta, llamé de inmediato a Tanaka.

  • ¡Tanaka, cuánto tiempo!
  • ¡Hola, Ryota-kun! ¡Cuánto tiempo!
  • Oye, me enteré de que viniste a mi casa hace un rato, ¿tenías algún asunto conmigo?
  • Bueno, no es que tuviera un asunto urgente en particular, pero… es que escuché un rumor muy extraño sobre el festival cultural.
  • ¿Un rumor extraño?

Tengo un mal presentimiento sobre esto…

  • Algo así como: “En el festival cultural, Ryota-kun hará el papel de Blancanieves, y el trío de chicas hermosas conformado por Ichinose-san, Miyama-san y Kuroki-san harán de los príncipes”… o algo por el estilo.
  • …
  • ¡¿Y bien, Ryota-kun?! ¡Ese rumor no tiene ningún sentido! Es una total mentira, ¿verdad?
  • … Es real.
  • ¡¿Qué?!
  • … Sí, yo… voy a interpretar a Blancanieves, Tanaka.
  • … A ver, Ryota-kun, ¿no crees que te está fallando un poco la cabeza últimamente?. 

El tono de voz de Tanaka, cargado de una profunda decepción y desprecio absoluto, perforó mis tímpanos y destrozó por completo mi salud mental. ¡Ya basta, Tanaka! ¡Los puntos de vida de mi vida ya están en cero!

  • ¡¿Pero qué dices?! ¡Yo soy el que va a interpretar a Blancanieves! En resumen, ¡eso significa que voy a tener que vestirme de mujer! ¡No tengo otra opción, ¿entiendes?!
  • Ya veo, así que te lo impusieron los estudiantes populares, ¿verdad?

Como Tanaka comprende perfectamente los sentimientos de un marginado como yo, captó mi situación al instante. Como era de esperarse de una chica otaku de perfil bajo.

  • Bueno, dejando eso de lado, para empezar, ¿Ryota-kun comprende bien la historia de Blancanieves?
  • Ah, por supuesto. De hecho, tenía el libro ilustrado en la estantería de mi habitación y solía leerlo mucho.
  • Vaya, para ser tú, es una anécdota bastante digna de un cuento de hadas, ¿no?
  • ¡¿A qué te refieres con “para ser yo”?!

Mientras le lanzaba esa réplica a Tanaka, me moví hacia la estantería de mi habitación.

  • Ahora que lo pienso, ¿dónde habrá quedado ese libro ilustrado?
  • Ya que vas a interpretar el papel principal, ¡¿qué tal si lo buscas y le das una buena leída?!
  • Sí, tienes razón. 

Mis estanterías recientes están repletas de puros mangas de arriba a abajo, así que a simple vista no lograba encontrarlo. Como los libros ilustrados no los he leído en años, pensé que tal vez estarían en la parte inferior…

  • Blancanieves, Blancanieves…… ¿eh?

Cuando miré en el estante de abajo, apareció un manga muy nostálgico. El título era Lucky & H. Es un manga shounen que leía cuando era estudiante de primaria, pero como tiene bastantes escenas eróticas para ser un shounen,  recuerdo perfectamente que lo leía a escondidas de mis padres.

  • Qué raro… Aunque este manga tiene un total de 18 volúmenes, por alguna razón el volumen 1 es el único que falta… Bueno, da igual.
  • ¿Pasa algo, Ryota-kun?
  • No, no es nada. 

Al final, por más que busqué después de eso, no logré encontrar el libro ilustrado de Blancanieves por ninguna parte. Así que, como último recurso, terminé comprando el volumen 1 de una novela ligera en formato digital titulada: Princesa de Blancanieves Tramposa en un Mundo Alternativo ~ ¿Es en serio que me despertaste con un beso para luego romper nuestro compromiso? ~ Una novela ligera recomendada con fervor por Tanaka y dirigida al público femenino. Con esto planeaba complementar la historia.

  • ¡Oye, solo compraste esto para adoctrinarme en tus gustos, ¿verdad?!
  • Bueno, en parte sí. ¡Pero es que la ruptura de compromisos es un género muy popular hoy en día en ese mundillo!
  • Eso ya lo sé, pero…

Desde la perspectiva de una protagonista femenina, en lugar de escenas eróticas intensas de la heroína, hay muchas más descripciones de la belleza física de los hombres. Por lo tanto, para un chico en plena pubertad con el cerebro lleno de fantasías hormonales como yo, estoy no va a hacer más que aburrirme. 

  • Aun así, ¿de verdad Ryota-kun va a hacer el papel de Blancanieves…? Ryota-kun, no me digas que tú también tienes gustos por ese lado…
  • ¡Por eso mismo te digo que los estudiantes populares me lo impusieron! ¡Yo solo acepté hacerlo porque no me quedó de otra!
  • Por cierto, los papeles de los príncipes los harán Kuroki-san e Ichinose-san, ¿verdad?
  • Ah, sí. Así es, pero…

Cuando respondí de esa manera, Tanaka soltó un largo.

Muuu…

  • A ver, que ellas dos hagan el papel de príncipes… ¿¡no es una completa trampa!?
  • Exacto, ¿verdad? ¡Esas tipas, a diferencia de los solitarios como nosotros, son una trampa viviente por su propia existencia!
  • Sea como sea… ¿Qué está pasando entre tú y ese trío de chicas hermosas últimamente?
  • Bueno, si me lo preguntas así… pues supongo que hemos estado teniendo citas, o algo parecido.
  • ¿¡Estás diciendo que han estado teniendo un montón de citas!? ¿¡Eh!? ¡Pero si lo único que haces últimamente es tener citas con ellas, ¿no?!
  • Bueno, pues sí…

Lo dije con un tono notablemente orgulloso e inflando el pecho. Al fin y al cabo, Tanaka es la única persona ante la que puedo presumir sobre el hecho de estar saliendo a menudo con tres chicas hermosas. Si les dijera algo así a los chicos populares, lo más seguro es que terminaría medio muerto a golpes.

  • Ryota-kun, de verdad has cambiado mucho, ¿eh? Seguro que vas a tirar a la basura ese juramento que hiciste de mantener tu virginidad hasta los 30 años, y a una pobre marginada como yo me vas a dejar completamente en el olvido, hablando solo con esas chicas.
  • ¿¡Por qué te pones tan resentida de repente, Tanaka!? ¡No hay forma de que un otaku como yo pueda deshacerse tan fácil de su virginidad, ¿verdad?!
  • Pero…
  • ¿Qué quieres decir con eso? ¿Acaso estás sintiendo envidia de mí porque piensas que he traicionado nuestra alianza de marginados?».

Me ha malinterpretado un poco, creo que porque estaba alardeando demasiado.

  • Escucha bien, Tanaka. Aunque haya salido con esas tres, ¡es imposible que lleguemos a tener una relación romántica!
  • ¿Eh? ¿A qué te refieres con eso?
  • La verdad es que ese trío de chicas… cada una tiene a alguien especial en su corazón.
  • ¿¡Alguien especial…!?
  • Parece ser que las tres se enamoraron de un chico diferente cuando iban a la escuela primaria, y todavía les sigue gustando esa misma persona. Por eso, aunque yo pase el rato con ellas, jamás existirá la posibilidad de que termine saliendo con ninguna.

Tanaka dejó escapar un profundo suspiro de alivio (¿o fue solo mi imaginación?) que sonó como un:

 Haa…

  • Ya… ya veo. Así qué eso es lo que pasa…

¿Será que se sintió aliviada al confirmar que sigo siendo de su misma “especie”? 

  • Quiero decir, incluso si existiera una mínima posibilidad entre un millón de que pudiera salir con alguna de las tres, yo jamás sería el tipo de persona capaz de dejar sola a Tanaka. ¡Al fin y al cabo, tú eres mi única y verdadera amiga otaku!
  • Ryota-kun… jeje, ¡como lo pensaba, no has cambiado en nada!
  • ¿Eh? ¡Claro que cambié! ¡Te acabo de decir que estuve saliendo y hablando con esas chicas hermosas!
  • Si no vas a poder salir con ninguna de las tres, entonces… ¿¡significa que Ryota-kun será un virgen de por vida!?

Bueno, es algo que no puedo refutar.

  • Bueno, supongo que eso está bien a su manera.
  • ¿A qué te refieres con eso?
  • No es nada. Ya están que empiezan mis clases extras, dejemos la llamada hasta aquí.
  • Ah, si. Gracias por todo, Tanaka. Como nos conocemos desde hace mucho, hablar contigo me permite expresarme sin reservas y me siento relajado.
  • …
  • ¡¿Hola?! ¡¿Tanaka?!
  • Es… es justamente esa actitud tuya, de verdad…

Cuando Tanaka murmuró eso al final, la llamada de LINE se cortó con un sonido seco.

  • A ver, ¿qué demonios significa “justamente esa actitud”?

***

Y así, pasaron unos días hasta que llegó el receso de la tarde de un día cualquiera.

  • ¡Oigan, todos! ¡El guion ya está listo!

Hino, el miembro del comité ejecutivo que venía de imprimir las copias en la sala de computadoras, llamó a los compañeros que tenían un papel en la obra frente al pizarrón y comenzó a repartir los guiones terminados. 

El guion… por fin estaba completo. 

Al principio me preguntaba qué pasaría con esto, pero qué bueno que lo terminaron.

Abrí el guión que me entregó Hino.

  • ¡Mira, mira, Ryota! ¡El enanito de Airi tiene un montón de líneas!
  • Ah, vaya… Qué bien por ti, Miyama. 

