Yo, un otaku solitario, terminé rodeado de chicas clase S tras un cambio de puestos, y así comenzó nuestra relación secreta.
Capítulo 1
Capítulo 1: Una vida escolar que comienza con un cambio de puesto.
Desde esta mañana, tenía un mal presentimiento.
Apenas me desperté, me dio una parálisis del sueño repentina y perdí 30 minutos. Por si fuera poco, en el horóscopo que pasaban por la televisión, mi signo (Sagitario) estaba en el último lugar por diferencia.
Por la hora a la que salí de casa, existía la posibilidad de que no llegará a tiempo a la reunión matutina con el tutor encargado. Ya de por sí se me conoce en clase como el “otaku sombrío”, así que si llegaba tarde, mi reputación caería aún más.
– ¿Ya habrá empezado la reunión? ¡Si es así, estoy en graves problemas!
Yamada, el tutor encargado de la clase, es un profesor violento y anacrónico que siempre lleva consigo una espada de bambú. Si llegaba tarde y despertaba su ira… seguramente no saldría ileso.
Realmente ansioso, entré de golpe en mi salón, el 2-B.
Al entrar, vi a mis compañeros moviendo sus pupitres. Parecía el cruce de Shibuya, con gente yendo y viniendo en todas direcciones. Todos sacaban sus cosas de los pupitres y la cargaban mientras se movía.
¿U-Un cambio… de puestos…?
– Es la primera vez desde que estamos en esta clase, ¿verdad?
– Si, si. Como el profesor Yamada es tan estricto, pensé que nunca haríamos un cambio de puesto.
– Todo es gracias a que Kuroki, el delegado, se lo pidió.
Por lo que escuchaba de las conversaciones de mis compañeros mientras se movía, parece que el delegado de la clase, Kuroki, convenció al profesor Yamada para realizar el sorteo de cambio de puesto.
El sorteo ya había terminado y parece que todos se estaban moviendo hacia los lugares indicados en la pizarra. En la pizarra frontal, los nombres estaban escritos claramente con tiza blanca, y el mío, Ryota Izumiya, también figuraba allí.
Para un introvertido como yo, el cambio de puesto no es para nada un evento alegre. Los tipos como yo no albergamos sentimientos como “querer sentarme junto a la persona que me gusta” o “querer estar cerca de mis amigos”. Para empezar, siempre estoy solo.
A ver, ¿Dónde está mi puesto…? ¿Eh?
– No… no puede ser…
Al ver los nombres que rodeaban mi puesto, “Ryota Izumiya”, me quedé congelado.
A mi izquierda: Yuria Ichinose.
A mi derecha: Rui Kuroki.
Y por si fuera poco, en el asiento de adelante… ¡Está Airi Miyama!
A mi izquierda, a mi derecha y al frente; los asientos que me rodeaban estaban ocupados por el trío de las chicas más hermosas de la clase.
Yuria Ichinose, Rui Kuroki y Airi Miyama: Las bellezas de “clase S” que reinan en la cima de la jerarquía social de la clase 2-B. Ellas son el trío de las chicas más hermosas que siempre van juntas a todas partes.
Yuria Ichinose, con su apariencia de chica gal y su cabello castaño claro brillante; Rui Kuroki, la delegada de la clase 2-B, una belleza de cabello negro, pura, inteligente y hermosa; y finalmente, Airi Miyama, la chica tipo “hermana menor” de voz dulce y una pechonalidad sin precedentes.
Estas tres no solo destacan en nuestra clase, sino que son presencias deslumbrantes en toda la escuela; son bellezas de clase S que cualquiera reconocería.
En contraste con ellas, que están en la cima de la jerarquía escolar, yo – de quien no sería exagerado decir que estoy en lo más bajo – nunca he hablado con ellas, ni siquiera hemos cruzado miradas.
Incapaz de aceptar la realidad frente a mis ojos, verifiqué mi lugar en la pizarra una y otra vez. Sin embargo, no importaba cuántas veces mirara: No había ningún error en mi nombre. Mi nombre estaba ahí, rodeado por el “Trío de chicas S” de la clase.
¡E-Esto… se mire por donde se mire, es el peor asiento de todos!
