Capítulo 3: El Cazador.

Era ya finales de diciembre. La semana después de salvar a Raven y sus compañeras, Allen fue a cazar de nuevo. Después, recogió las piedras mágicas de rango E prometidas. Raven se había desviado de su camino para esperar a que Allen le entregara la bolsa en persona en lugar de dejarla en la recepción como se acordó originalmente.

En ese momento, Allen estaba en la fila para comer en el comedor de los sirvientes, sumido en sus pensamientos, cuando Dudley le habló de repente.

«¿Algo te preocupa, muchacho?»

El jefe de cocina había empezado a entablar una conversación con Allen de vez en cuando. La mirada pensativa de Allen aparentemente había llamó su atención.

«Oh, no, estoy bien, señor».

«Toma, ten esto. Come». Un trozo de carne bastante grande fue añadido al plato de sopa de Allen.

«Gracias, señor».

Rickel, que acababa de ser servido, se voltió a girar. «¿Por qué Allen tiene algo y yo no? Yo también quiero carne».

«¿Ah? ¿Y qué has hecho que te hace pensar que mereces carne? Allen ya ha traído diez conejos cornudos. ¿Qué hay de ti?»

«¡Awww, vamos!»

Allen había entregado un total de diez conejos cornudos de los últimos dos días que había ido a cazar. Cinco conejos por día fue la cuota que él había establecido para sí mismo, calculando que era el límite de lo que un niño normal de ocho años de edad podría ser capaz de conseguir depués de un día completo de caza al aire libre. Además, nunca podía tener demasiadas piedras mágicas de rango E.

En realidad, sin embargo, Sebas había quedado más que impresionado con Allen trayendo cinco conejos con cuernos cada vez. Después de todo, el número de monstruos no era tan alto en este mundo en primer lugar. Los conejos cornudos también eran solitarios, por lo que su caza no era muy eficiente. Debido a esto, ser capaz de atrapar dos o tres al día ya era considerado un trabajo bien hecho.

El jefe de cocina estaba absolutamente encantado con la carne que le traían y se dedicaba a descuartizar a las bestias. Esta era la razón por la que había comenzado a hablar con Allen recientemente, y también por qué le dio al chico carne extra durante las comidas.

«Por cierto, ¿te has enterado? El joven maestro Mihai visitará la casa la próxima primavera».

¿Hm? Mihai… es el hijo mayor, ¿no? ¿El que se fue a estudiar a la Ciudad Academia?

«No lo había oído».

«Cuando se fue por última vez, le pedí que trajera algo de miel que se vende en la capital real. ¿Has probado alguna? Es tan dulce como no te imaginas.»

«Me temo que no. Pero ahora has conseguido que me interese».

«¡Ja, esperaba que dijeras eso! Si me consigues unos cuantos  Grandes Sapos  cuando aparezcan la próxima primavera, compartiré en secreto algo de la miel contigo!»

«¿De verdad? Haré lo que pueda».

Maldita sea, ¿cuánto tiempo hace que no como un poco de miel? Hmm, Grande Sapos, ¿verdad? ¿Es porque están hibernando ahora que sólo aparecen en primavera?

«¡¿Qué?! Sr. Dudley, ¡¿qué le está diciendo a Allen?! ¡Los  Grandes Sapos  son Monstruos de rango D! Y Allen, ¡no lo tomes en serio!» Rickel gritó en voz alta, llamando la atención de otros sirvientes cercanos.

Después del desayuno, Allen subió a limpiar la habitación de Cecil como de costumbre. Una vez hecho esto, se dedicó a lavar la ropa. No tenía que estar al lado de Cecil en todas las horas de vigilia del día, así que tenía tiempo libre de vez en cuando. A menudo dedicaba ese tiempo a ayudar proactivamente a otros sirvientes, ya sea con la limpieza u otros trabajos diversos.

