Capítulo 58: Eugene visita una tumba.

—Seihara Laila.

Ese es el nombre de mi madre.

Dicho eso, no le hablé a mi madre nunca.

Cuando tenía 0 años aún, en otras palabras, poco después de que naciera, ella se enfermó y murió.

Aparentemente era una mujer con una constitución débil.

He visto su imagen en un papel el cual papá imbuyó magia de grabación.

Hay una copia que decora el escritorio de mi dormitorio en la Academia de Magia Lykeion.

Es como un amuleto.

Para mí, una madre es como una existencia fantasiosa como la de los cuentos de hadas.

No se siente como si ella hubiera existido.

◇◇

“¿La que aparece en ese dibujo es tu madre, Eugene?”

“Sí.” (Eugene)

Hace más de un año.

Cuando formé un dúo con Sara.

Cuando estábamos formando un plan para despejar la mazmorra en mi cuarto, Sara me preguntó esto, y yo asentí.

“Un cabello negro tan hermoso… ¿Era ella del Continente Este?” (Sara)

“Hmm, mi madre viajaba mucho, y papá se enamoró de ella cuando visitó su tierra natal. No sé de dónde era.” (Eugene)

“Ya veo… me gustaría ver tu tierra natal un día, Eugene.” (Sara)

“¿El Continente Este? Siempre está en guerra y aparentemente es inaccesible, ¿sabes? Te recomiendo que no lo hagas.” (Eugene)

Sara dijo ‘bien’ ante mis palabras y su expresión se nubló.

“La única vez que hubo paz fue cuando el Santo de la Espada-sama terminó con la guerra hace 100 años, ¿cierto?” (Sara)

“Eso dicen. Mi linaje familiar aparentemente desciende del Santo de la Espada-sama. Aunque incluso mi apellido es diferente, así que honestamente es sospechoso.” (Eugene)

“El legendario Santo de la Espada-sama…Sieg Walker[1]. Escuché que él era mitad humano y mitad elfo…pero no importa cómo lo mire, tú eres humano.” (Sara)

“Papá también. Bueno, lo importante de cuando te llamas a ti mismo descendiente del Santo de la Espada es tu habilidad con la espada más que tu apariencia.” (Eugene)

“La Twin Heavenly Resonance[2] que usas es, cómo decirlo…demasiado práctica. Es como si estuviera demasiado especializada en ‘matar’ a tu enemigo…” (Sara)

“Es un estilo de espada hecho para sobrevivir a las llamas de la guerra después de todo.” (Eugene)

“Incluso aunque tu magia es excelente en curación y defensa… Qué irónico, ¿no es así?” (Sara)

“…”

“Hey, ¡no te sientas decaído! Vamos, continuemos pensando en un plan para despejar la mazmorra.” (Sara)

“Tú cortarás y yo seré el sanador y la carnada. Vayamos con eso.” (Eugene)

“Cielos, ¡eso es lo mismo de siempre!” (Sara)

El recuerdo de esa conversación surgió en mi mente.

◇◇

 

“¿Quién es la del retrato? Es tan hermosa.”

“Es mi madre. Ella murió poco después de que yo naciera, así que solo está esta imagen.” (Eugene)

Sumire me preguntó lo mismo cuando fue a mi cuarto por primera vez.

“Ya veo~, ella tiene cabello negro largo, luce graciosa, y… ¿hmm?” (Sumire)

Ahí fue cuando Sumire puso una mirada inquisitiva.

“¿Qué ocurre, Sumire?” (Eugene)

“Ella luce un poco como Sara-chan.” (Sumire)

“¿E-En serio?” (Eugene)

Ahora que lo menciona, su yo sonriente en la foto se parece un poco a Sara en su modo de Presidenta del Consejo Estudiantil.

Pero Sara se me acercaría persistentemente, así que a mí no me daba esa impresión.

“Ya veo… Sara-chan se parece a la madre de Eugene-kun…” (Sumire)

“No creo que ese sea el caso, Sumire.” (Eugene)

Le di una palmada en el hombro a Sumire quien se cruzó de brazos y se puso a pensar.

No le hablé a mi madre nunca, así que solo puedo imaginar qué clase de persona era.

Papá solo dice ‘ella era una buena mujer’, así que no puedo conseguir una imagen clara de ella.

“Tal vez debería dejar crecer mi cabello~.” (Sumire)

“Tu corte actual te queda, Sumire.” (Eugene)

“¿En serio?” (Sumire)

“En serio.” (Eugene)

No estoy mintiendo.