Esas tres tienen una belleza y una presencia tal que atraen las miradas de todos incluso sin hacer nada; son el centro de la clase por derecho propio. Estar en un asiento rodeado por ellas tres… no es más que un infierno para mí.
Yo solo quiero estar discretamente en un rincón del salón, leyendo mis novelas ligeras con una sonrisilla en la cara. ¡En un asiento como este, ni siquiera podré leer tranquilo!
Aunque no podía ocultar mi agitación, tenía que moverme rápido para no molestar a la persona que ocuparía mi antiguo puesto. Así que, recogí mis cosas y me dirigí hacia mi nuevo puesto “ en el infierno”.
Cuando llegué, Airi Miyama ya estaba sentada en el pupitre de delante.
A Miyama se le considera la encarnación de lo “lindo”; es una estudiante extremadamente popular donde cada detalle de ella es adorable: Sus coletas de color claro, sus ojos grandes y redondos, y sus hermosos labios… todo en ella desprende una ternura calculada.
Además, la razón por la que los chicos de la clase se lanzan miradas ardientes no es solo por su lindura… su pecho, que es demasiado grande, es otro de los motivos. Tiene una cintura delgada, pero su pecho y sus muslos son voluptuosos; es un cuerpo demasiado sensual al nivel de una modelo de revistas de gravure.
– Airi, buenos días.
– ¡Ah, pero si es Yuria! Buenos días~.
En ese momento, la segunda integrante del trío de chicas, Yuria Ichinose, entró al salón. Yuria dejó sus cosas y se sentó en el puesto a mi izquierda.
– ¿Nuestros puestos quedaron cerca, ¿verdad?
– ¿Cierto? ¿Será que Rui-chan hizo que nos pusieran juntas?
– Si no fuera por eso, no estaríamos tan cerca, ¿o sí? Bueno, como sea, me da igual.
A mi si me importa, me es una gran molestía…
– Yuria, tus uñas hoy se ven súper lindas. ¿Te cambiaste el brillo? ¿O es por que te echaste algo más?
– No es para tanto – respondió Yuria con frialdad mientras bajaba la mirada hacia su celular.
Yuria Ichinose es una gal de estilo apática, se caracteriza por su mirada afilada y su personalidad cortante. A diferencia de Miyama, ella tiene un rostro más “hermoso” que “lindo”, y aunque su pecho es grande, lo que más destaca de ella son sus muslos gruesos y prominentes.
A mi me gustan más o menos las gals en el mundo del anime, pero en la vida real, las detesto. La razón es simple, en este mundo, no existen las “gals amables con los otakus”. Estoy seguro de que alguien como Ichinose debe despreciar a los otakus como yo, así que quiero evitar cualquier contacto con ella a toda costa. Las “gals amables con los otakus” son criaturas que solo existen en la fantasía.
– Por cierto, Rui-chan viene tarde, ¿no? ¿Estará en el baño?
– Quién sabe… Ah, Airi, ya llegó Yamada. Mira hacia adelante.
En el instante en que Ichinose habló, Yamada-sensei apareció desde el pasillo, seguido por la delegada de la clase, Kuroki, quien entró al salón.
– Todos a sus puestos.
En cuanto el “demonio Yamada” habló con su espada de bambú en mano, los estudiantes, aterrorizados, se sentaron obedientemente. Kuroki, que venía detrás de Yamada-sensei, se sentó en su lugar a mi derecha.
… Por tu culpa, terminé sentado en este horrible puesto…
– Parece que el cambio de puestos ha terminado. Pero, no se emocionen demasiado.
Yamada-sensei recorrió el salón con su mirada afilada.
– Esta vez permití el cambio de puestos de forma especial porque la delegada Kuroki insistió a toda costa, pero no crean que volverá a ocurrir algo tan inútil. Como hoy no hay anuncios, la reunión matutina termina aquí.
Yamada-sensei golpeó el suelo con mucha fuerza con su espada de bambú y salió del salón de clases.
Haa…
Hoy la reunión de Yamada-sensei terminó rápido… pero, un momento.
¿Acaso Yamada-sensei no acaba de decir: “¿No creen que volverá a ocurrir?”?
¿No me digas que me voy a quedar en este asiento hasta que termine el segundo año? Mi paz y tranquilidad… definitivamente han muerto.
– Ah, Ryota-kun. Cuánto tiempo.