Resulta que estaba limpiando en el jardín cuando Zenof, el Capitán de Caballeros llegó. No vivía en la mansión de los Granvelle, pero su deber lo obligaba a pasar por allí a menudo, incluso cuando tenía que  presentarse ante el Barón Granvelle en persona.

«Bienvenido, señor».

«Mm.»

Rickel le había contado a Allen bastante sobre la orden de caballeros. El reino no estaba actualmente envuelto en ninguna guerra, e incluso si lo estuviera, el feudo de Granvelle no estaba en la frontera. Como tal, los caballeros desmantelaban principalmente grupos de bandidos y mataban a los monstruos que causaban problemas a los ciudadanos. Aunque los aventureros también podían manejar  los problemas con los monstruos, una variedad de circunstancias a veces hacía que les resultaba difícil hacerlo. Y ahí era donde entraban los caballeros

 

* * *

 

Llegó la noche, y resultó que Zenof se quedaba a cenar. No era tan raro que el capitán o el vicecapitán de los caballeros lo hicieran. Como siempre, Allen participó en el servicio de la comida.

 

«Parece que te has acostumbrado a tu trabajo», comentó Zenof con aprecio.

 

«Gracias por sus palabras, señor».

 

«Haces que tu padre esté orgulloso. Como estoy seguro de que ya has oído, la Aldea Krena ha terminado con éxito la caza de veinte grandes jabalíes este año».

 

 

«Es un alivio escucharlo».

 

La Aldea Krena había cumplido con la cuota de este año a finales de noviembre. Gracias a que los aldeanos hicieron tres cacerías antes de la llegada del Barón, habían terminado bastante antes de lo previsto. Antes de que Allen se fuera, Rodin le había dicho que ahora tenían el margen de maniobra para reducir y dejar diez días entre cada una de las cacerías restantes.

 

«¿Pero por qué no estamos recibiendo nada de la carne a pesar de que cazaron tantos?» preguntó Thomas con el ceño fruncido. «Siempre que llega el inviern,  hemos tenido carne de jabalí».

 

Ahora que lo ha mencionado, es cierto que no he visto mucha carne aquí en la mansión. Los grandes jabalíes que fueron cazados en octubre deberían haber haber llegado ya a la ciudad.

 

La carne de los grandes jabalíes tenía que ser conservada primero, por un proceso que normalmente duraba unos dos meses, antes de ser transportada a ciudad Granvelle. Por lo tanto, varias toneladas métricas de la misma deberían haber llegado a la ciudad no hace mucho tiempo. Sin embargo, aún no ha aparecido en cocina de la mansión Granvelle.

 

El Barón reprendió a su hijo y le dijo que no hiciera un escándalo, dejando el chico visiblemente abatido. El Barón Granvelle era un hombre bastante estricto con sus hijos.

 

De vuelta a la aldea de Krena, el Barón explicó durante su audiencia que la razón por la que pidió al grupo de caza que duplicara el número de grandes jabalíes era debido a un decreto real. En otras palabras, era el rey quien quería la carne. ¿Se envió toda a la capital real entonces? ¿En ese enorme barco mágico?

 

Mientras Allen estaba en medio de sus pensamientos, Thomas se voltió hacia el capitán de los caballeros y preguntó con ojos esperanzados: «Zenof, ¿puedes cazar un ciervo para nosotros este año?»

 

El caballero lanzó una mirada al Barón. Éste negó con la cabeza.»Lo siento, joven maestro Thomas. Cazar para comer no es parte de nuestros deberes como caballeros».

 

Es decir, los caballeros fueron a la Aldea Krena a cazar grandes jabalíes. Supongo que el Barón quiere que esto sea una oportunidad de enseñanza para Thomas.

 

«¡Ah, vamos!» Thomas dejó claro en su rostro su hosquedad.

 

«¡Thomas, es suficiente! Los caballeros no están aquí para escuchar tus capricho y fantasías!»

 

Finalmente, el Barón Granvelle perdió los nervios ante las quejas de su hijo. Thomas se estremeció de miedo, lo que hizo intervenir a la baronesa.