Miyama interpretará a uno de los enanitos, y al parecer, dentro de los siete enanitos ella es la líder, por lo que su personaje tiene muchas líneas.

El hecho de poner a Miyama como la líder es probablemente una estrategia para atraer a todos los fans de Miyama que hay en la escuela.

  • ¡Siií! ¡Airi va a poder hablar un montón~! 

Realmente es demasiado despreocupada, no sabe lo que están planeando.

Pensar que yo, en cambio, preferiría mil veces que redujeran mis líneas lo más posible…

Mientras hojeaba el guión rápidamente, no dejaba de pensar en esas cosas.

…O sea, es un poco tarde para notar esto, pero este reparto de papeles…

De repente, me di cuenta de cierto detalle.

Como los roles de género están invertidos, parece que la Reina malvada, tan conocida por ser la responsable de dar la manzana envenenada, la interpretará Hino; pero fuera de eso,  todos los demás papeles eran puras chicas. 

El cazador que deja escapar a Blancanieves en el bosque también es una chica, y los siete enanitos, incluyendo a Miyama, son puras chicas.

Y encima de eso, ¡los papeles de los príncipes son para Yuria y Kuroki…! 

No puedo creerlo, en serio… Esto ya parece por completo un harén hecho solo para mí.

 

  • Hemos decidido que Ichinose-san interprete al príncipe en la sección de la mañana, y Kuroki-san en la sección de la tarde. ¡Cuento con ustedes! 

Cuando Hino explicó eso, Kuroki y Yuria asintieron levemente con la cabeza.

Ahora que lo pienso, realmente es un reparto doble.

La primera es Yuria y la última es Kuroki, ¿eh?

Si fuera por mí, preferiría que el papel de Blancanieves también tuviera un reparto doble…

  • Oye, Ryota…

Mientras ponía una expresión de amargura, Yuria se me acercó a hablarme.

  • Es la primera vez participo en una obra de teatro, pero… voy a dar mi máximo esfuerzo. Así que tú también tómatelo en serio, Ryota. 
  • A-Ah, claro…

Dejando esas palabras detrás de ella, Yuria se retiró de la parte de la tarima y regresó a su propio asiento. 

  • Ay, pero qué cosas dice Yuria. Siempre tan seria en los momentos más extraños. 

Kuroki me habló mientras observaba la espalda de Yuria alejarse.

  • Ryota-kun. Dado que nos convertiremos en pareja gracias al destino… vamos a disfrutarlo al máximo, ¿si?
  • ¿¡Qué se supone que signifique eso!? 
  • ¿Qué más va a significar? Es en sentido literal. Al fin y al cabo, somos el príncipe y Blancanieves guiados por el destino.

Kuroki, como siempre, soltaba frases con doble sentido.

Una pareja gracias al destino, ¿eh?

***

Mientras dejaba pasar la aburrida clase de la tarde, mientras lo que decía el profesor me entraba por un oído y me salía por el otro, me dediqué a leer el guión. 

No he actuado en una obra de teatro desde el festival de juegos del jardín de niños, y como colmo de males me tocó interpretar justamente a la heroína, así que tengo que esforzarme el doble que el resto.

Al ser el protagonista es obvio, pero tengo bastante diálogos, y si me pongo nervioso durante la función real, siento que las líneas se me van a olvidar por completo, para evitar que pase eso, tengo que leérmelo y repasar el guión a fondo.

Sumido de esa manera en la lectura del guión, antes de que me diera cuenta, las clases de la tarde ya habían terminado. 

Como Hino, el miembro del comité ejecutivo, no podía asistir hoy a los preparativos del festival cultural después de clases, la asistencia era básicamente libre.

Dado que me habían estado haciendo participar en los preparativos del festival día tras día, decidí que hoy regresaría a casa para concentrarme en la tarea de memorizar las líneas. 

Mientras me preparaba para regresar a casa, Miyama, que se sienta en el asiento de adelante, se llevó a Yuria con ella y se reunieron alrededor del pupitre de Kuroki.

  • ¡Oigan, oigan, ustedes dos! ¡Ya que hoy la preparación del festival no es obligatoria, vamos a estudiar el guión todas juntas! Rui-chan, hoy tienes descanso del club de atletismo, ¿verdad?
  • Sí, así que por mí está bien.
  • ¡Siiií! Entonces… ¿podemos ir a tu casa, Rui-chan?
  • Mi casa, eh…

Mientras balbuceaba con indecisión, Kuroki, por alguna razón, me miró de reojo hacia donde yo estaba sentado, justo a su izquierda.

¿Q-qué pasa?, ¿Qué significa esa mirada?

Al captar la mirada de Kuroki, fingí que seguía guardando mis cosas para irme a casa mientras agudizaba mi oído discretamente.

  • Uhm… Puede que hoy en mi casa no se pueda. Mi padre dijo que usaría la sala grande para unos invitados, y por otro lado, mi habitación… digamos que está un poquitín desordenada. 

A pesar de decir eso, Kuroki no dejaba de mirarme de reojo todo el tiempo.

¡N-no, en serio! ¿¡Por qué demonios no deja de mirarme!? 

  • Ya veo. En mi casa es imposible porque además de ser pequeña, está hecha un desastre. ¿Y qué tal la tuya, Yuria? 
  • A-Ah, mi habitación también está… No, es imposible.

Yuria lo dijo esbozando una sonrisa amarga y forzada. 

Conociendo a Yuria, seguro que tiene su habitación entera decorada con mercancía de Chichi-kyun. 

Si le llegan a encontrar el biberón de Milk-tan, va a pasar de ser la gal número uno de la escuela a ser apodada la “gal amante de la leche materna” 

Bueno, aunque no soy nadie para hablar de Yuria, ya que mi propia habitación está repleta de cosas peligrosas si alguien llegara a verlas. 

  • Entonces, ¿vamos a un restaurante familiar? 
  • ¿¡Eh!? Pero si la otra vez que fuimos al restaurante de aquí cerca estaba lleno de delincuentes de la secundaria Nishi y había un ruido insoportable. Aunque bueno, en esa ocasión gracias a Rui todos se quedaron callados.
  • ¡Rui-chan estuvo genial esa vez! Es que hizo que los delincuentes se callaran en un pestañeo.
  • Jeje. No es para tanto, algo como eso es de lo más normal. 

O-oye, oye… ¿se puede saber qué demonios les hizo Kuroki a esos delincuentes?

La verdad es que me da muchísima curiosidad.

  • Si descartamos el restaurante familiar, ¿qué tal si vamos a un Starbucks? 
  • Pero seguro que está lleno de estudiantes de nuestra escuela y no nos podremos ni sentar… Además, si vamos ahí, Airi va a intentar tomarse como tres Frappuccinos.
  • ¡Q-qué no lo voy a hacer! ¡Si tomo tanto me va a doler el estómago!

Miyama intentó negar rotundamente ese hecho mientras se ponía completamente roja. 

Aunque conociendo a Miyama, perfectamente parece la cantidad de lo que se tomaría de forma normal. 

  • Y bien, ¿Al final qué hacemos? Ya que Rui tiene el día libre después de tanto tiempo, ¡por mí está bien ir a donde ella elija! 
  • Es verdad. A Airi le parece bien el lugar al que Rui-chan quiera ir. Puede ser el karaoke nuevo que abrieron frente a la estación, o el sitio de bolos de siempre. ¡Para Airi cualquier sitio está bien! 
  • Ay, de verdad, contigo no se puede, Airi. Hoy nos vamos a reunir para leer el guión, ¿no? Te lo voy diciendo desde ya. No vamos a jugar. 
  • Búu, Yuria la recatada. Pero oye, Yuria, para lo recatada que eres, tus panties de hoy eran bastante llamativas, ¿cierto? 
  • ¡O-Oye! 

¿Qué… demonios…?

¿Las panties de Yuria son llamativas…? 

¡Miyama! ¡Sigue hablando y da más detalles sobre las pantis de Yuria justo ahora!

  • ¡N-no digas cosas raras, estúpida! 
  • ¡Ggugyuuuuh! ¡Me… me rindo, me rindo! ¡Lo siento, Yuria! 

Miyama gimió de dolor al recibir una llave por parte de Yuria completamente avergonzada y roja.

En ese instante, debido a la llave de cabeza, pude ver como los enormes pechos de Miyama impactaban con todo contra los voluptuosos muslos de Yuria. 

¡¡¡N-Nuooohhhhhh!!! ¡Los enormes pechos de Miyama y los muslos prominentes de Yuria se han fusionado en una unión milagrosa con esos hermosos muslos!

¡Este es, sin duda alguna, un momento verdaderamente conmovedor!

…O, ¿espera, eh? 

Mientras estaba completamente embelesado viendo fijamente a Yuria y Miyama, antes de darme cuenta, Kuroki ya se había parado justo enfrente de mi asiento. 

Kuroki, esbozando una sonrisa sumamente inquietante y perturbadora, se giró hacia las dos que seguían peleando.

  • Chicas, ¿podrían dejar de pelear ya? Es que ya he decidido el lugar al que quiero que vayamos. 

En cuanto Kuroki dijo eso, Yuria liberó a Miyama.

  • Y bien, al final, ¿qué lugar escogiste, Rui? ¿El karaoke? 
  • No. A mi… ya que tenemos la oportunidad, me gustaría que fuéramos a la casa de Ryota-kun.
  • “““¿¡J-jaaaaah!?”””