Mientras yo me ponía pálido como un muerto, escuché una voz clara y hermosa desde mi lado derecho.
– Desde hoy somos vecinos de puesto, ¿verdad? Mucho gusto, Izumiya-kun.

E-Esta voz es… ¡Rui Kuroki!
La culpable de todo este incidente y la delegada de esta clase.
Su cabello negro, lacio y brillante es la viva imagen de una Yamato Nadeshiko; tiene una mirada que parece gentil y unas facciones de una belleza impecable.
Ella pertenece al club de atletismo, y su figura es esbelta y estilizada como la de una modelo. Para ser sincero, me sorprende que alguien tan hermosa como ella, me haya hablado de repente. Cabe decir que Kuroki y yo no nos habíamos dirigido la palabra nunca en estos últimos cinco años.
-Rui-chan, ¿de qué estás hablando?
– Rui, ¿conoces a este tipo? – preguntaron las otras dos bellezas mientras se acercaban al pupitre de Kuroki.
En cuanto a Ichinose, se refirió a mi como “ese tipo” mientras me señalaba con el dedo.
– Mmm… nunca habíamos hablado hasta ahora, pero la verdad es que Izumiya-kun y yo fuimos a la misma secundaria. – explicó Kuroki.
Así es. Kuroki y yo venimos de la misma escuela secundaria. Desde aquella época, cada movimiento de Kuroki atraía la atención de todos; fue presidenta del consejo estudiantil, capitana del club de atletismo y, por si fuera poco, ostentaba el título del primer puesto en el simulacro del examen nacional. Gozaba de una popularidad y una confianza envidiables.
Precisamente por eso, me resulta increíble que la mismísima Rui Kuroki recordara el nombre de un introvertido como yo.
¿Por qué Kuroki me habló? ¿Solo porque por casualidad terminamos uno al lado del otro? Sea como sea, ¡Jamás te perdonaré, Rui Kuroki!
Cuando la fulminé con la mirada, Kuroki, como reaccionando a ello, esbozó una sonrisa intrépida.
¿¡Qué pasa con esa expresión!?
Tras haberla mirado mal, decidí no intercambiar más palabras con ella y empecé a leer la novela ligera que tenía guardada en mi pupitre. Kuroki me da una sensación extraña, como de ser alguien que oculta algo; es mejor no involucrarse con ella.
– ¡Vaya!, es un libro con dibujos pervertidos. – exclamó Miyama, mirando mi novela ligera por pura curiosidad.
– Oye, Yuria, esto es definitivamente un libro pervertido~.
– ¿Yuria?
– … Como decirlo… no está bien burlarse de los gustos de los demás. Déjalo en paz. – dijo Ichinose.
– Vaya, Yuria, ¡Qué amable eres!
– No es por eso. – replicó Ichinose.
Sorprendentemente, gracias al apoyo de Ichinose, las burlas de Miyama cesaron.
¿Acaso Ichinose me protegió…?
No, seguramente no sea eso. Pensar de inmediato que “alguien me ha ayudado” es un mal hábito de los otakus.
Las tres comenzaron su charla de chicas ahí mismo, en el pupitre de Kuroki.
– Por cierto, hoy voy a ir a comprar cosméticos, ¿qué dicen ustedes? – preguntó Ichinose.
– Yo no tengo entrenamiento en el club de atletismo, así que me parece bien. ¿Y tú, Airi? – respondió Kuroki.
– Ah… yo…. etto…. — Miyama, a diferencia de hace un momento, empezó a hablar torpemente.
– ¡Lo siento, hoy paso! Es que… mi-mi novio dijo que quería ir a Starbucks después de clases, jajaja
– Ya veo. Si es así, no se puede evitar.
– Si, ¡En serio lo siento!
Vaya, con que Miyama tiene novio.
Bueno, no es de extrañar que los chicos guapos de este mundo dejen pasar a una mujer con una pechonalidad tan extraordinaria. La sensación de placer inconmensurable que debe de sentir el chico que ha de poder tocar su pecho a tu antojo es incalculable.
– ¡Oigan, todos a sus puestos! Vamos a empezar la clase.
Con la entrada del profesor de la primera hora, la conversación del trío de bellezas terminó y cada una regresó a su sitio.
***
Al salir de la preparatoria con el atardecer a mis espaldas, solté un gran suspiro frente a la puerta de la escuela.