 

«Querido, estoy segura de que Thomas lo entiendo. ¿Verdad, Thomas? Pero es cierto que si no tenemos jabalíes ni ciervos, el próximo Banquete de Año Nuevo va a ser va a ser bastante modesto».

 

Aquél Banquete era una celebración organizada en la mansión del señor feudal al comienzo de cada año nuevo. Normalmente se suponía que era un un gran acontecimiento.

 

«Así es este año. No hay mucho que podamos hacer al respecto».

 

Tanto el Barón como el mayordomo suspiraron amargamente. Esto hizo que la baronesa pusiera una cara tristeza también. Thomas, después de ver las reacciones de todos, se dirigió a Allen.

 

«Allen».

 

«Sí, ¿Joven Maestro Thomas?»

 

«Eres bueno cazando, ¿verdad? Atrapa un ciervo para nosotros».

 

«¿Se refieres a un Ciervo Blanco?»

 

En este mundo, incluso los barones y sus familias tenían que vivir con bastante frugalidad. La comida era una de las muy limitadas fuentes de disfrute en este mundo. Y gracias a que Allen había capturado conejos cornudos, las comidas en esta familia habían mejorado significativamente. De todas las personas posibles para hacer tales contribuciones a su dieta, había sido un niño de ocho años con con pelo y ojos negros poco comunes quien lo había hecho.

 

Naturalmente, las ofrendas de Allen le habían valido mucha atención. Por ahora, cada persona en la mansión sabía que su padre se llamaba «Rodin El Cazador de Jabalíes» y había sido elevado a la categoría de plebeyo en reconocimiento a su contribución como campeón de su pueblo. Todo el mundo tomó con naturalidad el hecho de que Allen consiguiera cazar tantos conejos, dando crédito a haber heredado la destreza en la caza de su aclamado padre, de ahí que Dudley lo persuadiera de cazar grandes sapos y ahora, la demanda de Thomas por un ciervo blanco.

 

«¡Eso es! ¡Caza uno para nosotros!» Thomas tenía una sonrisa despreocupada como si estuviera haciendo una petición perfectamente normal.

 

Los ciervos blancos eran monstruos que sólo aparecían durante el invierno. Como los grandes jabalíes proporcionaban más carne, los habitantes de la Aldea Krena se centraban únicamente en ellos, pasando a cazar Ciervos Blancos sólo cuando la temporada de jabalíes había terminado.

 

Hm, un ciervo blanco. Es un monstruo de rango C, al igual que un Gran Jabalí. Mi nivel ha subido bastante estos últimos meses. Podría ser interesante intentarlo.

 

«Entendido, joven maestro. Traeré un ciervo blanco».

 

Todos en la mesa habían escuchado este intercambio de pálabras. Sin embargo, todos estaban tan asombrados que al final, nadie pensó en detener a Allen.

 

* * *

 

Tres días después, era el día de Año Nuevo. Era otro de su días libres, así que Allen volvió a salir de la mansión a primera hora del día, sin importarle la nieve que se acumulaba en el suelo. Llevaba puestas unas botas de paja que le habían prestado el día anterior.

 

«¿Sigues saliendo hoy, muchacho? Ten cuidado, la nieve puede ser bastante espesa en algunos lugares. ¿Hm? ¿Qué pasa con eso?»

 

Allen, que tenía una gran pala atada a su espalda con una cuerda, respondió: «Pensé que podría necesitarla hoy, así que se la pedí prestada al jardinero».

 

La cabeza de la pala era más ancha de treinta centímetros, por lo que no cabía dentro de su Almacén. Las dos cuerdas que Allen utilizó para sujetarla a su espalda también fueron prestadas, esta vez de los establos. Había escogido siete cuerdas gruesas y largas; las cinco restantes habían ido al Almacén.