Creo que su actual corte bob le queda.

El cabello corto es más común entre los exploradores.

Es más fácil de cuidar y no te molesta en la batalla.

La razón de que el cabello de Sara sea largo es debido a que ella es una candidata a Doncella Sagrada, y porque es parte de su entrenamiento, o algo así.

“¿Hmm…? Muuh.” (Sumire)

Sumire está mirando atentamente al retrato de mi madre.

(Sara y mi madre lucen similares…huh.) (Eugene)

Nunca pensé en eso antes.

Ahora que lo menciona, podrían serlo.

Bueno, mi madre no está aquí. No hay forma de compararlas.

Eso probablemente fuera lo que estaba pensando en ese momento.

◇◇

“Ha pasado un año desde la última vez que estuve aquí.” (Jubei)

Papá murmuró.

—Cementerio comunal del Imperio.

Fuimos al cementerio comunal a las orillas de la capital.

Hay varias tumbas alineadas en este vasto terreno plano.

La tumba de mi madre está entre esas.

Dicho eso, sus cenizas están enterradas en su verdadera tumba en el Continente Este -su tierra natal.

Esta solo tiene mementos[3], ropas, y accesorios.

Hay números asignados a los sectores debido a lo vasto que es este lugar.

La tumba de mi madre está en el Sector No. 57.

Vine aquí todos los años antes de inscribirme a la Academia de Magia, así que recuerdo el lugar claramente.

Y por eso mismo noté algo inmediatamente mientras seguía a papá.

“Espera, no es por aquí.” (Eugene)

Le hablé a papá quien avanzaba a paso rápido.

“Está bien. Este es el lugar correcto hoy.” (Jubei)

“¿……?”

El lugar al que nos dirigíamos es claramente diferente al usual, pero eso aparentemente es lo correcto.

Lo seguí mientras aún encontraba esto extraño.

Hay un bosque que se extiende ampliamente afuera del cementerio comunal.

Si recuerdo correctamente, ese debería ser el lugar en el que están enterrados los nobles y la realeza.

Hay vallas y cercas alrededor del bosque, y bloquean a los ladrones que traten de robar los costosos accesorios y gemas que son enterrados con las tumbas.

Solo hay 2 soldados desplegados en esta entrada.

“¡Alto! ¡La entrada está prohibida a partir de aquí!”

Uno de los soldados nos detuvo mientras nos acercábamos a la entrada.

“Tengo un permiso.” (Jubei)

Papá le mostró el papel estampado al soldado.

“Déjame ver… El sello personal de la Primera Ministra… ¿Es real?”

El soldado nos miró con sospecha a mí y a papá.

“Eso es sospechoso… ¡Declaren sus intenciones!”

Parece que el otro soldado también sospecha de nosotros.

O más bien, ¿la cara de papá no es tan conocida?

Aunque la Espada Imperial debería estar bastante alta en los puestos sociales.

“Es un asunto personal, así que no puedo decírselos, pero… ¿no van a dejarnos pasar a pesar de tener el permiso?” (Jubei)

“¡Eso es correcto! Este es un lugar sagrado en el que las tumbas de generaciones de emperadores están colocadas también. ¡No podemos dejar pasar a individuos sospechosos!”

“Hooh… ya veo, ya veo.” (Jubei)

Papá entrecerró sus ojos con una débil sonrisa.

Su mano estaba en el mango de la katana para cuando me di cuenta.

“O-Oi, papá.” (Eugene)

“¡Bastardo!”

“¡¿Planeas resistirte?!”

Para cuando los soldados gritaron ‘¡¿Qué planeas hacer?!’ y sacaron sus espadas…

……*Clink*

Un bajo sonido alcanzó mis oídos.

…*Clunk Clunk Clunk Clunk*

““…Eh?””

La armadura que los soldados vestían fue destrozada y se cayó al piso en pedazos.

Incluso sus espadas fueron cortadas a la mitad.

Es la técnica de espada en la que papá se especializa.

(Casi no pude ni ver su esgrima…) (Eugene)

La única parte que entró a mi visión fue cuando desenvainó su katana y la última parte donde la volvió a guardar.

Aunque no es como si hubiera estado holgazaneando en la Academia…

Aún estoy bastante lejos de donde papá está…

“Oi, ¿qué es todo este alboroto?”

Otro soldado vino, probablemente de una estación más adentrada.

A juzgar por su ropa, él debe ser el superior de estos dos.

“¡Capitán, él nos atacó!”