– Haa… Qué día.
Casi llego tarde, termino rodeado de chicas hermosas por el cambio de puestos, las miradas de envidia de los otros chicos me dolían…
Haciendo un resumen de hoy, fue, sencillamente, el peor día de todos.
– Ni modo. Iré al Animate para despejarme un poco…
Me quedaban 2000 yenes en la cartera; lo suficiente para comprar un par de mangas o novelas ligeras.
Tras revisar mi billetera, empecé a caminar hacia el Animate de la estación, cuando una pareja con apariencia de populares apareció caminando frente a mí.
– Oye, ¿Podemos ir a tu casa hoy?
– ¿Eh? Pero si mi cuarto está hecho un desastre.
– No importa. Lo desordenamos de todos modos. Especialmente tu cama.
– Ay, qué pervertido~
Tch, malditos normies…
Me irritó que me presumieran su relación en la cara, pero no pasa nada, no hay problema. Yo tengo el mundo del manga y las novelas ligeras. Todas las chicas de tres dimensiones son enemigas de los marginados, pero las bellezas de dos dimensiones siempre están de mi lado.
Justo cuando estaba calmando mi ira interior, una estudiante pasó corriendo a mi lado.
¿Eh? Este olor de perfume es… el de Airi Miyama, ¿no?
– Qué mal, qué mal… El gerente me va a regañar.
Miyama se alejó a toda prisa, con su orgulloso y enorme pecho balanceándose de un lado a otro.
¿Gerente…? No lo entiendo bien, pero ahora que lo pienso, Miyama dijo que después de clase iría a Starbucks a una cita con su novio o algo así… Un momento.
Es extraño. En la dirección en la que Miyama salió corriendo no hay ningún Starbucks. Para empezar, si eres estudiante de nuestra preparatoria, lo natural sería ir al Starbucks que está en la zona comercial justo al lado de la escuela. Sin embargo, la dirección en que ella corría era la opuesta, y por ahí no hay ningún Starbucks.
Bueno, seguramente su novio va a otra preparatoria y se dirige hacia allá. De cualquier forma, a mí me da igual.
Sin darle más vueltas al asunto de Miyama, me dirigí hacia el Animate.
Al llegar al Animate frente a la estación, a 15 minutos a pie de la escuela, me puse a buscar la novela ligera que tanto quería, pero…
– Lo sentimos muchísimo. En este momento, “En otro mundo estuve lamiendo los pechos de bellezas de clase S y terminé absorbiendo sus habilidades trampa” se encuentra agotado debido a su gran éxito.
Eso fue lo que me dijo el empleado en la caja del Animate.
Vine porque quería comprar la versión física de mi novela web favorita, pero… no puedo creer que no tengan stock. Supongo que no se puede evitar, siendo una obra tan popular que cuenta con decenas de miles de seguidores.
Caminé de regreso a casa con los hombros caídos de decepción. El Animate ofrece beneficios exclusivos, así que quería comprarlo aquí a toda costa, pero…
– Definitivamente hoy no es mi día.
Existe la opción de comprar el libro electrónico, pero como quiero leerlo durante los descansos en la escuela, definitivamente prefiero comprar el libro físico.
Usé mi celular para buscar librerías cercanas.
Oh, hay un Tsutaya en un callejón poco transitado… puede que ahí tenga oportunidad.
NT: Tsutaya es una famosa cadena japonesa de librerías y tiendas de alquiler de videos, música y videojuegos, operada por Culture Convenience Club.
Incluso en Animate estaba agotado, así que existe la posibilidad de que en Tsutaya también lo esté. Por si acaso, intentaré llamar para confirmar el inventario antes de ir. Salgo de Animate y hago la llamada mientras camino hacia el Tsutaya.
– ¡Siii! Tsutaya al habla~
– Ah, disculpe. Quisiera saber si tienen disponible la novela ligera de… e-etto… “En otro mundo estuve lamiendo los pechos de bellezas de clase S y terminé absorbiendo sus habilidades trampa”.
– ¿Pe-Pechos? Bu-bueno. ¡Entendido!
Es una empleada con un tono de voz extrañamente ligero y despreocupado. Además, su voz me resulta un poco familiar por alguna razón… ¿Será mi imaginación?