No me digas que esa sonrisa de Kuroki de hace un momento… ¿¡era por esto!? 

Esta tipa no tiene límites… ¡Maldita sea! 

Dado que se decidió que las tres vendrían a mi casa, inevitablemente terminé teniendo que regresar de la escuela junto a ellas.

¿Por qué demonios las cosas terminaron así…?

Incluso si regreso a casa justo ahora, no tendré suficiente tiempo para esconder toda la mercancía asquerosa de otaku de mi habitación. 

Normalmente soy tan abierto que ni siquiera le pongo portadas a mis novelas ligeras, pero que estas tres vean un espacio tan privado como lo es mi habitación, es algo que me produce una inevitable e incontenible vergüenza.

Llevar a tres compañeras a mi habitación es una situación de harén de comedia romántica por excelencia; pero como las circunstancias son así, no puedo estar feliz por esto… Aaahh.

A ver, cediendo un poco, si estas tres vinieran por separado a mi casa, yo podría abrir mi corazón y atenderlas con total confianza y sin reservas… Pero que vengan las tres de golpe me hace preocupar por si a alguna se le escapa sin querer alguno de nuestros secretos. 

Por lo pronto, tengo que advertirle a Yuria que no muestre ninguna reacción cuando vea mis productos de anime.

  • ¡Oigan, como que caminar a casa los cuatro juntos se siente refrescante, ¿verdad?! 
  • O sea, ¿no es también la primera vez en mucho tiempo que las tres regresamos juntas? Últimamente Rui tenía entrenamiento casi todos los días.
  • Lamento estar siempre preocupada con el club. Te sentías sola, ¿verdad, Yuria?
  • ¡P-Para nada! ¡No me sentía sola en absoluto! 
  • Jeje… Sí, claro.

Las tres caminaban delante de mí mientras conversaban alegremente.

Al regresar juntos de la escuela de esta manera, me di cuenta perfectamente de que, incluso estando afuera, estas tres acaparan las miradas de todos a su alrededor.

Desde los asalariados que volvían de sus oficinas, los señores que salían a correr, la chica que paseaba a su perro, hasta los niños de primaria que volvían a casa; todos y cada uno de ellos las seguían con la mirada cada vez que se cruzaban en su camino. 

Es tal el grado de su belleza individual, que al estar las tres juntas en un espacio, el aura que se emitía no permitía a nadie más acercarse. 

Si están juntas Kuroki, que es hermosa e inteligente, Miyama, una chica con un gran cuerpo y unos grandes pechos, y hasta Yuria, la gal número uno de la escuela, es inevitable que ocurra algo así.

Caminar de regreso a casa junto a ellas es algo que, inevitablemente, me hace sentir muy intimidado y fuera de lugar. 

No hay forma alguna de que un marginado social como yo pueda encajar en un espacio rodeado de chicas populares tan deslumbrantes. 

A pesar de que iba regresando de la escuela con ellas, yo caminaba detrás de las tres con la cabeza agachada, fingiendo que era un completo desconocido.

  • ¡Oye, Ryota! 
  • ¿¡Q-q-qué!? 

Como Miyama me habló de repente, me sorprendí tanto que, sin querer, se me quebró la voz. 

  • Un momento, Ryota… ¿Pero qué demonios fue esa voz? 
  • Ryota-kun, ¿no me digas que por casualidad estás nervioso? 

Yuria y Kuroki también se giraron a mirarme.

  • ¡N-no estoy para nada nervioso! Es solo que… ustedes de verdad vienen únicamente a repasar el guión, ¿cierto? En cuanto terminemos de ensayar, cada una se va a su casa, ¿verdad? 

Como si se hubieran puesto de acuerdo desde antes, las tres se quedaron completamente calladas.

Estas tipas… ¿No tendrán la intención de quedarse a pasar el rato en mi casa? 

  • ¡Oigan, oigan! En la casa de Ryota hay una maquinita de videojuegos, ¿verdad? ¡Airi quiere jugar videojuegos! 
  • ¡Oye, Miyama! Te lo acabo de decir y ya estás…
  • No te enojes, Ryota. Tampoco tiene nada de malo jugar un poco, ¿o sí? 
  • Es verdad, Ryota-kun. Ya que tenemos la oportunidad de jugar todos juntos, no seas tan estricto ni tan formal.

¿Eh? Justo ahora, Kuroki definitivamente usó la palabra “jugar”, ¿verdad? 

¿No me digas que desde un principio, no tenían la menor intención de repasar el guión?

  • ¡Oigan, todos! Vamos a pasar un momento por esa tienda de conveniencia.
  • Es una buena idea.  ¿Compramos snacks y bebidas antes de irnos? 
  • Entendido. ¡Vamos, Ryota, muévete! 
  • Ay, no puede ser…

***

Después de hacer una parada en la tienda de conveniencia, llegamos a mi casa cargando las bolsas de compras.

  • ¡Oye, oye! ¿En dónde queda tu habitación, Ryota? 
  • M-mi habitación está en el segundo piso; subes, giras a la derecha y justo está ahí.

Antes de que subieran las escaleras, me paré frente a las tres para bloquearles el paso.

  • Se los pido. Denme solo tres minutos. De verdad necesito ordenar mi cuarto.
  • Ni hablar. Déjanos entrar rápido a tu cuarto.
  • ¡Es verdad! ¡Airi ya se quiere sentar! 
  • ¿Ryota-kun? A mí no me importa en lo absoluto que esté desordenado, ¿sabes? 
  • ¡Pues a mí si me importa! 

Tampoco es que estuviera hecho un desastre, pero, sencillamente, no estaba en un estado apto para dejar entrar a unas chicas.

Uno mismo no se da cuenta, pero bien podría oler mal.

  • Está bien. Entonces, ¿podemos ir al menos hasta la puerta de tu cuarto? Esperaremos ahí.
  • Ah, b-bueno…

Cediendo a la petición de Yuria, nos trasladamos por un momento al segundo piso.

Una vez que las llevé hasta la puerta, les recalqué firmemente que “esperaran aquí, por favor” antes de entrar a mi habitación.

Se mire por donde se mire, no había tiempo para guardar las figuras o los pósteres, y para empezar, ni siquiera tenía espacio donde esconderlos.

A estas alturas ya está más que claro que soy un otaku, así que, en lugar de preocuparme por eso…

¡Al diablo, lo primero es eliminar el olor de este cuarto! 

Tomando el spray que suelo rociar como loco después de atender ciertos “asuntos”  a solas en mi cuarto, comencé a esparcirlo frenéticamente por todos lados.

¡P-por lo menos tengo que hacer algo con el olor! 

  • ¡Listo, pasaron los tres minutos! ¡Con permiso~!
  • ¡O-oye! ¡Miyama! 

Era muy dudoso que de verdad hubieran pasado tres minutos, pero Miyama tomó la delantera y entró a mi habitación.

Yuria y Kuroki entraron justo detrás de ella, y las tres se quedaron contemplando todo mi cuarto a su alrededor.

  • Así que está es la habitación de Ryota-kun…
  • O sea, está literalmente plagada de mercancía de anime.

Pósteres con ilustraciones bastante subidas de tono decoraban las paredes de la habitación, junto a un estante de metal de tres niveles repleto a más no poder de figuras.

En una esquina del cuarto se erigía una enorme estantería de cinco niveles dedicada exclusivamente a novelas ligeras, bautizada por mi como “La muralla de las novelas ligeras”. El lugar se había transformado a todas luces en un espacio 100% otaku. 

Que vean un espacio tan privado como este es algo que, por más que sea yo, me hace sentir una profunda vergüenza. 

  • ¡O-oye, la habitación de Ryota es asombrosa! ¡Guau, tienen un montón de pergaminos de chicas colgando por todas partes! 

Llamar pergaminos a los pósteres… bueno, en el fondo no está del todo equivocado.

  • Humm. Ya lo sabía desde antes, pero realmente eres un superotaku, ¿eh, Ryota? 

Yuria dijo eso mientras emana un aire de: “Que conste que yo soy completamente diferente a ti” 

Aunque esté pensando eso, dudo mucho que su propia habitación sea muy diferente a la mía. 

Por lo pronto, rogaré para que hoy a ella no se le escape su secreto por accidente en un descuido.

  • Sniff, Sniff… ¿Eh? ¡Oigan, huele muchísimo a desodorante! 
  • Lo rocié justo hace un momento. Pensé que tal vez el cuarto olía mal.
  • ¿Ah, sí? Pues a Airi le gusta el olor de Ryota…

¿¡Q-qué mi olor… le gusta!? 

  • ¿A qué sí, Yuria? Ryota huele rico, ¿verdad? 
  • Bueno, mmm… supongo que sí. A mí tampoco me desagrada su olor. 

No entiendo qué está pasando. ¿A qué demonios se supone que huelo? 

  • Oigan, en lugar de eso, ¿por qué no tomamos el jugo que compramos hace rato? Es que ya me dio sed. 

Kuroki sacó de la bolsa de las compras una botella de plástico de dos litros de jugo de manzana.

  • Ah, Ryota-kun. Nos gustará que nos prestaras unos vasos.
  • Ah, es verdad. Entonces iré a traer los vasos, pero…

Un momento. Si salgo de mi habitación justo ahora, estas tres se van a quedar completamente solas aquí dentro, ¿verdad…?

No creo que sean la clase de personas que se pongan a hurgar entre las cosas de los demás, pero…

  • ¿Qué pasa, Ryota-kun?
  • Ah, no nada… Ustedes tres usen los cojines que hay por ahí y siéntense a esperar, por favor.

