Capítulo 3: Hermanas de la «Bola mortal»

 

El acondicionamiento de la Nave nodriza  duraría dos semanas, mientras que la revisión del Krishna llevaría una. No podíamos dejar la colonia mientras el Krishna estuviera en el astillero, así que planeé tomarme la semana semana libre. La enorme suite era bastante lujosa, y tenía una cocina automática, así que las comidas eran estupendas. ¿Qué podría ser mejor que holgazanear con mis tres chicas?

 

Vamos, que me habría encantado hacerlo.

 

«Un citatorio del astillero de mantenimiento donde están haciendo la revisión, ¿eh? «

 

«Sí», respondió Mei. «Mis disculpas, pero hemos recibido un mensaje solicitando su presencia».

 

Ayer, entregamos el Krishna al mediodía y pasamos el resto del día relajándonos y disfrutando en nuestra habitación de hotel. Yo tenía el mismo itinerario previsto para hoy, pero me enfrenté con el trabajo tan pronto como me desperté.

 

«¿No pueden venir aquí si necesitan algo?».

 

«Pensé lo mismo. Se los comuniqué, pero insistieron en que los visitaras. ¿Quieres que me ponga en contacto con Sara de Space Dwergr y presente una queja?».

 

«Eh… Nah, vámonos».

 

Yo era un cliente, pero estos eran enanos espaciales. Yo no quería hacer enojar a la gente que tenía el destino de mi nave en sus manos.

 

 

Si las cosas se ponían feas, podía amenazar a Sara con la fuerza contundente del dinero, pero ¿por qué causarme problemas a mí mismo?  Además, no era como si estuviera haciendo nada productivo jugando con las chicas todo el día.

 

Para que quede claro, salir con las chicas era importante. Sin embargo, se volvería aburrido si no hiciéramos nada más que aferrarnos el uno al otro. A veces es necesario establecer límites con las personas más cercanas a ti.

 

«Cuando me haya vestido, avisa a Space Dwergr de que voy para allá». Le indiqué. «Envía también la ruta para llegar ahí a mi terminal, por favor».

 

«Entendido. Sin embargo, puedo mostrarte el camino yo misma».

 

«No, está bien. Me gusta pasear solo de vez en cuando».

 

¡Esta era una colonia llena de enanos espaciales! Deben tener un montón de tiendas llenas de cosas locas. ¿Quizás algunas armas de de corto alcance  para armaduras de poder? Como una Heat Hawk o algo así. La nobleza imperial favorecía las espadas, así que tal vez un arma contundente estaría bien. Si me enfrentara contra enemigos acorazados, una maza podría ser efectiva. Hombre, se me ocurren tantas cosas. Pero quién sabe, si no tienen nada de eso, no estaré muy decepcionado.

 

***

 

Después de vestirme, salí del hotel solo. Mimi estaba todavía dormida, y con lo mucho que Elma bebió anoche, ella no se despertaría hasta el almuerzo. Dejé a Mei con ellas, así que estarían bien. Realmente la apreciaba en momentos como este; era totalmente confiable.

 

«Er, ¿así que el astillero de mantenimiento es por aquí?» Confirmé mi ubicación actual y el destino en mi terminal antes de mostrar la ruta. Mei me lo había preparado todo. Verdaderamente es una increíble sirvienta. Extrañamente, me sentí de alguna manera como si Mimi estuviera teniendo pesadillas traumáticas en la distancia. Seguramente era solo mi imaginación.

 

Seguí la ruta a través de la colonia ligeramente claustrofóbica. El astillero de mantenimiento era mi primer destino, pero planeaba quedarme y echar un vistazo después. Todavía era temprano, de todos modos, así que dudaba que cualquier tienda de equipamiento de armaduras de poder estuviese abierto todavía.

 

Por el camino, pasé por lo que parecía ser un distrito comercial del centro. Apestaba tanto a alcohol que no pude evitar fruncir el ceño. . ¿No es peligroso beber algo tan volátil como el alcohol en un espacio cerrado como una colonia? Espero que hayan tomado algún tipo de precaución. Es decir, tenían que hacerlo, ¿no? Sería muy loco si la colonia se incendiara o explotara sólo porque la gente bebió demasiado, pensé para mí mismo.

 

Una vez que atravesé el centro, el hedor a alcohol se desvaneció.

 

«¿Hm?» Algo me pareció extraño, me di la vuelta y volví a la zona. De nuevo, el hedor me abrumó. Wow, esto es una especie de aire acondicionado. ¿En realidad lo será? No veo ninguna máquina especializada en eso, pero algo debe estar causando esto. No puedo decir que esperaba menos de la tecnología enana, aunque parece un desperdicio.

 

Ahora que lo pienso, recuerdo otro desperdicio similar de tecnología: esa maldita esfera de gravedad. Este misterioso aire acondicionado olía igual a ese tonto portabotellas flotante. Tal vez puso algún tipo de escudo que bloqueaba específicamente el olor a alcohol.