“¡Por favor llame a los refuerzos! ¡Debemos lidiar con esto!”

“¡¿Qué?! …Bastardo, serás… ¡¿wa?!”

El soldado al que llamaron capitán abrió sus ojos ampliamente.

“¡¡¡Espada Imperial-sama!!!”

““……………… ¿Eh?””

Parece que el capitán conoce la posición de papá.

“¿Por qué está en un lugar como este, Espada Imperial-sama?”

“Un asunto personal. ¿Puedo pasar?” (Jubei)

“Acerca de eso…incluso si es usted, no podemos dejar a nadie pasar sin un permiso.”

“Tengo un permiso. Se lo mostré a estos dos, pero me dijeron que era sospechoso, así que no me dejaron pasar.” (Jubei)

“¡¡…!!”

El capitán miró a los soldados.

Los dos soldados desviaron la mirada incómodamente.

El capitán tomó el permiso, y tras revisarlo, suspiró pesadamente.

“No hay problemas con el permiso. Adelante. El castigo de estos dos—”

“Aah, está bien, está bien. No me importa. (Jubei)

Papá sacudió su mano y cruzó la puerta.

Me incliné ligeramente y lo seguí.

Avanzamos lentamente a través del oscuro bosque.

Las hojas temblaban mientras el viento soplaba.

Caminamos mientras el canto de las aves sonaba a nuestro alrededor.

Le hablé a papá mientras caminábamos.

“No había necesidad de cortar a esos soldados de la nada, papá.” (Eugene)

“Si fuésemos bandidos, esos dos hubieran muerto. ¿No lo crees, Eugene?” (Jubei)

“Eso es…bueno, sí.” (Eugene)

Es cierto que éramos personas sospechosas, y aun así, ellos entraron al rango de la espada descuidadamente.

Honestamente hablando, estaban llenos de aperturas.

“Espero que ganen un poco de sentido del peligro con esto.” (Jubei)

“¿Así que lo hiciste por esa razón?” (Eugene)

“No, simplemente me dieron ganas de cortarlos.” (Jubei)

“…Lo sabía.” (Eugene)

Era mi usual papá.

Él primero los cortaría e inventaría una excusa aleatoria más tarde.

Avanzamos por el bosque un rato después de eso.

“Hemos llegado, Eugene.” (Jubei)

Papá se detuvo.

“¿Qué es este lugar?” (Eugene)

Lo que estaba frente a mis ojos era una pequeña iglesia.

Papá se acercó a la iglesia y empujó la puerta.

…*Giiih*

La puerta hizo ese sonido mientras se abría.

No había nadie adentro, pero debe ser cuidado, no había una sola mota de polvo.

Había una gran estatua de una diosa mirándonos hacia abajo en la tenue iglesia.

Las manos de la Diosa tenían un gran reloj de bolsillo en ellas.

(¿La iglesia de la Diosa del Destino, Ilia-sama?)

Las Diosas más veneradas en el Imperio son la Diosa Mayor Althena-sama y la Diosa del Fuego Sol-sama.

Aunque, debido a que la Diosa del Destino es ampliamente venerada en el Continente Sur, no es extraño que haya una iglesia suya aquí.

Sin embargo…

“La Diosa en la que crees es la Diosa Mayor, Althena-sama, ¿no es así?” (Eugene)

Él debe haberse convertido cuando migró al Imperio desde el Continente Este y comenzó a servir al mismo.

Yo también soy un creyente de Althena-sama.

“Está bien, esta vez.” (Jubei)

Papá dijo esto y puso una herramienta mágica que nunca había visto antes enfrente de la estatua de la Diosa.

Lo que se alineó frente a la herramienta mágica eran cristales mágicos que liberaban grandes cantidades de maná.

Todos son cristales mágicos que valdrían 1,000,000 G cada uno.

Incluso aunque papá no debería tener conocimiento alguno sobre magia…

Él alineó los cristales mágicos y la herramienta mágica adecuadamente sin dudarlo.

Esa forma de alinear las cosas se me ha enseñado en la Academia de Magia Lykeion.

“Papá, ¿podría ser que esto sea magia de invocación?” (Eugene)

“Me impresiona que lo sepas, Eugene.” (Jubei)

 Papá asintió sin mirar hacia atrás.

…Él continuó colocando los cristales mágicos.

Parece que ese era el último.

“Eugene, le estamos rezando.” (Jubei)

Papá se arrodilló frente a la estatua de la Diosa.