– ¡A ver, parece que el libro de la chica de los pechos lamidos todavía tiene 4 ejemplares disponibles!
– Entiendo. Muchas gracias por las molestias. Iré para allá ahora mismo.
– ¡Vale, valeee!
*Click*
La llamada se cortó de golpe. Normalmente, se supone que el empleado debe esperar a que el cliente cuelgue primero. Por su voz de chica joven, seguro es una trabajadora a tiempo parcial primeriza. Como yo nunca he tenido un trabajo a tiempo parcial, no entiendo bien lo difícil que es, así que no seré duro con ella. Además, en mi preparatoria el trabajo está prohibido a menos que tengas un permiso, así que aunque quisiera, no puedo hacerlo.
Llegué al Tatsuya y entré directamente. Justo en la caja, una empleada estaba haciendo alguna tarea, así que me dirigí directo hacia ella.
– Disculpe, soy el que llamó hace un momento…
– ¡Ah! Si es por el cliente que preguntó por el libro de… “En otro mundo estuve lamiendo los pechos de bellezas de clase S y terminé absorbiendo sus habilidades trampa”, pues… eh…
La empleada del Tatsuya, que vestía un delantal azul marino sobre una blusa blanca, puso una expresión como si hubiera masticado un bicho amargo en cuanto vio mi rostro.
Sus coletas de color claro y sus grandes pechos que descansaban pesadamente sobre los libros que cargaba… Con ese nivel de pechonalidad… no hay duda.
– ¿Mi… Miyama?
– ¡Uaj!, el del asiento de atrás…
Era Airi Miyama. Por alguna razón que desconozco por completo, ella estaba trabajando a tiempo parcial en el Tatsuya. Pero, ¿acaso no se había ido a una cita con su novio?
Airi Miyama se supone que había rechazado la invitación de Ichinose y las demás porque iba a tener una cita con su novio después de clase. Entonces, ¿Por qué estaba trabajando en un lugar como este…?
Al ver a Miyama con el uniforme de Tsutaya sosteniendo unos libros, me quedé atónito, parado en el sitio sin poder reaccionar. El hecho de que haya mentido significa que seguramente tiene alguna razón profunda para ello, pero eso no es asunto de un extraño como yo.
Bien. Haré como que no vi nada y me larga…
Justo cuando pensaba escapar y me daba la vuelta para marcharme, Miyama dejó los libros que cargaba sobre el mostrador y me agarró del hombro con todas sus fuerzas, tirando de mí.
– Oye, ¿a qué has venido?
Miyama, tras detenerme, me fulminó con la mirada mientras fruncía el ceño con sospechas. ¡E-Espera, yo solo he venido a comprar una novela!
– ¿Acaso… planeas contarle a todo el mundo que Airi está trabajando aquí?
– ¿Eh?
– ¡P-Por si no lo sabes, tengo el permiso de la escuela y mi trabajo está dentro de las horas permitidas por el reglamente! No tengo nada de qué… avergonzarme… nada…
El rostro de Miyama se fue ensombreciendo gradualmente, hasta que al final su expresión cambió a una que parecía estar a punto de romper a llorar. Al parecer, Miyama está convencida de que voy a difundir de mala fe que ella tiene un empleo a tiempo parcial.
Me gustaría decirle que su prejuicio y delirios de persecución contra mí están de más… pero bueno, considerando mi comportamiento diario, supongo que es una reacción lógica.
– Etto… mira, ¿No te estarás confundiendo?
Sin saber muy bien cómo hablarle, me dirigí a ella con un tono de voz algo torpe.
– Y-yo solo vine a comprar una novela, no tengo nada que ver con lo que hagas, Miyama…
– ¡Te lo ruego!
– ¿Eh…?
– ¡A Yuria y Rui-chan… no le digas nada de esto!
Miyama me suplicó desesperadamente mientras grandes gotas de lágrimas rodaban por sus mejillas.
– ¡Por favor…Te lo pido, por favor!

¿T-Tanto le preocupa hasta el punto de llorar?
¿¡Q-q-qué se supone que haga!?
¡Un otaku solitario e introvertido como yo no sabe cómo lidiar con las lágrimas de una mujer!
-… Hic
– Ya, ya. Ustedes dos, dejen de pelear como pareja.