Dejando a las tres en la habitación, salí del cuarto y bajé solo las escaleras para ir por los vasos.

¿De verdad estará bien dejarlas a ellas tres solas…? 

Pero bueno… sin importar cómo terminaron viniendo aquí, ellas son mis invitadas, y no puedo hacer que vayan a buscarlas por su cuenta.

En fin, seguro que no pasa nada…

En la cocina del primer piso, saqué cuatro vasos y un plato mediano de la alacena, los coloqué en una bandeja y me dispuse a llevarlos. 

… Espero que a estas alturas esas tres no estén haciendo nada raro en mi habitación…

Aunque mi cuarto está decorado con figuras y pósteres de chicas de anime tiernas, lo que son los videojuegos eróticos, los Blu-ray y la mousepad con pechos, esas cosas si serían peligrosas que las descubrieran, los tengo escondidos básicamente en el fondo, debajo de mi cama, a menos que los esté usando.

Después de todo, no quiero que mi madre los vea cuando viene a  limpiar mi cuarto durante el día.

En pocas palabras, mientras no se pongan a hurgar debajo de la cama… todo estará bien, no habrá ningún problema.

Aun así, la reacción de Miyama y Kuroki al ver mi habitación fue muy inesperada.

Con Yuria no hay problema porque es una otaku igual que yo; pero en cuanto a Miyama y Kuroki, ellas no tienen nada que ver con este mundo, así que pensé que al ver las figuras  y los pósteres se quedarían completamente asqueadas. 

Sin embargo, ninguna de las dos puso una cara de disgusto, lo cual fue una sorpresa. 

Especialmente Miyama, que antes de que nos hiciéramos amigos odiaba con ganas a los otakus… Pero desde que empezó a hablar conmigo, dejó de mostrar esa actitud por completo.

¿Significará esto que incluso un otaku marginado como yo ha logrado volverse así de cercano a Miyama y Kuroki? 

  • … Cercano, ¿eh? 

Pensar que esas chicas y yo terminaríamos teniendo este tipo de relación… Era algo inimaginable hace tan solo un tiempo.

Mientras pensaba en todo eso de manera vaga, llegué al frente de mi cuarto y abrí la puerta. 

  • ¡Oigan! Ya traje los vasos.

Al entrar a la habitación, las tres estaban relajándose a su manera, cada una por su cuenta.

Miyama había puesto un cojín frente al televisor y estaba sentada al estilo japonés de rodillas, Yuria estaba sentada en mi silla gamer mientras jugaba con su teléfono, y Kuroki estaba sentada en mi cama mirando de reojo la habitación de vez en cuando.

  • Ah, ¡Por fin llegas, Ryota! 
  • Gracias por los vasos, Ryota-kun. 

Aunque Kuroki estaba sentada en la cama, parece que mis “objetos sagrados” que estaban debajo no han sido descubiertos, y tampoco hay señales de que hayan tocado nada. 

Dejé escapar un gran suspiro de alivio, calmando mi corazón. 

  • Entonces, les sirvo el jugo, ¿de acuerdo? 
  • Yo también te ayudo, Rui. 

Kuroki recibió la bandeja de mis manos y, junto con Yuria, comenzó a abrir los dulces y el jugo.

Se les ve sumamente acostumbradas a hacer esto; me pregunto si las tres suelen reunirse así a menudo. 

  • Oye, Ryota… Esta consola de videojuegos no enciende. 
  • ¿Ya vas a ponerte a jugar? ¿Acaso no íbamos a repasar el guión juntas?
  • ¡Sí, quiero jugar videojuegos! 
  • Ahh… Tenía que ser, sabía que terminaríamos así.

Tomé el cable de alimentación de la PS5 para encender el interruptor principal y lo conecté al enchufe de la pared.

Al paso que vamos, me da la impresión de que hoy nos la pasaremos holgazaneando hasta que se acabe el día.

  • ¿Y qué tipo de videojuegos juegas siempre, Ryota? ¿Esos donde disparas armas haciendo, ¡bam-bam!?
  • No juego FPS porque me mareo. Solo juego puros RPGs y cosas así. Últimamente…

¿Eh? Espera, ¿últimamente? 

Ahora que lo pienso, ¿cuándo fue la última vez que usé la PS5? 

Si mal no recuerdo, la última vez que la usé fue cuando me llegó aquel Blu-ray, para darle un “vistazo de prueba”… 

¡Un momento, ¿eh?! ¡E-esto es muy malo. 

¡¡Justo ahora, dentro de la PS5, dejé metido el disco Blu-ray de “¡Qué emoción! ¡El festival de natación repleto de ex-modelos gravure! ¿¡Solo hay accidentes donde se les escapas los pechos!? 

Debido a que es una situación de extrema urgencia voy a omitir la explicación de qué clase de contendio es, pero esto es gravísimo, a este paso…

  • ¡Ah, por fin arrancó el juego! 
  • ¡Es.Espera…¡Espera, Miya…! 
  • ¿Eh? Oye
  • ¿Eh? Oye, ¿qué clase de juego es este “¡Qué emoción! ¡El festival de natación repleto de ex-modelo gravure! ¿¡Solo hay accidentes donde se escapan los pechos!? Tiene un título raro.
  • ““¿¡Qué!?””

En el mismo instante en que Miyama leyó el titulo en voz alta, el aire de la habitación se congeló por completo de golpe.

Ah… Lo arruiné todo.

Ante semejante e inesperada situación, mi mente se quedó en blanco.

Que tus compañeras de clase descubran tus trapos sucios… esto es… 

  • Ry-Ryota… tú…

Yuria, poniéndose tan roja que se notaba a leguas, hacia temblar sus labios de pura vergüenza e indignación. 

  • Oye, ¿Airi? Pensándolo bien, me dieron muchas ganas de tomar el jugo con hielo. ¿No podrías ir a traer un poco de la cocina de abajo mientras nosotros terminamos de preparar los dulces y el jugo?
  • ¡Sí! ¡Entendido, Rui-chan! 

Debido a que Kuroki, por alguna razón, manipuló la situación para hacer que Miyama se retirara del lugar, Miyama salió disparada del cuarto como un perro que persigue un frisbi.

  • Y bien, ¿Ryota-kun? Me gustaría preguntarte un par de cosas… ¿Se puede saber qué demonios significa eso? 

En el mismo instante en que Miyama salió de la habitación, Kuroki se dirigió a mí esbozando una sonrisa de oreja a oreja. 

Al percatarme de la situación, reaccioné al instante sentándome de rodillas frente al televisor quedando en una posición donde las dos, que seguían de pie, me miraban desde arriba. 

Esto ya no es una charla, es un sermón con todas las de la ley.

  • Ryota… a ver, tú, ¿¡Por qué demonios estás viendo esas cochinadas en la consola!? O sea, ¡lo normal hoy en día es ver ese tipo de cosas en internet!
  • No, bueno, es que… digamos que soy de la clase de personas que prefiere ver las cosas en la pantalla grande de la televisión…
  • ¿C-cómo?
  • Jeje, muy propio de Ryota-kun.
  • Un momento, Rui. ¿¡Por qué te muestras tan comprensiva y de acuerdo con esto!? 

Mientras Yuria estaba completamente alterada, Kuroki se mantenía sospechosamente calmada.

Incluso irradiaba un aire de tranquilidad, como si conociera al derecho y al revés todos mis fetiches…

No, no, un momento, ¿¡Qué demonios se supone que sabe sobre mí?

  • Y bien… ¿se puede saber qué es lo que haces tú con esto, Ryota?
  • A-aunque me preguntes qué hago… la verdad es que solo hago, ya sabes… “eso” 
  • ¡Oye, de verdad tú…! 
  • Ya, ya, calma, Yuria. Después de todo es un chico en plena pubertad, es completamente natural que vea este tipo de cosas.
  • …Oye, me acabo de percatar de algo. ¿Por qué actúas como si fueras la que mejor comprende a Ryota, Rui? ¿Acaso tú y Ryota no eran solo compañeros en secundaria? 
  • ¿Eh? B-bueno, es que Ryota-kun y yo tenemos lo nuestro, ¿verdad? 

Kuroki me lanzó una mirada sugerente y cómplice llena de insinuación mientras hablaba de una forma sumamente sugerente. 

¡O-Oye! ¿¡A qué viene esa insinuación de que tenemos una relación secreta y profunda!? 

  • ¡Para nada! Kuroki y yo solo fuimos a la misma secundaria y…
  • ¡Es que no tiene sentido! Rui, tú has odiado a los chicos desde el primer año y siempre eres súper fría y cortante con los demás chicos, pero con Ryota tu actitud es totalmente diferente.
  • Jeje. Si nos ponemos a hablar de eso, tú también, Yuria… Usualmente tratas con frialdad a todos los chicos, pero sospechosamente estás en perfecta sintonía con Ryota-kun, ¿no es cierto?
  • Eso… ¡No tiene nada que ver! O sea, si me llevo bien con Ryota es en parte porque somos compañeros de actuación en la obra… ¡A-Además, justo ahora estoy preguntando por la relación entre Rui y Ryota! 

Ambas comenzaron un dinámico intercambio de palabras, lanzándose indirectas para medirse y tantear el terreno, como si intentaran bloquearse mutuamente de forma estratégica. 

Tanto Yuria como Kuroki deben de estar pensando que son las únicas que comparten un secreto conmigo.