“…”

¿A qué? -es lo que pensé, pero la voz de papá que no aceptaba un ‘no’ por respuesta no me dejó contestar.

Puse ambas manos juntas y ofrecí mis plegarias a la estatua de la Diosa.

Y entonces…una cantidad de tiempo considerable pasó.

Papá no está diciendo nada.

El silencio recorría la iglesia.

(¿Cuánto tiempo se supone que estemos así…?) (Eugene)

Justo cuando pensé eso…

“¿Eh?” (Eugene)

La herramienta mágica y los cristales mágicos alineados frente a la estatua de la Diosa comenzaron a brillar en dorado.

(La magia de invocación se ha… ¿activado?) (Eugene)

Eso no debería ser posible.

Papá no puede usar magia.

En primer lugar, él ni siquiera hizo un encantamiento.

Solo puedo usar magia de barrera y magia de sanación, pero aun así soy un mago.

Al menos sé cómo se supone que se activa la magia.

Nunca he escuchado de un hechizo cuyas condiciones de activación sean crear un círculo de cristales mágicos y una herramienta mágica.

Pero la magia de invocación se acaba de usar frente a mis ojos.

Los cristales mágicos de 1,000,000 G se están convirtiendo en polvo uno a uno.

(Qué diablos está pasando…) (Eugene)

En el momento en que todos los cristales mágicos habían desaparecido, una corta(Nero: diria yo que una bajita) mujer que irradiaba una luz cegadora apareció en el círculo.

Ella tenía una inhumana apariencia simétrica.

Ella estaba liberando maná al punto que me era difícil respirar.

Tenía un aura divina, y estaba al borde de arrodillarme por reflejo.

Y soy familiar con esta atmósfera.

Aunque dicho eso, sería obvio de solo verlo.

Hay unas alas blanco puro a su espalda después de todo.

En el 100° Piso de la Zenith Tower y la 7° Prisión Sellada de la Academia de Magia Lykeion.

“Ángel-sama…” (Eugene)

Una Ángel que sirve a las Diosas del Reino Divino.

“…….”

Papá no está diciendo nada.

¿Por qué era necesario invocar un ángel?

Esperé la explicación de papá, pero él no dijo nada.

“…”

En su lugar, el ángel invocado abrió sus ojos lentamente.

Sus ojos eran de un color azul oscuro como el cielo nocturno.

Mi cuerpo tembló solo por hacer contacto visual.

¿Qué debería decir?

En el momento que mi mirada se cruzó con la del ángel…

“¡¡¡¡Eugene~!!!!! ¡¡Te has vuelto tan grande~!! ¡¡¡¡Mamá está tan feliz!!!!” (Nero: me recuerda a mi cuando veo a mi mamá cada 6 meses)

El ángel se movió frente a mis ojos y me abrazó más rápido de lo que pude darme cuenta.

“…………… ¿Huh?” (Eugene)

Mi cabeza cayó en el caos.

¿Qué acaba de decir?

Mi papá finalmente habló después de que mi cerebro explotara hace un segundo.

“Eugene, esta puede ser la primera vez que hablas con ella, pero…ella es tu madre, Laila.” (Jubei)

“… ¡¿Eh?! …Espera… ¿eh?” (Eugene)

Nada coherente pudo salir de mi boca.

En primer lugar, el maná del ángel abrazándome es un maná que rivaliza con el de la Bestia Divina Cerbero y la Señor Demonio Erinyes.

Siendo abrazado por un ángel así, hace que respirar me haga dar mi mejor esfuerzo.

“Caramba, Eugene, no puedes decir ni una palabra de lo movido que estás de finalmente haber visto a tu madre, ¿cierto? Adelante, déjame mimarte tanto como quieras☆.” (Laila)

Mi cerebro dejó de funcionar.

Una corta(Bajita) ángel está jugando con mi cabello.

Le tomó un tiempo a mi cerebro para reiniciarse.

 

■Respuesta a Comentarios (Del Autor):

>¡Me alegra que Sara-chan finalmente haya llegado!

-Me alegra que haya lectores a quienes les guste Sara.

 

>Tengo curiosidad acerca de que clase de persona era la madre de Eugene.

-Y ella está aquí ahora.

 

■Comentario del Autor:

En el trabajo anterior aparecieron un montón de Diosas, así que en este aparecerán un montón de ángeles (probablemente).

 

[1] Nota del Traductor Jap – Eng: Sieg se lee como Jiku en japonés.

[2] Resonancia Celestial Gemela.

[3] Recuerdos.

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