 

Después de prometer al guardia que tendría cuidado, Allen atravesó la puerta y se puso en marcha. Decenas de minutos de correr a través de la nieve más tarde, llegó a un lugar con árboles que crecían dispersos alrededor.

 

¿Debería cazar Duendes por la mañana? Hmm… pensándolo bien, cazar al Ciervo Nlanco probablemente me llevará algo de tiempo. Debería dedicar todo el día a cazarlo, por si acaso. Salgan de ahí, Hawkins.

 

Seis Invocaciones de Pájaro E aparecieron en lo alto.

 

Quiero que busquen un gran monstruo parecido a un ciervo con pelaje blanco. Es llamado Ciervo Blanco. Tiene cuernos de más de dos metros en su cabeza, así que deberías ser capaz de verlo fácilmente. Pueden  alejarte diez kilómetros de distancia como máximo, pero cuanto más cerca, mejor.

 

Los halcones se dispersaron en todas las direcciones.

 

 

Muy bien, es hora de que yo también me ponga a trabajar. Moleys, salgan y caven para mí.

Aparecieron cuatro Invocaciones Bestia G en forma de topos. En respuesta a la orden de Allen, trabajaron juntos para empujar la nieve hacia atrás y cavar un gran agujero.

 

Desde que se enteró de que las invocaciones tenían conciencia de sí mismas, Allen había comenzado a esforzarse por ser mucho más preciso cuando daba instrucciones a los Hawkins. Justo ahora, además de la orden de encontrar un Ciervo Blanco, también les había dicho que dieran prioridad a cualquier aventurero que necesitara ayuda. Incluso les había enseñado un códido de señales, como aterrizar en la rama de un árbol cercano y chillar tres veces para indicar una emergencia.

 

La comunicación siempre es clave cuando se trabaja en quipo

 

La Invocaciones tienen voluntad propia. En otras palabras, podían perfectamente rechazar ciertas instrucciones.

 

Pero en serio, Invocaciones que son conscientes de sí mismas y pueden permanecer fuera durante treinta días sin descanso, ¿eh? Eso es bastante loco si lo piensas objetivamente.

 

Cuando vivía en la Aldea Krena, Allen había descubierto que, independientemente del rango, todas sus invocaciones podían permanecer invocadas durante treinta días seguidos. Podían seguir funcionando al máximo rendimiento todo el tiempo, sin necesidad de dormir ni comer. Y ahora, él sabía que podían moverse por su propia voluntad. El reino de las posibilidad se había abierto de par en par.

 

Cuando Allen volvió de sus pensamientos, se dio cuenta de que tres Hawkins habían regresado.

 

Bien, ¿el objetivo de alguien está a menos de un kilómetro?

 

Ninguna de las aves bajó.

 

 

¿Dos kilómetros? ¿Tres kilómetros? ¿Cuatro kilómetros? Cinco ¿Kilómetros?

 

Sólo cuando Allen alcanzó los cinco kilómetros, uno de los Pájaros E reaccionó y descendió lentamente.

 

Bueno, cinco kilómetros no está tan mal.

 

Debido a que los Moleys no tenían una inteligencia muy alta, dejarían de escuchar las instrucciones una vez que Allen se alejara más de cincuenta metros. En otras palabras, tenía que quedarse aquí para seguir ordenándoles que usaran su Habilidad. Debido a esto, decidió priorizar la finalización del agujero primero. Esperó pacientemente, utilizando de vez en cuando su pala para reunir la tierra desplazada en un montón.

 

Le llevó bastante tiempo conseguir que el agujero fuera tan profundo como quería. Durante ese tiempo, envió periódicamente a los hawkins para mantener un ojo en el objetivo. Afortunadamente, no se desvió demasiado más allá de la marca de cinco kilómetros.

 

Tan pronto como el agujero fue terminado, Allen lo cubrió con la nieve, entonces partió en dirección al ciervo blanco más cercano. Gracias a sus botas de paja, avanzó bien incluso corriendo sobre la nieve. Bajo la guía de los Hawkins, pronto se encontró con un monstruo que estaba ocupado en alimentarse de cadáveres de conejos.