 

«Será mejor que me ponga en marcha», decidí finalmente.

 

 

Mientras caminaba, me di cuenta de que todo el distrito estaba lleno de plantas relacionadas con el mantenimiento. Talleres de reparación de electrodomésticos, armas láser, armaduras de poder, y más fábricas de mantenimiento y reparación se alineaban a lo largo de la calle. Esa zona del centro debe ser un área recreativa para los enanos que trabajan aquí.

 

«Hmm. Yo también debería revisar pronto mi armadura de poder».

 

Usaba mi Rikishi Mk. III a menudo. Habia recibid un poco de mantenimiento pero nunca había recibido una revisión completa. Sería una buena idea conseguir que la revisen pronto. También estaría bien un disparador más pequeño. El lanzador láser era a veces demasiado difícil de usar debido a su gran tamaño. Supongo que podría utilizar los lanzadores láser fijos de los hombros, pero simplemente no es lo mismo.

 

Finalmente, acabé en un distrito de baja gravedad. Las naves espaciales eran por lo general gigantescas, por lo que los lugares donde  les realizaban mantenimiento estaban en gravedad baja o cero. Parecía que esta colonia no era una excepción.

 

Estar en baja gravedad me hizo querer saltar por ahí, pero en lugares como este se manejaban máquinas peligrosamente pesadas. La gente me miraba como si estuviera loco. Aun así, era divertido, así que los niños de algunas colonias tomaban terrenos no utilizados como sus propias bases secretas.

 

Incluso Mimi me dijo que había hecho algo así con sus amigos cuando era pequeña. Los adultos siempre se enojaban con ellos por ir a escondidas.

 

Podías saltar alto en el aire sin esfuerzo en una gravedad como esta, pero eso también significaba un elevado riesgo de golpearte. Había que moverse con más cuidado que en gravedad normal. También era más difícil conseguir un punto de apoyo sólido, por lo que si te mueves demasiado rápido, puede que no seas capaz de detenerte.

 

Después de algunos movimientos cautelosos, finalmente llegué al astillero de mantenimiento donde el Krishna estaba siendo revisado.

 

«¿Qué, en nombre de Dios?» Me asomé al interior para encontrar una multitud de enanos pegados al Krishna, habían quitado la chapa y dejado el marco expuesto. Algunos de ellos lo escaneaban con extrañas máquinas, y otros golpeaban el armazón con pequeños martillos. Los cuatro cañones láser  pesados y los dos cañones antiaéreos habían sido retirados, exponiendo los soportes de los cañones láser en forma de brazo a la vista.  Otro grupo de enanos los examinó con gran interés.

 

Los enanos obreros tardaron un momento en percatarse de mi presencia.

 

«¡El piloto está aquí! Asegúrenlo!» Gritó un enano, provocando que todos los enanos del taller corrieran a la vez.

 

«¿Eh?» Cielos, esto da miedo.

 

«¡Graaaah!»

 

«¡Muévete! ¡Yo lo haré!»

 

«¡Nosotras llegamos primero! ¡Vamos, Wis!»

 

«¡¿Bwuh?!» Mientras los enanos revoltosos se acercaban, una chica enana en la parte de atrás levantó a la enana a su lado por el cuello y la lanzó hacia mí.

 

«¡Aaaah!»

 

«¡Whoooa!»

 

 

 Atrapé a la enana antes de que pudiera chocar contra mí, pero su su impulso me hizo perder el equilibrio en la baja gravedad. Ambos caímos fuera de la entrada.

 

Maldita sea, ¡es más pesada de lo que parece! pensé mientras mi espalda se estrelló contra una pared. «¡Hurk…!» Me quedé sin aliento por el impacto, ahora  estaba entre la pared y la chica enana.

 

Mientras nos deslizábamos por la pared, oí gritar a la enana: «¡Aah! ¿Señor?».

 

¿Qué demonios está pasando? ¿Por qué tengo que sufrir así? Las quejas se arremolinaban en mi mente mientras perdía el conocimiento.

 

 

***

 

Normalmente, soy un tipo bastante apacible.

 

¡No, no estoy mintiendo! Quiero decir, por supuesto que soy diferente cuando se trata de los piratas que están literalmente tratando de matarme. A veces, la situación requiere un enfoque de mano dura. Pero en la vida cotidiana, con gente que no conozco, como los empleados del servicio, no suelo buscar pelea.

 

Por supuesto, cambiaré de actitud si la persona con la que trato se comporta como un imbécil.. Por ejemplo, ese tipo con el que traté la Deuda de Mimi. O el trabajador de la Autoridad Portuaria que me detuvo cuando yo llegué a este universo.