Y es natural que lo piensen, ya que nadie más que yo conoce los gustos otaku de Yuria ni la retorcida y calculadora personalidad de Kuroki.

Por culpa de los comentarios tan insinuantes de Kuroki, las cosas se han vuelto endiabladamente complicadas de la nada. 

Ahh… Si iba a ser así, habría sido mil veces mejor que me siguieran molestando con lo de mi Blu-ray secreto…

¿Un… un momento? No me digas que Kuroki hizo todo esto a propósito para desviar la atención de los del Blu-ray?

¿Será que Kuroki actuó así a propósito para encubrir, justo cuando me acababan de descubrir con las manos en la masa con mi material didáctico…? 

En ese preciso instante, la puerta de la habitación se abrió de par en par con un fuerte estrépito. 

  • ¡Chicas, ya traje el hielo! ¡Vamos, juguemos rápido todas juntas a ese juego de “pechos” o como se llame!
  • ““¡Qué no vamos a jugar eso!””
  • ¿Eh?

Parece que Miyama está firmemente convencida de que  de verdad se trata de un videojuego.

***

  • ¡No puede ser…!
  • ¡O-oye, Rui-chan, eres demasiado buena! ¡Una partida más!
  • Jeje. Bueno, si Airi vuelve a perder en la siguiente ronda, creo que haré que me dé un masaje en los hombros.

Pasaron muchas cosas, pero al final, sin que Miyama descubriera el contenido real del asunto del Blu-ray, y en parte gracias a Kuroki, ella y Miyama se pusieron a jugar a un juego de peleas.

Como no teníamos nada que hacer, Yuria y yo nos sentamos juntos en la cama a verlas jugar.

  • …Oye, lo de hace un rato… Lo siento. Por mi posición social, no me quedó otra opción que actuar ruda contigo. 

De repente, Yuria me pidió disculpas en voz baja.

  • No te disculpes. Si lo piensas normalmente, ya de por sí es bastante asqueroso que alguien como yo vea esas cosas, pero saberlo lo hace todavía más repugnante, ¿no?
  • ¿Yuria?
  • Es que… la verdad… b-bueno, yo también he visto ese mismo video antes…
  • …¿¡Qué!?

Ante semejante y repentina confesión, soy completamente incapaz de ocultar mi agitación.

¿Me estás diciendo que Y-Yuria también había visto, “¡Qué emoción! ¡El festival de natación repleto de ex-modelo gravure! ¿¡Solo hay accidentes donde se escapan los pechos!?

¿¡Y para empezar, por qué demonios decidió confesarlo justo ahora!? 

  • Oye… como que esto es cosa del destino, ¿no crees? 
  • Pues a mi no me parece un buen destino algo como eso…

A partir de este preciso momento, queda estrictamente prohibido que Yuria vuelva a enojarse conmigo por cosas relacionadas con chistes subidos de tono o actos pervertidos. Después de todo, somos de la misma especie.

  • Yuria, así que no solo te emocionas con los pechos de los personajes 2D, sino que, contra todo pronóstico, ¿también ves ese tipo de videos?
  • B-bueno, puede que tú no lo sepas, Ryota… pero las chicas también ven esas cosas más de lo que crees. Aunque bueno, viendo que hay niñas tan puras e inocentes y un poquito tontas como Airi, también cabe la posibilidad de que simplemente sea yo la que tiene el apetito sexual un poco alto…

Yuria dijo eso mientras su rostro se sonrojaba e intensificaba su color rojo todavía más que antes. 

¿A-apetito sexual alto…? Qué provocativo sonó eso. O mejor dicho, ¡Esta gal es demasiado candente e indecente! 

  • ¡Ah, ya, ya! ¡Dejemos ese tema de lado! Siento que de tanto sudar se me va a transparentar el brasier…

Ojalá pasase…

  • Por cierto, cambiando de tema, hay un pequeño asunto que quería preguntarte, Ryota. 
  • ¿Eh? ¿Qué pasa de repente?
  • A ver… los tomos recopilatorios de “Lucky & H” que tienes ahí en ese librero. ¿Por qué no está el volumen 1? 
  • ¿El volumen 1 de “Lucky & H”

Yuria me preguntó la razón por la cual faltaba el primer volumen de “Lucky & H” en mi estantería, pero a mí, el principal implicado, no me venía ningún recuerdo a la mente.

  • ¿A qué viene eso tan de repente? Es que pasó hace tanto tiempo que no lo recuerdo…
  • …Y-ya veo, es verdad. Es una obra de cuando nosotros íbamos en la escuela primaria, ¿no?

Yuria dijo aquello mientras esbozaba una sonrisa forzada y un tanto amarga. 

Ya había pasado lo mismo la otra vez cuando andaba buscando el libro ilustrado de Blancanieves… Compré “Lucky & H” hace muchísimo tiempo, así que no recuerdo absolutamente nada…

Tal vez se ensució por alguna razón y lo terminé tirando a la basura, o cabe la posibilidad de que se lo prestara a Tanaka y, como a ambos se nos olvidó, se lo haya terminado quedando.

Sin embargo, Tanaka es el tipo de persona tan educada que si le prestas algo, te lo devuelve envuelto junto con algún dulce o snack como agradecimiento. Por lo tanto, la probabilidad de que me lo haya robado es extremadamente baja.

Y si no fue Tanaka, la única opción que queda es mi maldita hermana mayor… Pero a ella no le gusta leer mangas de romance, así que esa posibilidad también es casi nula.

  • Bueno, de todos modos, ¿es que tenías ganas de leer “Lucky & H”, Yuría? Si buscas un manga de un estilo similar, precisamente hace poco compré al por mayor los tomos de “Inago 1000%”
  • ¡Ah, no, estoy bien! Es solo que… cómo decirlo, se cruzó en mi campo de visión y me dio un poquito de curiosidad. 
  • ¿Ah, sí? 
  • Sí. Más bien, si no voy ya mismo a jugar, presiento que Airi va a hacer un berrinche.
  • ¿Un berrinche? 

Al mirar hacia donde estaban las dos jugando tal como me indicó Yuria, vi que al lado de la sonriente Kuroki, Miyama tenía las mejillas infladas mientras miraba fijamente a Kuroki con una expresión de pocos amigos.

  • Jeje.
  • ¡¡¡Y-Ya van 20 derrotas consecutivas…!!! ¡Rui-chan, tómalo con calma!

Esta maldita perfeccionista…

Aunque normalmente muestra una expresión amable, parece que se niega a perder a toda costa, por puro orgullo. 

  • No te enojes por algo así, Airi. De verdad, Rui, tú también eres una inmadura. 
  • ¡Oye, Yuria! Si dices que Rui-chan es una inmadura, ¿eso significa que yo soy una niña?
  • Ah, bueno, esto…

Mientras Yuria se quedaba sin palabras y balbuceaba, yo no puedo evitar pensar para mis adentros…

Pues claro que lo eres…

  • ¿Por qué no jugamos ahora a algo en lo que podamos jugar los cuatro? Como un juego de mesa para fiestas. Vamos, ¡Tú también únete, Ryota! 
  • B-Bueno, por mi está bien, pero… ¿de verdad ustedes no tienen la más mínima intención de repasar el guión? 
  • “““¡Ninguna!”””

Aahh… Lo sabía.

Es como si estas tipas no sintieran ni una pizca de tensión o seriedad respecto al festival cultura…

¿O será que el único que se lo está tomando demasiado en serio soy yo? 

Bueno, supongo que para estas chicas esto es simplemente una fiesta, así que el concepto de “estar nerviosas” debe ser completamente inexistente para ellas. 

  • Oye, Ryota, Ryota~ Quiero tirar las envolturas de los dulces, ¡Pásame el bote de basura! 
  • ¿El bote de basura? Ah, claro.

A petición de Miyama, fui a traer el bote de basura que estaba en una esquina de la habitación. 

  • Gracias, Ryota…¿Eh? Esa bolsa que tienes puesta dentro del bote de basura…
  • ¿La bolsa? Ah, es que pensé que si tiraba la basura directamente en el bote se iba a ensuciar, hacía que siempre le pongo una bolsa por dentro.
  • ¿Qué pasa, Miyama?
  • Definitivamente, esto es…
  • ¿Eh? ¡N-no, no es nada! ¡Es solo que pensé que esta bolsa azul no se ve muy a menudo! 

¿Qué la bolsa de Animate “no se ve muy a menudo”?

Para mi es algo de lo más común porque estoy acostumbrado a verla en espacios llenos de puros otakus, así que no logro comprender su reacción.

  • Y bien, ¿qué jugamos ahora? A mí me da igual lo que sea.
  • ¡Airi quiere jugar a este juego llamado! “Jinsei Sugoroku”! Parece que se puede jugar de a cuatro.
  • Vaya, Ryota-kun, ¿así que tienes ese tipo de jeugos en casa? Qué inesperado.
  • Ugh… 

Maldita Kuroki, insinuando sutilmente que por ser un solitario no debería tener juegos.

Bueno, a decir verdad, en realidad este juego solo lo uso de vez en cuando para jugar con mi familia, así que en el fondo no está del todo equivocada. 

  • Si mal no recuerdo, en este juego también existe la opción de casarse entre los jugadores, ¿verdad?
  • V-Vaya… ¿Así que tiene ese tipo de mecánicas…? 
  • …Humm. Para variar, estás sospechosamente bien informada al respecto, Rui.

Por culpa de que Kuroki sacó a colocación ese dato innecesario, tanto Miyama como Yuria respondieron con evidente incomodidad. 