 

Oh… Ahí está.

 

El Ciervo Blanco era ligeramente más pequeño que un Gran Gabalí, pero después de de añadir su cuello y su cabeza, seguía midiendo aproximadamente tres metros y medio de longitud. Su cornamenta, que crecía paralela al suelo, medía al menos dos metros de largo. Este era un monstruo que Allen había visto antes en la Aldea Krena 

 

 

Sin embargo, debido a que su pelaje blanco servía como camuflaje y esta especie no era muy poblada, la aldea sólo lograba capturar uno por mes durante el invierno, si es que se capturaba alguno.

 

Como el objetivo era de Rango C, Allen había preparado cuatro Insectos G. Invocó a todos ellos mientras él mismo se encondía dentro de un árbol.

 

Hoppers, úsen Provocar.

 

Las cuatro ranas comenzaron a saltar obedientemente a una distancia del Ciervo Blanco, rápidamente parpadeandoen varios colores.

 

«¡NEEIIIGHHHHH!»

 

En el momento en que el monstruo se dio cuenta de la Invocación, rápidamente arremetió hacia ellos, atravesando la nieve. La Provocación había funcionado.

 

Una fracción de segundo antes de que fueran pisoteados, Allen revirtió a los Hoppers a la forma de carta y luego los re-invocó a una ligera distancia, haciéndolos usar Provocar de nuevo de Repitiendo este proceso, atrajo constantemente al monstruo hacia el agujero que había preparado.

 

En el camino, Allen se encontró impresionado por la eficacia de Provocar. Aunque se movía de árbol en árbol, su traje negro seguía siendo llamativo en este mundo blanco. Aun así, el ciervo blanco estaba tan cegado por la rabia que no miró a Allen ni siquiera por una fracción de segundo.

 

Finalmente, cazador y presa llegaron al lugar de encuentro. Una última vez, Allen reposicionó a los Hopper y los hizo usar Provocar.

 

«¡NEEIIIGHHHHH!»

 

 

El Ciervo Blanco siguió corriendo hacia adelante. Entonces, de repente, desapareció de la vista de Allen.

 

Hmm, ¿la inteligencia baja cuando se provoca? Para ser honesto, mi fosa era en realidad bastante obvia.

 

Allen miró hacia la fosa en la que había caído el Ciervo Blanco. Era de diez metros de profundidad y dos de ancho, pero como la cornamenta del ciervo cornamenta era de cuatro metros de ancho, la bestia terminó siendo suspendida en el aire. Su cabeza era lo único que quedaba visible por encima del nivel del suelo.

 

Antes de que el monstruo consiguiera colapsar el agujero con su lucha, Allen sacó su espada corta y se encaramó a su cuello desde atrás. La bestia bramó con fuerza y trató desesperadamente de arrojarlo, pero como sus pies no tocaban el suelo, no pudo reunir ninguna fuerza significativa. Allen agarró su arma con fuerza y luego la clavó directamente en el cuello de la bestia. Repitió esto hasta que la sangre brotó, indicando que había perforado la yugular. El interior del agujero se llenó gradualmente de sangre, pintando una vívida marca de rojo en marcado contraste con la blancura del mundo que les rodeaba.

 

Cuando el Ciervo Blanco finalmente dejó de moverse, Allen invocó su grimorio y miró el registro en su portada.

 

<Has derrotado a 1 ciervo blanco. Has ganado 2.500 XP.>

 

Allen disipó el grimorio y usó toda su fuerza para levantar a su presa en el suelo. Luego la arrastró hasta un gran árbol cercano, ató tres cuerdas a cada una de sus patas traseras, lanzó los otros extremos de las cuerdas sobre una rama firme, e izó a la bestia para que estuviera colgando boca abajo. La gravedad hizo el resto, haciendo que la sangre fluyera de la herida abierta.