De la nada, una mujer de cabello rubio corto y que resultó ser la gerente, se interpuso entre nosotros.
– Miyama-chan, en serio, las peleas de novios durante las horas de trabajo están totalmente fuera de lugar.
Miyama solo dejaba escapar sollozos y parecía incapaz de replicar.
No, no, no… ¡Tienes que decirle que “¡Este tipo no es mi novio! Si no lo haces, ¡Esta situación no se va a arreglar!
-Cielos, no queda de otra. Miyama-chan, ve a la sala de descanso un momento. Y tú, “noviecito”, ve con ella.
– Eh…. ah, sí.
Leyendo el ambiente del lugar, no tuve más remedio que seguirla sin decir nada.
Nos llevaron a la sala de descanso del personal, ubicada detrás de las cajas, y nos hicieron sentar frente a frente en unas pequeñas sillas plegables.
Ser traído a un lugar como este… me hace sentir como si me estuvieran tratando como a un ladrón de tiendas.
– Si van a tener una pelea de novios, pónganse cómodos en esta sala~ ¡Ah!, pero te descontaré el tiempo de descanso de tu sueldo, ¿vale?
La gerente de cabello rubio corto se marchó dejando tras de sí una sonrisa burlona.
Oye, oye… No me dejes solo con Miyama mientras sigue llorando, gerente.
– Lo siento… es por culpa de Airi.
– Ah, no… bueno, yo también lo siento.
No tengo ninguna necesidad de disculparme, pero por la inercia del momento terminé pidiendo perdón también. ¿Habrá alguna razón tan profunda para que quiera mantener en secreto su trabajo incluso hasta el punto de llorar?
Cuando Miyama se tranquilizó, se limpió las lágrimas de los ojos con los dedos y se me quedó mirando fijamente. Pensar que la mismísima Airi Miyama me estaba mirando con tanta atención…
Si tuviera que expresar mi impresión honesta en menos de diez palabras, sería: “¡Sus pechos son enormes!”. Su rostro, peinado, y moda son tan lindos como los de una modelo de revistas gravure, pero su pecho es igual o incluso más erótico que el de una modelo de gravure… ¡Rayos!, ¿¡En qué clase de cosas impuras estoy pensando en una situación como esta!?
Enseguida desvié la mirada y dejé que mis ojos vagaran por la habitación. Para un solitario como yo, es imposible estar frente a frente a esta distancia.
– Airi… es que de repente sentí mucho miedo.
Tras un silencio desde que nos movimos a esta sala, Miyama comenzó a hablar lentamente por su cuenta.
-Pensé, “¿Qué haré si vuelven a decirme que soy pobre, como antes?”
– ¿P-pobre…? ¿A qué te refieres con eso?
Cuando le pregunté, Miyama se mordió el labio con fuerza y continuó hablando.
– La verdad es que en la casa de Airi son muy pobres. Mi papá murió cuando yo era pequeña y mi mamá me crió sola, pero han pasado muchas cosas difíciles. Como nunca he recibido dinero para mis gastos desde pequeña… he pasado por muchos momentos tristes.
Miyama empezó a contarme su historia personal de repente. Era una situación de vida totalmente alejada de la imagen que tenía de Airi Miyama hasta ahora. Ha empezado a contar una historia mucho más seria de lo que imaginé…
– En la secundaria, cuando todas mis amigas empezaron a usar maquillaje y esas cosas, solo Airi se quedó atrás y lo pasé muy mal. Como no quería sentirme así en la preparatoria, ahorré dinero desesperadamente y estudié mucho sobre la moda y maquillaje para poder ser alguien “linda”. Gracias a eso, incluso yo llegué a pensar que Airi era la más linda de todas… pero me choqué con la realidad de que para interpretar a esa “yo linda”, se necesita dinero.
Ya veo. Por eso está trabajando.
Hasta ahora, la imagen que tenía de Airi Miyama era la de alguien a la vanguardia de la moda. Los accesorios que llevaba combinaban constantemente y siempre vestía cosas con mucho estilo.
Pero, quién iba a imaginar que ella había pasado por tantas dificultades. No creo que “trabajar a tiempo parcial” te haga automáticamente “pobre”, pero para ella debe ser un tema delicado.