 

 

Dicen que los ricos no pueden permitirse discutir. Saben que discutir sólo pierde el tiempo y no genera nada, por lo que no suelen objetar con otros a menos que sea necesario. Los matices pueden ser un poco diferentes, pero en este mundo, yo me considero una persona rica. Como tal, prefiero pasar mi tiempo en las colonias pacíficamente. -Prefiero- es  la palabra clave.

 

«Soy un buen tipo, pero incluso esto es demasiado.»

 

Realmente había sido terriblemente paciente con ellos. Exploraciones descaradas, desconocidos groseros que subían a mi nave tan pronto como la estacionaba, y lo de esta mañana. En Japón, teníamos un dicho: «Golpea la cara de Buda tres veces, e incluso él perderá la paciencia». El propio Buda podría haberse enojado, pero estaba totalmente paciente en su tercera ofensa aquí.

 

«Erm… Lo sentimos profundamente».

 

Sara se sentó correctamente de rodillas ante mí, su traje caro presionado contra el suelo de metal manchado de aceite del hangar. Junto a ella estaban el director de la fábrica y el supervisor. También estaba la chica que vino volando hacia mí con su “Bola mortal”, junto con la imbécil que la lanzó. Detrás de ellos estaba el personal de mantenimiento que se había agolpado a mi alrededor.

 

«Soy un cliente, ¿sabes? Puede que hayamos regateado tu precio abajo, pero todavía soy un gran derrochador que compró el último modelo de una de sus nave. ¿Así es como hace negocios Space Dwergr? Son groseros con sus clientes una y otra vez, ¿y luego los agredes? ¿O es que así es como son los enanos? Llamas a un cliente a primera hora de la mañana y le lanzas a una de tus compañeras; así son los modales enanos, ¿no? ¿Verdad?»

 

«Lo juro, no queríamos…» Sara bajó la mirada avergonzada, esforzándose por hablar.

 

 

«¡Eh, eh, eh, no llores! ¡Yo soy el que debería llorar aquí! En serio, no quiero que la gente pase y piense que soy el malo porque estás llorando en el suelo».

 

Estaban haciendo parecer que senté a una chica y la hice llorar delante de mí. Eso no da una buena imagen.

 

«De todos modos, que todos ustedes dejen de trabajar es ineficiente, y tampoco me gusta. Personal de mantenimiento, vuelvan al trabajo. Si ustedes hacen una porquería de trabajo con mi nave, los perseguiré hasta los confines de la galaxia y los aplastaré con mi armadura de poder. Hagan un buen trabajo, pero rápido. Y será mejor que no estén robando mi tecnología. Súper rápido y súper efícaz; ¡Háganlo!» Exigí, incitando a todo el mundo menos a Sara, el director de la fábrica, el supervisor, y las hermanas de la bola mortal a volver al trabajo.

 

«Ahora, en cuanto a ti…» Miré a Sara, que seguía arrodillada. «No me corresponde a mí decirte cómo hacer tu trabajo. Tú puedes encontrar la manera de hacer esto bien. Vamos a ver exactamente hasta qué punto la buena fe y la gratitud pueden llevarte.»

 

«Sí, señor…» Sara temblaba mientras asentía, las lágrimas corrían por su rostro. El director de la fábrica y el supervisor siguieron su ejemplo, con los rostros pálidos. Las hermanas de la bola mortal habían sobrepasado el nivel y parecía que se encontraban en el reino de lo fantasmal, pero no me importaba.

 

«Por ahora, sigue trabajando en esa revisión, pero frena la compra de la Skithblathnir. Decidiré si la compro o no basándome en cómo compensas esto. No tienes ningún problema con eso, ¿verdad? Oh, pero espero que cumplas en el mismo plazo si decido comprarla ¿Entendido?»

 

«Por supuesto, señor…» Sara bajó la cabeza avergonzada.

 

Después de confirmar la compra de la Skithblathnir, habían retirado diez millones de Ener de mi cuenta como depósito. Los diez millones restantes se pagarían después de que confirmáramos que no había problemas con la construcción.

 

Por supuesto, si las negociaciones fracasaban, el depósito inicial me sería devuelto.  Si Space Dwergr no me satisfacía, tendrían que mantener la construcción de la Skithblathnir personalizada en el inventario. Era una enorme nave nodriza, por lo que costaría una fortuna mantenerla almacenada en la colonia. No podrían usar el muelle hasta que fuera vendida, y uno podría imaginar sobre quién recaería ese coste.

 

Sin duda, estarían desesperados por complacerme.

 

«Ahí lo tienen, entonces. No puedo esperar a ver cómo Space Dwergr y sus empleados me lo compensan. Dependiendo de su comportamiento, yo podría despegar una vez que la revisión del Krishna esté hecha. Recuerda que soy un mercenario de rango oro. Si estropeas mi nave, ya sabes lo que pasará. Y soy un maldito buen luchador cara a cara».