¿Pero qué demonios pasa con este ambiente…? 

En medio de esa atmósfera tan tensa, da inicio nuestra partida de Jinsei Sugoroku.

Este juego es un título donde puedes experimentar toda clase de opciones y eventos vitales, desde actividades de clubes escolares y exámenes de admisión, hasta el matrimonio y la crianza de los hijos.

Por supuesto, para alguien como yo que casi nunca toca un juego de este tipo, este era un título que solo jugaba de vez en cuando con mi familia; jamás me habría imaginado que terminaría jugándolo con este grupo de personas.

Miyama, Yuria y Kuroki se sentaron sobre unos cojines frente al televisor, mientras que yo me acomodé en la cama que estaba justo detrás de ellas y tomé el control entre mis manos. 

  • ¡Pues Airi quiere volverse súper millonaria, así que se va a poner a estudiar un montón!
  • Uf, es decir, todo lo contrario a tu vida real.
  • ¿Dijiste algo, Yuria? 
  • ¡Nada, nada! Yo me voy a enfocar en la realidad y me la pasaré puliendo mi apariencia física a más no poder. ¿Y tú, Rui?
  • Yo creo que me iré por… el talento.

Cielos… esa respuesta es tan sumamente propia de Kuroki. 

En este juego, los parámetros básicos se dividen en cuatro categorías: Estudio, Deporte, Apariencia y Talento; y dependiendo de dichos valores, cambian las profesiones que puedes ejercer de adulto y los eventos que se desencadenan. 

En mi caso, en lugar de especializarme en algo, subo todos de forma equilibrada, pero parece que las tres están muy empecinadas con sus respectivas estadísticas. 

Bueno, aunque en la vida real, Miyama y Yuria ya tienen las estadísticas de pechos y muslos al nivel máximo, respectivamente.

Mientras pensaba en semejante tontería, les di una mirada rápida de reojo a los enormes pechos de una  y a los muslos de la otra, pero Yuria se percató al instante de mi mirada y me clavó una mirada fulminante.

Ay, qué miedo, qué miedo.

Entre una cosa y otra, el turno de la etapa escolar dedicado a subir las estadísticas llegó a su fin, y por fin nos adentramos en la etapa adulta, que abarca la búsqueda de trabajo y matrimonio.

  • Ya que terminó la época de la escuela, ¿ahora sigue la etapa de adultos? ¡Pero si Airi todavía no tiene nada de dinero! 

Lo que más me da miedo y me preocupa es precisamente esta etapa adulta.

En la etapa adulta existen las “casillas de matrimonio” de las que Kuroki estaba hablando antes de empezar a jugar.

En estas casillas de matrimonio, sin importar si eres hombre o mujer, puedes proponerle matrimonio a otro jugador… Me pregunto qué harán ellas tres. 

  • Humm… Ya que en la obra de teatro vamos a hacer los papeles de la princesa y el príncipe, creo que le pediré matrimonio a Ryota-kun, ya que él hace de princesa.
  • ¿¡Qué!? 

En cuanto Kuroki soltó aquello, Yuria soltó un grito de asombro de forma puramente reflexiva.

  • ¿Qué pasa, Yuria? ¿Hay algún problema con eso? 
  • N-No, para nada. Si Rui va a hacer eso, como yo también tengo el papel del príncipe… supongo que ya que estamos en esas, yo también lo haré.
  • ¿¡A qué viento eso de que “ya que estamos en esas”!?
  • ¡Entonces, ya que se dio la oportunidad, Airi también le va a proponer matrimonio a Ryota!
  • Oigan, ustedes de verdad…

Desde que Kuroki mencionó antes de empezar a jugar que “el matrimonio entre jugadores es posible”, ya tenía un mal presentimiento… pero jamás imaginé que las cosas saldrían de control de esta manera.

Aunque sea solo dentro de un videojuego, me acaban de pedir matrimonio las tres chicas más hermosas de la escuela.

¡Una situación como esta es, sin lugar a dudas, una elección demasiado extrema! 

Tener que elegir a una sola de entre estas tres… es como si las opciones de Pokemón iniciales fueran todos Pokemón legendarios. 

En mi cabeza puedo escuchar perfectamente cierta voz emblemática diciendo:

“Tienes que elegir a una de estas tres bellas jovencitas…”

  • Ryota-kun, si te casas conmigo, ¡no tendrás que trabajar por el resto de tu vida, ¿sabes?! Yo me encargaré de mantenerte.
  • Un momento, Rui. ¿A qué viene esa declaración de que aceptas tener a un mantenido? 
  • Es que bueno, soy una futura atleta olímpica. 
  • ¡Oye, Rui-chan, es una trampa que uses tus talentos de la vida real para promocionarte! ¡Pues si te casas con Airi, te prepararé comida deliciosa todos los días! ¡Recuerda que soy muy buena cocinando! 
  • ¡Y-yo tambie´n!  Me encargaré de hacer bien los deberes del hogar, y… también me gustaría… tener hijos…

Estas chicas… ¿Por qué demonios se han puesto tan tercas y competitivas de repente? 

Y así, de la nada, dio inicio una batalla campal de autopromoción. Aunque me lancen esas ofertas, al fin y al cabo el matrimonio es solo dentro del juego y no tiene absolutamente nada que ver con la realidad… pero… ¿casarme con alguna de las tres?

Si me llegara a casar con Kuroki… no hay duda de que ella tomaría el control absoluto sobre todo mis derechos.

Aunque sea su esposo, si me atrevo a llevarle la contraria a Kuroki Rui aunque sea un poco, lo que me esperaría sería, muy probablemente, la “muerte”. 

Pero bueno, si se trata de Kuroki, es una certeza absoluta que, literalmente, “ella podría mantenerme por el resto de mi vida” 

La universidad en la que va a entrar será definitivamente la universidad de Tokio o una superior; y si continúa con el atletismo, tarde o temprano se convertirá en atleta olímpica, asegurándose un puesto en una empresa de primerísimo nivel… No, de hecho, cabe la posibilidad de que se vuelva una celebridad o una modelo.

Desde ahora que es estudiante de preparatoria, su rostro y su figura sobresalen con creces en comparación con los demás; sin duda alguna se convertiría en una hermosa esposa con una apariencia digna de una modelo de primera categoría. Cómo es perfecta en todo lo que hace, probablemente no habría ninguna queja en nuestra vida matrimonial .

Así es, que no habría quejas… es un hecho innegable, pero…

  • ¿Qué pasa, Ryota-kun? 
  • Ah, no… No es nada. 

En el caso de Kuroki, ella siempre tiene un aire misterioso… Su verdadero interior sigue siendo imposible de leer para mí, y siento que si llego a bajar la guardía, me dominará por completo hasta la médula.

Pero en ese aspecto, con respecto a Miyama, es todo lo contrario, ella es sumamente fácil de entender. 

Incluso en su personalidad, uno se da cuenta de inmediato de lo que Miyama está pensando. Además, dado que sus enormes pechos ya tienen ese tamaño apenas siendo una estudiante de preparatoria, en el futuro seguro alcanzarán proporciones descomunales. ¡Excelente, sigue creciendo! 

Para empezar, el hecho de casarse implica que vas a terminar haciendo “lo que se tiene que hacer” … Poder disfrutar de esos enormes pechos a mi antojo sería, para cualquier hombre, la felicidad en su grado más supremo.

Además, viendo la situación y las circunstancias por las que ha pasado Miyama hasta ahora, a uno le entran unas ganas inmensas de mantenerla y protegerla.

Sí, definitivamente me darían ganas de dejar que Miyama coma todo lo que le guste y en la cantidad que quiera… 

  • Oye, Ryota, tu mirada es sumamente pervertida.
  • ¡Ay, ay, ay! 

Asumiendo probablemente que estaba desnudando con la mirada a Miyama, Yuria, que estaba sentada a mi lado izquierdo, me pellizco la mejilla con fuerza.

¿Qué demonios le pasa a Yuria? Ha estado prestando demasiado atención a dónde dirijo mi mirada desde hace un buen rato…

Entonces… ¿cómo sería si me casara con Yuria?

Yuria y yo compartimos los mismos gustos, y para alguien como yo que lleva una vida tan perezosa y decadente, una personalidad con ese aire de hermana mayor protectora como la de Yuria podría encajar a la perfección. Además, como sus muslos son grandes, le sumo un millón de puntos. 

Sin embargo, si hubiera una sola cosa que me preocupa, sería la posibilidad de que deje de ser una gal una vez que se case. 

Aunque el fetiche de “ex-gal convertida en ama de casa” es muy de mi agrado, si alguien con la increíble apariencia de Yuria deja de ser una gala, se convertiría simplemente en una esposa perfecta.

Una Yuria sin su esencia gal… Por un lado, ciertamente es algo que me gustaría ver; pero por otro lado, dentro de mí existe una facción que desea que Yuria siga siendo una gal para siempre. En este momento, una guerra interna está estallando en mi cabeza entre la facción Ex-gal y la facción Pro-gal. 

Bueno, aunque al final, esa guerra interna mía siempre se apacigua al llegar a la conclusión de que “los muslos grandes son la justicia».

  • …¿Eh? 

Mientras yo expandía mis asquerosas fantasías –tan típicas de un otaku– con la simple idea de casarme con alguna de las tres, en algún momento las tres me clavaron una mirada llena de desconfianza y extrañeza.