– ¡N-no es que a Airi le importe que se burlen de ella por ser pobre! Ya estoy… acostumbrada a que la gente a mi alrededor me lo diga… ¡Pero no quiero que Yuria o Rui-chan, que se hicieron mis amigas, se enteren bajo ninguna circunstancia! Por eso…
Parece que Miyama todavía piensa que voy a burlarme de ella. Es realmente indignante. Como representante de los otakus solitarios, tengo que dejar esto bien en claro.
– ¡Y-yo… yo te respeto, Miyama! Jamás me burlaría de ti.
– … ¿Eh?
– ¡Es que, mira alguien como yo! Nunca he comprado nada con dinero que yo mismo haya ganado… P-por eso, cómo decirlo, tú eres mucho más adulta que yo. No podría burlarme de alguien como tú, y definitivamente no lo haré.
Como el otaku solitario que soy, esto es lo máximo que puedo hacer para apoyarla, pero espero que con esto llegue el mensaje de que no pienso en absoluto burlarme de ella.
– … Vaya, eres más amable de lo que esperaba.
Una sonrisa volvió gradualmente al rostro de Airi. ¿Puedo dar por hecho que mis palabras le llegaron?
– Airi tiene que volver al trabajo. Viniste a comprar una novela, ¿verdad? El de la chica de los pechos-no-sé-qué.
– Ah… lo había olvidado.
En cuanto lo recordé, salí disparado de la habitación directo hacia la estantería.
¡No está! ¡No está!
¡Mi ejemplar de “En otro mundo estuve lamiendo los pechos de bellezas de clase S y terminé absorbiendo sus habilidades trampa” ya no está!
En la sección de novelas ligeras, la novela había desaparecido. Se supone que había existido stock, pero… haa… Supongo que este día ha sido terrible para mí en todos los sentidos.
– Oye, ¿Encontraste el libro que buscabas?
– … No, se agotó.
– ¡Pff… jaja, jaja, jajajaja!
Cuando lo dije bajando los hombros con decepción, Miyama estalló en carcajadas.
Qué frustrante… ¿Por quién cree que ha pasado todo esto? Si es así, mejor me desquito y voy por ahí contando su secreto… ¿eh?
– ¿Qué creeeees que es estooooo? – preguntó Miyama mientras me extendía un libro.
¿Qué, qué es?
Lo acepté de mala gana, pero en ese instante, abrí los ojos de par en par por la sorpresa.
– ¡P-Pero si este es el volumen 1 de “En otro mundo estuve lamiendo los pechos de bellezas de clase S y terminé absorbiendo sus habilidades trampa”!
– Esto era lo que querías, ¿verdad? Cómo quedaban pocos, te lo guardé.
¿En serio? ¿Es un ángel o algo parecido…?
Me dan ganas de darme un puñetazo a mí mismo por haber pensado hace unos segundos en contar su secreto para vengarme…
– Oye, ¿Y dónde están las gracias por guardarlo?
– A-Ah… muchas gracias… de verdad.
Debido a lo agradecido que estaba, terminé hablándole con mucha cortesía.
– No me refiero a ese tipo de agradecimiento.
– Te lo guardé por mi pura voluntad, así que a cambio, la idea es que me invites algo.
– ¿C-cómo?
– Ya que se descubrió la verdadera naturaleza de Airi, te lo diré claramente. Soy una chica interesada. Así que, ¿me invitas algo mañana en la cafetería de la escuela?
¡E-esta chica…! ¡Al final no era un ángel, sino un pequeño demonio! ¡Una pequeño demonio con un pecho increíble! ¡Una súcubo pervertida!
– Oye, ¿Cómo te llamas?
– E-etto… Ryota Izumiya…
– Mmm, Ryota, ¿eh? Por ahora, Ryota, ¿Intercambiamos LINE?
– ¿LINE? Ah, sí.
Hice lo que me pidió y le mostré mi código de LINE a Miyama.
– Listo, ¡Intercambió completado~! Gracias Ryota. ¡Espero con ansías el descanso de mañana!
Miyama me despidió y así salí del Tatsuya… ¡Pero, espera, espera, espera!
¡De alguna forma terminé intercambiando LINE y mañana almorzaré con esa pequeña belleza de pechos gigantes, Airi Miyama, en la cafetería de la escuela!
Mi paz y tranquilidad… definitivamente han llegado a su fin.