 

Podría haber estado desprevenido antes, pero ahora podría evadir o contrarrestar otra bola mortal como esa. Quiero decir, ¿quién espera tener una persona lanzada sobre ellos cuando van a comprobar el mantenimiento?

 

«Sí, señor. Le juro que…»

 

«Eso espero». Con eso, me di la vuelta y salí del taller. Había planeado comprar armas para usar con mi armadura de poder después de esto, pero ahora no estaba de humor. También podría volver al hotel.

 

Ahora que lo pienso, ¿por qué me han llamado? Ellos dijeron algo sobre «asegurar al piloto»… Qué raro. Yo estaba demasiado molesto después de que me derribaran. Pero viendo que no saqué mi pistola láser o armé un alboroto,  diría que me controlé bastante bien.

 

 

***

 

 

Cuando volví al hotel, les conté a las chicas lo que había pasado.

 

«¿Mato a esos horribles enanos por ti?» Mei amablemente se ofreció, claramente sincera al cien por ciento. Se había llenado de rabia silenciosa en cuanto se enteró de que me habían herido.

 

«No es necesario, no es necesario». Dudo que ella realmente los matara… ¿verdad?

 

«Es horrible. Pero no entiendo muy bien…»

 

«‘Asegurar el piloto’, ¿eh?» Mimi estaba confundida. ¿A qué referían? Yo tampoco lo entiendo. Incluso después de haber recibido esa bola mortal.

 

Elma parecía sumida en sus pensamientos. Me pregunté si tendría alguna idea. «¿Alguna pista de lo que querían decir?» Pregunté.

 

«Si analizaron al Krishna, apuesto a que los enanos estaban tratando de descubrir cómo usar los propulsores en base a su uso más frecuente. Tal vez querían averiguar cómo haces tus extraños movimientos acrobáticos?»

 

«Pero puedo garantizar que he protegido esos datos», refutó Mei.

 

 

«Eso no importa. Una vez más, sólo tienen que saber con qué frecuencia usas cada propulsor. Los enanos tienen un sexto sentido para detectar el estado actual de cualquier metal. Leen el metal como tú o yo leemos un libro. Podrían ser capaces de deducir tus extrañas tácticas de combate sin ningún dato concreto».

 

«Así que leen el metal… Ya veo». Mei asintió en señal de comprensión. Ella debió conectarse a la red para recopilar información sobre el tema.

 

«¿Qué significa ‘asegurar al piloto’, entonces?» pregunté. «¿Querían que sea su piloto de pruebas o algo así?»

 

«Si un ingeniero quiere un piloto, entonces podrían estar planeando algún tipo de competencia».

 

«¿Y la mejor manera de hacerlo es enfadar a tu potencial piloto» Sinceramente no entendía la lógicas de esos ingenieros. «De cualquier manera, me pregunto qué movimiento harán. No puedo imaginar cómo van a tratar de demostrar su buena voluntad después de ese desastre».

 

«Aunque fue extremadamente grosero», comenzó Mei, «debo confesar que el crimen en sí fue sólo una herida menor. Incluso proporcionando datos de nuestra cápsula médica sólo nos haría ganar aproximadamente quinientos Ener. Sin embargo, es todo un desatino que algo así ocurra en propiedad de la compañía. Me imagino que se están rompiendo la cabeza sobre cómo rectificar esto».

 

«Son enanos, al fin y al cabo», dijo Elma con una risita. «Apostaría un buen dinero a que harán algo salvaje».

 

En realidad, me pregunto cómo se llevan los elfos y los enanos en este universo. Creo que la respuesta tendría que ser «mal», ¿no?

 

«¿Tienes algo en contra de los enanos?» Le pregunté.

 

 

«La verdad es que no. No tengo ningún sentimiento personal hacia ellos. Es que… sólo… No me malinterpretes, pero hay muchos enanos raros. Sus cerebros están conectados de una manera extraña. La inspiración sobre la razón, el instinto sobre la lógica. Algo así».

 

«Huh. Bueno, Sara parece ser una de las más lógicas, ¿verdad?»

 

«Probablemente. No todos los enanos son así, pero algunos de ellos son bastante lógicos. Es sólo una generalización».

 

 

***

 

 

Esa noche, las hermanas bola muerta visitaron mi habitación. Iban escasamente vestidas.

 

«Um… Gracias por recibirnos. Soy Tina».

 

«Y yo… Me llamo Wiska. Por favor, sé amable…»

 

La llamada Tina era un  chica enana pelirroja con una cara linda. No me había dado cuenta de sus rasgos antes, ya que había estado cubierta de aceite y grasa.

 

La otra, Wiska, tenía el cabello azul claro. Tampoco la había visto bien pero, al igual que Tina, era linda. En realidad, sus caras son casi exactamente iguales. ¿Son gemelas? Supongo que está bien… Aunque eso no cambia lo que voy a decir.