  • A ver, Ryota. Al final, ¿a quién de nosotros tres vas a elegir? 
  • ¡Ay, vamos! ¡Decídete rápido! 
  • Jeje… Bueno, una cosa así ni siquiera requiere pensarse, ¿verdad? 

P-Pero aunque me lo digan de esa forma…

Presionado y apurado por las tres, mis pensamientos empiezan a dar vueltas en círculos. 

A ver, calma. Esto es solo un videojuego.

¡Elegir a Kuroki no significa que vaya a vivir relajado de por vida, elegir a Miyama no me dará derecho a tocar sus enormes pechos, y si elijo a Yuria no significa que vaya a hacerme cosas pervertidas con sus grandes muslos! 

Teniendo eso en cuenta, si de todas formas tengo que elegir…¿qué se supone que deba hacer?

Si elijo a una de ellas aquí, sin lugar a dudas las otras dos me pondrán una cara de profundo disgusto. Especialmente Kuroki con su perfeccionismo. 

Pero para poder avanzar en el juego, es obligatorio que elija a una de las tres.

Escapar de esta elección… es sencillamente imposible.

¿La chica de pechos enormes y naturales, la gal de muslos gruesos, o acaso la perfeccionista adicta a las selfie con un ombligo super provocativo? 

Ahora que las cosas han llegado a este extremo… no me queda otra opción más que decidir. 

  • Entonces… yo…

Las miradas de las tres se concentraron en mí al mismo instante…  Y justo en ese preciso momento… 

  • L-lamento la molestia… ¡Ah! 

De repente, la puerta de la habitación hizo un click y se abrió un poco, dejando ver desde el pasillo el rostro de una chica estilo loli con gafas de montura roja.

  • …¿T-Tanaka? 

Quien irrumpió de manera súbita en mi harén, no fue un miembro de mi familia, sino mi amiga otaku, Tanaka Kanade.

Aunque al vestir el uniforme de verano no llevaba las mangas caídas, la pequeña Tanak, que lucía como de costumbre su baja estatura metida en un uniforme que le quedaba gigantesco, abrió los ojos como si fueran unos platos y se quedó completamente petrificada en el mismísimo instante en que entendió la situación del cuarto.

  • ¡A…a-ba-ba…a-ba-ba-ba…! 
  • ¡O-Oye, ¿Tanaka?! 
  • ¡¡¡R-Ryota-kun realmente estás teniendo una o-o-r-gía con ellas…!!!
  • ¡Claro que no estamos haciendo eso, idiota! 

A saber qué demonios se le habrá pasado por la cabeza a Tanak, que del puro susto terminó soltando semejante barbaridad.

Por lo visto, nos ha malinterpretado por completo, pero…

  • Además, ¿a qué viento eso de “realmente”?
  • Es que… hace un momento me crucé de golpe con tu hermana mayor frente a la estación. Ella me dio una llave y me dijo: “No me preguntes nada y entra a la casa” 
  • Esa maldita hermana estúpida… 

Por muy buena amiga que sea Tanaka, es imposible que tuviera un duplicado de la llave de mi casa, así que me parecía rarísimo que hubiera podido entrar… con que era eso.

Como mi hermana estuvo convencida todo el tiempo de que yo iba a tener una noche de pasión salvaje con estas tres, probablemente pensó: 

“Ya que estamos en esas, que pase también Tanaka”

O algo como eso.

  • ¡Ah, vaya! Tú eres Tanaka-san, ¿verdad? ¡Estuviste en el mismo salón que Airi y las demás el año pasado! 
  • Ah, si, eres la chica que siempre se la pasa leyendo libros, ¿verdad?
  • Jeje… Me pregunto por qué Tanaka-san entra con tanta naturalidad y tranquilidad en la casa de Ryota-kun…

Las miradas de las tres se dirigieron instantáneamente de mi persona a Tanaka. 

Aunque hay una en específico que le está lanzando una mirada con una presión psicológica verdaderamente aterradora. 

  • E-Etto… verán… para una chica solitaria y pequeña como yo, que desde que nació prácticamente no ha tenido amigos, resultado de lo más osado e impertinente compartir el mismo espacio e inhalar el mismo aire que unas hermas chicas populares tan resplandecientes como el sol… así que… etto…

Oye, se ha puesto demasiado tensa, no importa cómo lo mires.

Desprendiendo su aura de introvertida a más no poder, Tanaka empezó a hablar cosas sin sentido a una velocidad increíblemente rápida. 

Incluso yo que estoy en lo más profundo de la escala social, jamás llegaría a ponerme así de patético.

Pero… Ya veo. Aunque sea un vínculo muy pequeño, Tanaka comparte cierta historia de conexión con las tres.

Si es así… no me queda otra opción más que encomendarle esto a Tanaka. 

La inesperada aparición de Tanaka, justo en esta situación donde me veía obligado a elegir a una de las tres, me dio una cuarta opción mientras seguía dándole vueltas al asunto.

Y que conste que para nada se trata de la opción de que Tanak se convierta en mi esposa dentro del juego.

Así es, la cuarta opción que acaba de nacer en mi mente es…

  • ¡B-bien, Tanaka! ¡Toma, quédate tú en mi lugar jugando un rato!
  • ¿Eh? ¡O-oye! ¿¡Ryota-kun!?
  • ¡Puedes jugar como quieras! ¡Yo… voy al baño! 
  • ¡Ay, de verdad!, ¿¡Ryota!? 
  • ¡Oye, Ryota! ¡No te escapes! 

Logré escapar con éxito, el momento incómodo delegándole todo a Tanaka. 

Aunque le dejé todo el asunto a Tanaka, pensándolo bien, cabía la posibilidad que no decidiera nada y se quedarán esperando a que regresara.

Bueno, si eso pasaba, ya no tendría forma de huir y no me quedaría de otra más que hacerle frente a esa difícil elección, pero…

En cuanto me armé de valor y regresé del baño a la habitación, lo que me esperaba allí era, literalmente, una estampa del mismísimo infierno.

  • ¡Ojojo~! Airi-tan, ahora quiero que me des un dulce en la boca, por favor.
  • Ay, Tanaka-chan, no me dejas opción~. A ver, abre grande, ¡Aaaah!

Tanaka y Miyama estaban actuando idéntico a una pareja de recién casados empalagosos.

Al mirar la pantalla del televisor, quedó claro que Tanaka había elegido en mi lugar y, por lo visto, había escogido a Miyama.

No tengo la menor idea de bajo qué cadena de eventos terminaron así solo porque se casaron en el juego, pero el caso es que Tanaka se estaba dejando consentir y mimar a más no poder por Miyama.

¡D-Dios! ¡Este maldita, la envidio tanto…! ¡Quítate de ahí y dame mi lugar de vuelta, Tanaka! 

Estoy empezando a arrepentirme un poco de haberme ido.

  • O-oye, Ryota… esta chica da miedo.
  • No hay nada que hacer. Tanaka es una persona introvertida que, en cuanto entra un poquito en confianza, pierde por completo la cabeza.
  • Ryota-kun, haz el favor de echar a Tanaka-san de la casa ahora mismo.
  • Vaya, hoy estás actuando más cortante, fría y agresiva que de costumbre con ella.

Aunque logré salvarme y quedar exento del problema, el precio a pagar fue que Tanaka terminó causando un rechazo masivo y asco total desde que llegó.

***

A pesar de la caótica interrupción de Tanaka, la partida continuó hasta el final.

Kuroki, al no haberse casado conmigo, no se casó con nadie más en el juego; siguió de forma estoica la ruta de “inventora”, cosechando un éxito espléndido con sus inventos y ganando el juego con una ventaja aplastante.

Por otro lado, mi avatar se casó con Miyama, terminando como un “Empleado de oficina” mientras que Miyama se convirtió en “Modelo”, y entre Miyama y yo tuvimos nada menos que seis hijos; después de eso, no pasaron de suceder eventos súper empalagosos y románticos. Quedaron en segundo lugar.

Mientras tanto, si me preguntan qué fue lo que le pasó con Yuria…

  • ¿¡P-por qué demonios terminé siendo… una comediante de televisión!? 

Resulta que Yuria, durante su fase de búsqueda de empleo, cayó en la ruleta de audición para ser “Modelo” y falló, en su lugar, giró la ruleta para convertirse en “Presentadora de noticias”, pero también terminó fallando. 

Al final, se vio acorralada a elegir entre dos opciones, una profesión asignada al azar o quedarse como una “nini”; tras una amarga decisión, optó por ser comediante.

Al final del juego, se convirtió en algo parecido a cierta famosa comediante, y aunque logró llegar a la meta… debido a una racha continua de mala suerte quedó en último lugar. 

  • Jeje, Yuria, ¿no crees que sería buena idea que elijas el camino de la comedia desde ahora en la vida real?
  • ¡C-cállate! Solo lo dices porque tú te convertiste en inventora… ¡Por cierto, Airi! ¿¡No se supone que tú eras la que quería volverse millonaria!?
  • ¿Yuria? Es que Airi ya se dio cuenta de que en este mundo, más que el dinero, lo importante es el a-m-o-r, ¿verdad, Kanade-chan?
  • ¡S-s-s-sí, por supuestooooo! ¡¡Si es por el bien de mi adorada, Airi-tan, le entregaré todo mi dinero sin importar cuanto sea!!

Qué asco das, en serio.

Sin embargo, era la primera vez que veía a Tanaka congeniar y llevarse bien con unas chicas, así que fue una escena un tanto refrescante.