 

 

«Fuera de aquí» Cerré la puerta. Al hacerlo, oí voces desde detrás de ella.

«¡Si nos vamos ahora, perderemos nuestra casa y nuestros trabajos!».

«¡Escúchanos! Haremos lo que sea».

Golpearon la puerta. ¡Aaarhg, basta! Tal vez debería llamar a la seguridad del hotel.

Justo cuando llegué a la terminal de comunicación para llamar a la recepción, Mimi me llamó. «U-um… ¿Maestro Hiro?»

«¿Sí?»

«Umm… ¿por qué no les dejas entrar?»

«Mimi, ¿recuerdas cómo estaba súper molesto con Space Dwergr, y cómo yo estaba esperando para ver cómo iban a compensarme? Bueno, claramente se dieron cuenta de que te llevo a ti, a Elma y a Mei y dijeron, ‘¡Eh, le encantan las chicas! Vamos a tomar el camino más fácil! Ellos abandonaron a las perpetradoras y convenientemente las empujaron sólo porque son mujeres jóvenes y lindas. ¿No crees que es poco insultante?»

Era cierto que encantan las chicas, pero esto estaba mal. Habría estado bien con dos chicas enanas si las cosas hubieran progresado de forma natural, pero no quería que me las impusieran. Un no rotundo. Además, estaba mal usar el dinero y el poder para seducir a alguien que claramente no lo quería.

Ahora que lo pienso, Mei había sido forzada a estar conmigo, pero ella estaba de acuerdo, bueno tanto como un androide puede estarlo. Así que supongo que ella no contaba. Vaya, ¿por qué ya no estoy molesto?

«¿Sabes qué? No me importa. Mimi, dejaré que te encargues de ellas».

«¿Eh?»

«Todas tuyas»

«Umm…¿que tal si las dejamos entrar y las escuchamos?»

Me recosté en el sofá e intenté relajarme. ¿Qué pasa conmigo y los enanos? Parece como si no pudiéramos llevarnos bien. Me caen mal, pase lo que pase.

Mientras me recostaba en el sofá, Mimi trajo a las lloronas hermanas de la bola mortal a la habitación. Tomó asiento a mi lado, y nuestras dos invitadas se sentaron frente a nosotros.

«Los enanos parecen terriblemente cobardes», dije, poniendo los ojos en blanco. «Casi hacen que parezca que yo soy el malo».

«Ja, ja…» Mimi se rió secamente mientras se ocupaba de ellas.

Mientras tanto, Elma se sentó a la mesa, sorbiendo una copa mientras miraba por encima. Mei estaba detrás, mirando a las enanas. Se abrazaron, encogiéndose bajo el peso de su mirada. Debía de estar mirándolas con odio.

«¿Perdona, Mei?» Mimi comenzó. «Por favor, no seas mala con ellas».

«Yo no he hecho nada». La voz de Mei era fría y firme como un glaciar. ¿O tal vez la chapa de una nave espacial?

Sin embargo, la reacción de Mimi fue extraña. ¿Se sentía mal por ellas porque parecían niñas? La pregunta debía de estar escrita en mi cara, porque Mimi se volteó hacia mí con una mirada de dolor.

«Yo también perdí mi dinero y mi casa por cosas que no podía controlar».

«Mrrrgh…» Ella sabía exactamente cómo quebrarme. Peor aún, yo era quien había puesto a las chicas en esta situación. ¿Estoy empezando a sentirme responsable de esto? «Espera, diablos no. No soy responsable de esto. Es su propia culpa. «

Estuve así de cerca de agruparlas con Mimi y ponerme todo blando. Pero bien, aunque solo fuera por eso, me sentía mal por ellas. Yo también podría escucharlas por su bien.

«Bien, las escucharé. Pero primero, ¿cuál de ustedes me golpeó?»

Arrodillada con la espalda recta como lo había hecho en la fábrica, Wiska, la enana de cabello azul levantó tímidamente la mano. «Fui yo».

«Ajá. Bueno, para ser justos, no querías pegarme. No fue realmente tu culpa, así que puedes sentarte».

«Wiska miró a Tina, su hermana mayor pelirroja. Parecía que se sentía demasiado culpable para sentarse sola. Aunque técnicamente no tenía la culpa, había venido a ayudar a su hermana a arreglar las cosas.  Tal vez Wiska era bastante madura, después de todo. Aunque no es que me importara.

«Mm. Vale, bueno, no te forzaré. ¿Querías que te escuchara? «

«S-sí. Después de lo que pasó, vamos a perder nuestros trabajos y nuestra casa…»

«Bueno, sí. ¿Quién contrataría a alguien que agredió a un cliente? Sé razonable.» Yo no sabía por qué iban a perder su casa también, pero supongo que tiene sentido si era como una empresa que contaba con un dormitorio para empleados. «¿Y cómo exactamente se relaciona eso con que ellos las empujaran a venir? ¿Les dijo Space Dwergr que hicieran las cosas mejor que lanzándose sobre mí si querían conservar su trabajo y casa, o algo así?»

«Bueno, no exactamente… pero pensamos que tendríamos que hacerlo».

«¿Disculpa?» ¿Así que Space Dwergr no les dijo que vinieran aquí?

«¿Qué era esa triste historia sobre tu trabajo y tu casa, entonces?»

«M-me imaginé que podría pasar…» Tina tartamudeó.

«Así que no te dijeron que te despedirían».

«N-no, pero…»

Así que fue su propia decisión. Vaya. ¿En serio? En lugar de arreglar esto, ¡probablemente lo estaba empeorando! Si Space Dwergr sabía acerca de esto, probablemente se desmayarían en el acto. Además, termina con esa farsa  del dialecto de Kansai. ¿Así es como se supone que suenan los enanos?

«¿Así que trajiste a tu hermanita aquí para venderse a mí por su propia voluntad?»

¿»V-vendernos…? Erm, sí, supongo». Tina se sonrojó, luego se puso pálida, luego finalmente bajó la mirada. Miré a Wiska, pero parecía que mi comentario le había hecho darse cuenta de la verdad de la situación. Se puso de un espantoso color blanco, y el sudor estaba por toda su rostro.

«¿Entiendes por qué estoy molesto?».

«¿Eh? Um, es porque te lastimé…»

«No del todo. Eso es un gran problema también, pero por lo que estoy más enojado es porque Space Dwergr no mantiene a sus empleados en línea, y siguen causándome problemas. ¿Entiendes lo que eso significa?»

«¿No?» Tina ladeó la cabeza. Wiska, por otro lado, parecía aún más conmocionada, podía ver que lo entendía.

«El verdadero problema aquí es que tú, de la nada, decidiste hacer una locura que me causó un gran dolor de cabeza. No olvides que empezaron el día llamándome a primera hora de la mañana, que de por si ya era una mierda. ¿O es que esa cosa en la parte superior de tu cuello está totalmente vacía? ¿Eh?» Una sonrisa siniestra se deslizó por mi cara. Verás, cuando mi ira se dispara, acabo sonriendo. Eso me recordó que las sonrisas eran aparentemente gestos amenazantes originalmente, en lugar de amistosos, era más como enseñar los dientes.

«U-umm, er…» Finalmente tras ponerse al día, Tina comenzó a sudar por todas partes.

«¿Mei?»

«Sí, Maestro. Ya he presentado una queja con  Space Dwergr.»

«Buen trabajo. Esa es mi Mei».

«Tus elogios son demasiado.»

Ignoré a las cada vez más pálidas hermanas de bola mortal y me volteé hacia Mimi. «Mimi, creo que ya no tienen salvación».

«¿Al menos están dispuestas a asumir responsabilidades?».

«Esa es una interpretación bastante dudosa. Sus jefes no lo hicieron , ni siquiera las enviaron aquí. Podrían haber venido aquí para hacerlo mejor, pero sólo se han metido en más mierda.» Oí a las hermanas tragar saliva simultáneamente. «Pero demonios, puedo perdonarlas chicas».

«¡¿Eh?!» Jadearon como una sola.

«Lo único que hiciste fue golpearme un poco. Sería mezquino guardar rencor para siempre. No voy a tomar ventaja sólo porque recibí un golpe de esa bola mortal en el estómago ¿Acaso creen que soy una especie de matón?». Agité la mano en señal de negativa, y las caras de las chicas se iluminaron un poco.

Fue una decisión práctica. Como Mei dijo, lo que hicieron fue golpearme un poco. Un viaje rápido a la cápsula médica me había curado. Yo no estaba gravemente herido, así que en realidad no iba a exigir dinero por daños y perjuicios.

Mientras les explicaba las cosas a las chicas, Mei fue a la puerta principal. Oh, ¿están aquí? Qué rápido. Deben haber venido corriendo tan pronto como nos pusimos en contacto con ellos.

«Las perdonaré», dije mientras se abría la puerta, «¿pero lo harán ellos?».

Varios enanos trajeados salieron de la puerta, llevando una cesta de fruta, botellas de alcohol y una especie de caja grande.

***

«Sentimos mucho, mucho, todo esto, señor».

Tres de los enanos se inclinaron ante mí en señal de disculpa.

El de en medio era el jefe de ventas de la sucursal de Vlad. Era algo así como el superior del superior, del superior de Sara, y era lo bastante alto como para medir su altura desde arriba y no desde abajo.

A su derecha estaba el director de la fábrica que había conocido antes. Por último, el enano de la izquierda era el superior o algo así del superior de Sara, un jefe de sección que gestionaba las ventas a los mercenarios. Hablando de Sara, ella también estaba de pie detrás del sofá, junto con el subdirector directamente encima de ella, y varios más. Ellos también inclinaron la cabeza.