Después de todo, esta tipa no ha tenido más amigos que yo desde que estábamos en la escuela secundaria. 

Bueno, viendo que se pone así de intensa, es normal que no pueda hacer amigos… Esa fue mi más sincera impresión.

  • Pero bueno, hablando con el corazón en la mano, a mí me habría gustado que me eligieras tú, el verdadero Ryota, y no Kanade-chan…

Miyama me miró de reojo con una sonrisa pícara y de oreja a oreja.

  • ¿Q-qué se supone que significa eso?
  • ¡Es que a mí me daba muchísima curiosidad saber a quién de nosotras iba a elegir Ryota!

En cuanto Miyama dijo eso, Yuria y Kuroki asintieron con la cabeza como diciendo:

“¡Exacto, opino lo mismo!”

Aunque me lo diga de esa forma, es que…

  • No, es que si les soy completamente honesto…
  • ¿Qué pasa? ¿Acaso tienes alguna queja o insatisfacción con nosotras, Ryota? 
  • ¡No, no es eso! ¡Para empezar, que me pidan elegir a una sola de las tres chicas más hermosas de la escuela es un lujo demasiado excesivo! ¡Cualquier persona normal sería totalmente incapaz de elegir!
  • ¡…!

Al reaccionar a mis palabras, las tres abrieron los ojos de par en par; las expresiones de sospecha que tenían hasta hace un momento se transformaron en rostros de total timidez y confusión, y apartaron la mirada. 

¿Eh? ¿Acaso… Acabo de decir alguna tontería o algo extraño? 

  • Uaa… Peró qué fáciles y blandas son las tres, de verdad…
  • Cállate, Tanaka. 
  • Tanaka-san, guarda silencio.
  • Tanaka-chan, eres ruidosa. 
  • ¡Q-qué gran rechazo colectivo…! ?Por cierto, Airi-tan, por favor llámame por mi nombre de pila lo estabas haciendo hace rato!

No entendía muy bien qué estaba pasando, pero como las chicas parecían estar hablando de lo más felices entre ellas, decidí simplemente quedarme como un espectador.

***

Justo en ese momento en que el sol de la tarde estaba a punto de ocultarse, gracias a que Kuroki por fin instó a las demás a marcharse, el grupo decidió separarse… 

  • ¡Eeh! ¡Airi quiere quedarse a hacer una pijamada de chicas justo ahora!
  • ¡P-por supuesto que no se puede, es obvio!
  • Es verdad. Airi, si haces algo como eso, cabe la posibilidad de que Ryota te termine haciendo cosas pervertidas.

Yuria me clavó una mirada de sospecha y desprecio.

P-pero qué le pasa a Yuria. Me mira como si fuera un criminal con antecedentes…

  • Bueno, entonces, ya nos vamos. Gracias por lo de hoy, Ryota.
  • Ah, sí, claro.

Para despedir a las cuatro, me moví junto con ellas hacia el vestíbulo de la entrada. 

  • A partir de mañana comenzaremos con los preparativos para el festival cultural. Si no leemos y memorizamos a fondo el guión, no llegaremos a tiempo para la función real.
  • Si, si. Entendido, entendido.
  • ¡Nos vemos, Ryota~!

Tras despedir a absolutamente todos, regresé al interior de la casa completamente exhausto, encorvando la espalda del cansancio.

Vaya que fue un rato después de la escuela extremadamente ajetreado y caótico.

Y bien… supongo que es hora de volver a mi habitación, donde todavía flota el aroma de las tres.

N-no es que tenga la más mínima intención de hacer algo indecente o sospechoso, lo digo en serio.

  • Oye, Ryota-kun.
  • ¡…! 

Al escuchar una voz que me llamaba desde atrás, me di la vuelta asustado y con sorpresa; la persona que estaba parada a mi espalda era Kuroki.

  • Es que… dejé algo en tu habitación… ¿puedo pasar?

Kuroki Rui había regresado, diciendo que “había olvidado algo en mi habitación” justo después de que las otras tres se marcharan.

Se había colocado a mi espalda en el momento menos pensado, y yo, sumamente sorprendido, me giré para verla. 

  • ¿¡O-olvidaste algo…!? Eso no será una mentira, ¿verdad? 
  • Es verdad, Ryota-kun. ¿Qué pasa? ¿Acaso estás dudando de mí?
  • N-no es que tenga esa intención, pero…

A juzgar por su comportamiento hasta ahora, me da la ligera impresión de que Kuroki sería capaz de hacer cualquier cosa con tal de seducirme…

De hecho, el mismísimo motivo por el que el trío terminó viniendo a mi casa fue porque a Kuroki se le ocurrió la idea en primer lugar.

Kuroki debió haber sugerido que quería pasar el rato en mi habitación porque tenía algún tipo de objetivo en mente.

No hay forma de que esa calculadora Kuroki haga una propuesta sin tener segundas intenciones.

Ahora que lo pienso, desde el momento en que llegó, Kuroki estuvo sospechosamente calmada y anduvo muy callada y tranquila en el cuarto.

¿No habrá sido el verdadero objetivo de Kuroki encontrar el momento justo para quedarse a solas conmigo de esta manera…?

  • Jeje… ¿podría ser que estés esperando algo, Ryota-kun?
  • ¿¡“E-esperando algo”!?
  • Por ejemplo… estar pensando algo como que olvidé algo a propósito para forzar esta situación en que los dos estemos solos en tu habitación y hacer ya sabes “cosas”… o algo así.

Con un tono de voz sumamente calmado, Kuroki dijo aquello mientras encerraba sus ojos picaramente. 

  • ¿¡Qu-…!? ¡Y-yo… jamás pensaría algo como eso!

Es una suposición demasiado específica, pero en el fondo no está del todo equivocada, termino poniéndome completamente nervioso.

Que lo describa así… ¿no significa que de verdad se le “olvido” algo a propósito?

¿Será que Kuroki dejó algo olvidado a propósito y está maquinando un plan para hacer cosas raras conmigo en mi habitación…?

¡Dios mío…! ¿Acaso por fin ha llegado el momento…? ¿¡El preciado momento en que pierda mi virginidad!? 

  • Jeje, pero qué lástima. No olvidé esto a propósito, y tampoco voy a hacer ninguna de esas “cosas” que tanto te gustarían, ¿sabes?
  • ¿Eh…?

E-Esta maldita tipa…

¡Si te dicen algo así, el corazón de cualquier hombre flaquear y se agitaría al menos un poco! 

Por un instante me dejé llevar y sentí como la sangre empezaba a bombear con fuerza hacia mi cabeza y mi entrepierna, pero de algún modo me las arreglé para contenerme. 

Debo mantener la cabeza fría. Si me dejo llevar por la labia y el juego de palabras de Kuroki en este momento, mi mente y mi entrepierna no van a resistirlo en muchos sentidos.

Dejando entrar a Kuroki a la casa, los dos comenzamos a subir las escaleras juntos.

  • Hoy fue muy divertido, ¿verdad, Ryota-kun? Las demás parecían pasársela genial, ¿y tú? ¿También te divertiste? 
  • Yo… bueno, supongo que estuvo más o menos.

No puedo ser honesto y decirle que me divertí.

Tengo el presentimiento de que si se me ocurre decir “¡Estuvo genial!” en este momento, a partir de mañana vendrán a mi casa todos los días. 

  • Cambiando de tema… ¿A tí no te desagradó, Kuroki?
  • ¿Desagradarme? ¿De qué estás hablando?
  • Pues de venir a mi casa, obviamente.
  • ¿Por qué tendría que desagradarme?
  • ¿Cómo qué por qué…?

Terminamos de subir las escaleras y la conversación continuó mientras ambos entrábamos a la habitación.

  • A ver, es que nadie en su sano juicio quería entrar por su propia voluntad en la habitación de un otaku como yo, ¿no crees? Desde tu perspectiva, tal vez sientas que seducirme es necesario para mantener tu “perfeccionismo” y por eso te estás esforzando tanto, pero creo que esto ya es pasarse…
  • Vaya, veo que sigues sin entender absolutamente nada, Ryota-kun.

Kuroki interrumpió mis palabras, mientras recogía su teléfono que se encontraba justo debajo de uno de los cojines de la habitación.

  • Es verdad que hace tiempo, cuando estábamos regresando a casa bajo el paraguas, te dije: “Te necesito para mi propia perfección”. Sin embargo, el verdadero significado de eso es que te necesito para poder seguir siendo perfecta.

¿Qué ella me necesita para poder seguir siendo perfecta…?

No logró comprender en lo absoluto el significado de lo que me está diciendo…

  • Pensé que como eres inesperadamente inteligente, te darías cuenta de inmediato… qué lástima. 
  • ¿Q-qué se supone que significa eso?
  • Aunque ese lado tuyo también… jeje. 

Kuroki susurró aquello mientras pasaba por el lado de donde yo estaba de pie, cerca de la puerta y salió de la habitación. 

  • Cuando termine el festival cultural te enseñaré el verdadero significado de mis palabras. Así que esfuérzate mucho con la obra, ¿de acuerdo? Mi pequeña princesa.
  • A… Ah, claro…

Me quedé dándole vueltas infinitas a las palabras de Kuroki que parecían una capa de misterio sobre otra, pero aun así la acompañé a la entrada para verla irse.

Esa maldita Kuroki… Esta vez de verdad que no se le olvidó nada en verdad… ¿cierto?  

Regresé a mi habitación manteniendo la guardia alta y me puse a leer el guión completamente solo y sumido en la soledad. 

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