«Definitivamente, su empresa tiene una forma apasionante de hacer negocios. Nunca hay un día aburrido por aquí, ¿eh? Ja, ja, ja». Esa fue mi manera indirecta de decir, ¿Qué demonios están haciendo? ¿No pueden darme cinco minutos de paz?

«Ja, ja, ja… Gracias, señor». El jefe de ventas sonrió congraciadamente, el sudor escurría por su cara.

 

Y tú, enana pelirroja, ¡deja de sonreír! ¡No te estoy elogiando! Se llama sarcasmo.

«Me sorprendió mucho cuando aparecieron en mi puerta», dije. «Me imaginé que tal vez estaban tratando de ofrecerme dos flores encantadoras y dejarlo así. Y me encantan las flores, pero también tengo mis propias preferencias. Cuando pensé que estaban tratando de imponérmelas, consideré tomar mi pistola».

«Ja, ja, ja, nunca haríamos tal cosa. Esta situación va más allá de lo que esperábamos». El jefe de ventas sacó un pañuelo, manteniendo su sonrisa servil mientras se secaba el sudor. Vaya... A estas alturas ni siquiera puedes poner una pobre excusa, ¿verdad?

 

«Ya me lo imaginaba. Una empresa tan grande como Space Dwergr nunca despreciaría a un mercenario de rango oro, ¿verdad? Ja. Ja. Ja.»

«Absolutamente no, señor. Los mercenarios son clientes valiosos para nosotros, especialmente los de su estatus.»

«Si es así, su servicio al cliente es demasiado descuidado y reactivo, cuando debería ser proactivo. Me pregunto si la gerencia está  siquiera pendiente de sus trabajadores. Además, si se trata de un problema común, no puedo evitar preguntarme sobre la calidad de su servicio de seguimiento. ¿Qué piensa al respecto?»

«Nuestro servicio de seguimiento goza de una satisfacción extrema entre los clientes. Tenemos fama de estar entre los mejores. Estamos orgullosos de que nuestro excepcional personal va más allá de la competencia para realizar un mantenimiento excelente».

«Pues su excepcional personal me ha herido». Ahora los dos chicas enanas junto al director de ventas empezaron a sudar visiblemente también. «Y al parecer, ella quería insultarme aún más al venir a mi habitación ofreciendo su cuerpo a cambio de mi perdón. ¿Por qué una persona que causó tantos problemas anda por ahí haciendo lo que que le plazca?»

«B-bueno…» El gerente de ventas miró al gerente de la fábrica. «Le ordenamos que se abstuviera de beber alcohol y se quedara en su casa, pero parece que se fue sin permiso…»

«Sin permiso, ¿eh?». repetí. «Así que ustedes no son responsables ya que ella se fue por su cuenta. ¿Es eso lo que está tratando de decir?»

«¡No, señor! Nosotros nunca…» El jefe de ventas se apresuró a retractarse.

«Entonces usted asume la responsabilidad por no tenerla vigilada, ¿verdad?»

«Sí. Lo siento profundamente». El gerente de ventas inclinó la cabeza de nuevo, y los demás siguieron su ejemplo. Supongo que ya es hora de hacer mi demanda. «De acuerdo, aceptaré sus disculpas. Mis exigencias ahora son que trabajen bien y rápido, y dejar de causarme problemas sin la más mínima explicación. Aunque, en realidad, no debería tener que pedir estas cosas; son una especie de regla tácita».

«Tiene toda la razón, señor», aceptó el jefe de ventas, secándose el sudor tras oír que aceptaba sus disculpas. En serio, esto es algo tan básico.

 

«Como tal -continué-, si tienen alguna propuesta que demuestre su sinceridad, me gustaría escucharla. Estamos planeando mantener nuestro trabajo mercenario, volando por toda la galaxia. Incluso incursionar en el comercio, ahora que tenemos una nave nodriza». Me aseguré de dejar en claro que quería un poco más. Después de lo mucho que me habían hecho pasar, era natural querer algún tipo de compensación.

«S-sí… Preguntaré a la empresa si hay algo que podamos ofrecer. Y que se den prisa».

«Espero tener noticias. Ah, y también…»

«¿Sí?»

Sonreí al jefe de ventas, que temblaba de terror mientras se anticipaba o lo que yo podría decir a continuación. Por favor, hombre, no estés tan asustado. No voy a exigir nada más… todavía.

«¿Por qué me han llamado tan temprano? Fui golpeado por esa bola mortal en cuanto llegué, así que no me enteré».

«Ah, sí, eso. Nos faltan pilotos de prueba para la próxima generación de naves actualmente en desarrollo. Los ingenieros rogaron tenerte como piloto de pruebas en cuanto vieron tu nave. No queríamos que cada individuo o equipo de desarrollo te lo pidiera por separado, así que reunimos al jefe de cada equipo en la fábrica para hablarlo contigo en persona», dijo el jefe de ventas, secándose el sudor.

«¿No deberían discutir sus ideas internamente antes de preguntármelo a mí? Llamarme a mí primero es ineficaz e innecesario. Además, ¿no cree que es de mala educación solicitarme en su astillero de mantenimiento para asuntos personales?»

«Le ofrezco mis más sinceras disculpas». El director de la fábrica se desplomó aún más bajo el peso de mi mirada. Debió de volverse jefe desde que era un buen mecánico; sus habilidades de gestión eran claramente basura. Bueno, nadie puede ser bueno en todo.

«De todos modos, no podemos irnos hasta que el mantenimiento de nuestra nave esté terminado. De todos modos, planeamos quedarnos hasta que la nave nodriza esté terminada a pesar de todo, así que no me importa ser un piloto de pruebas… dependiendo de nuestro horario y la recompensa ofrecida. Envíen una solicitud a través de el gremio de mercenarios».

«Muchas gracias.» Los tres enanos sentados inclinaron sus cabezas.

Circunstancias aparte, estaba bastante interesado en probar una nave nextgen. Incluso podría ver algunas  naves y equipos que no habían existido en Stella Online. Dado el estado de las cosas, incluso podría tener una oportunidad de conseguir alguna. Me encantaría intentarlo.

«Así que ya está», dije. «Ponte en contacto conmigo cuando hayas hablado con el gremio.  Ah, y había puesto en pausa  la decisión de compra de la nuestra nave nodriza, pero vamos a llamarlo un sí por ahora «.

«Entendido. Pedimos disculpas de nuevo por todo».

«Sí, de verdad. Espero que no pase nada más. Ah, y sobre esas dos…» Las hermanas de la bola mortal se sacudieron cuando las mencioné. Como todos los otros enanos llevaban trajes, su escasa ropa no eran tan atractiva simplemente se sentía fuera de lugar. «No puedo exactamente defenderlas, pero al menos no las dejes sin hogar y sin sin trabajo. No podría dormir por las noches».

«Lo tendremos en cuenta».

Con eso, el personal de Space Dwergr se fue. Todo lo que quedaba fue la cesta de frutas de aspecto caro, algunas botellas de alcohol, y la caja grande.

«Estoy hecho añicos», suspiré.

«Sabes, no eres tan malo en las negociaciones después de todo», Dijo Elma después de su largo silencio. Ella no perdió el tiempo hurgando en el licor.

«¿Tú crees? No sé si fue la mayor victoria que pude conseguir, pero no estuvo mal», respondí mientras echaba un vistazo a la caja.

Dentro había una especie de alimentos sellados al vacío, incluyendo carnes ahumadas y en conserva. También había algunos productos enlatados de aspecto caro. ¿Qué es esto, ¿una especie de muestrario?

«Has elegido un buen momento para parar», me felicitó Mei. «Los escuchaste, hiciste tus demandas, y terminaste las negociaciones en sus propios términos. Teniendo en cuenta que enviaron a los altos mandos. habría sido una mala idea rechazar sus disculpas».

No puedo hacer una analogía perfecta aquí, pero los directivos que enviaron eran, en términos militares, por encima de los comandantes navales… o incluso almirantes. En términos de la jerarquía de Space Dwergr, el gerente de ventas era probablemente más importante que Serena para los militares.

Por otra parte, las ventas son más o menos el departamento estrella de cualquier empresa. Y su director de ventas estaba sudando la gota gorda y agachando la cabeza ante mí. Rechazar su disculpa en ese momento podría haberlos hecho más obstinados en lugar de menos. No se puede protestar por todo.

«Me siento mejor oyendo eso de ti, Mei». Miré a Mimi, que parecía perdida en sus pensamientos. ¿Qué pasaba aquí? «Eh… ¿Mimi?»

«Oh… lo siento. Estaba pensando en cómo me gustaría ser capaz de ser tan segura como tú en una situación como esa. Siempre has sido increíble, pero ver eso acaba de demostrarlo de nuevo».

Elma sonrió con satisfacción. «Así que puede masacrar piratas en el Krishna, llevar una armadura de poder y volverse loco en la batalla, y además enfrentarse cara a cara con una gran corporación, te has vuelto a enamorar de él, ¿verdad?».

«Creo que eso lo resume todo, sí», coincidió Mimi.

«Ya basta. No creo que lo haya hecho tan bien».

«Aww, ¿te da vergüenza?» Elma se burló. «Qué dulce. ¿Adónde se fue nuestro gran y serio Hiro de antes?».

«He dicho que lo dejes. De todas formas, estas carnes y frutas tienen una pinta estupenda. Así que es hora de comer». Lancé un paquete de carne ahumada al vacío hacia Elma para hacerla callar.

El día de hoy me he cansado muchísimo. Es hora de rejuvenecerme con algo de comida deliciosa.

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