 

Tengo que drenar hasta el último trozo de sangre para hacerlo mucho más ligero para cuando lo lleve a casa. Bueno, entonces, mientras eso sucede, debería empezar…

 

Toda la suciedad desplazada del agujero de diez metros de profundidad volvió a entrar, llenándolo de nuevo.

 

Pero maldita sea, la XP es una mierda

 

Normalmente, Allen apuntaba a matar cien goblins cada vez que venía aquí, lo que suponía más de 20.000 puntos de experiencia. En cambio, para cuando el ciervo blanco estuviera completamente desangrado, ya sería hora de regresar. En resumen, había pasado todo el día y sólo había ganados unos  2.500 XP al final.

 

Pero por otro lado, este monstruo por sí solo probablemente tiene más de quinientos kilogramos de carne. Teniendo en cuenta que la carne generalmente tiene el precio de una moneda plata por kilo, eso es cinco monedas de oro en total. Voy a asegurarme de recibir mi paga de Sebas.

 

Tendría que ser una suma bastante considerable para que el día valiera la pena a cambio de toda la XP que podría haber ganado en su lugar. Todavía tenía que comprar un arma y una armadura nueva, entre otras muchas cosas.

 

Ya eran más de las cuatro de la tarde cuando la bestia estaba completamente agotada. Allen bajó lentamente la enorme carcasa al suelo, y luego ató las piernas contra el torso para que no estorbaran en el camino de vuelta. También ató la voluminosa pala junto con ella porque resultaba más fácil así.

 

Durante la espera, Allen había sustituido todas sus cartas de Insecto G por cartas de Bestia E con lo que su Ataque superaba los 300. Se echó al hombro el cadáver del ciervo blanco y se levantó de un tirón.

 

Uh-oh, esto es realmente muy pesado. Espero no lastimar mi espalda. Bien, es hora de volver a Ciudad Granvelle.

 

Aunque el monstruo ya había perdido toda su sangre, todavía pesaba más de ochocientos kilos. Debido a la corta estatura de Allen, las las patas traseras del ciervo aún terminaban arrastrándose en la nieve. Su largo cuello caía sobre su hombro, arrastrando igualmente su larga cornamenta sobre el suelo. Sin embargo, no le dio importancia a todo esto, avanzando a través de la nieve usando su fuerza.

 

Uf, espero poder volver antes de que se ponga el sol.

 

Debido a que Allen siempre corría de regreso, no tenía idea de que caminar le tomaría tanto tiempo. Siguió avanzando hacia el pueblo mientras el sol poniente manchaba la blancura del mundo de un rojo más loco. Cuando la puerta de la ciudad finalmente estuvo a la vista, notó que había una conmoción.

 

«¡Viene un Ciervo Blanco!»

 

Uno de los guardias parecía gritar a Allen. Era cierto que cuando se ve desde el lado, el cadáver del ciervo blanco oscurecía  completamente la figura de Allen. En consecuencia, parecía que el monstruo se se acercaba lentamente con la cabeza inclinada.

 

Los demás guardias se arremolinaban alterados. Allen no podía ver claramente, pero le pareció ver al menos a cinco de ellos. Para reducir la posibilidad  de ser atacado por ellos, gritó en voz alta en voz alta mientras seguía acercándose.

 

«¡Buenas noches, señor guardia!»

 

«Esa voz… ¡¿Eres tú, muchacho?!»

 

«¡Sí, señor! ¿Puedo pasar, por favor? He capturado este ciervo blanco por órdenes de la Casa Granvelle».

 

Allen siguió avanzando. Sintió que alguien se acercaba, así que sacó su cresta de debajo del monstruo. Eso pareció haber hecho el truco, ya que se le permitió pasar sin más a pesar de lo que llevaba.

 

Allen siguió caminando por las calles empedradas de la ciudad. Como los cuernos del ciervo eran demasiado anchos para pasar por la entrada trasera, dio la vuelta a la parte delantera de la mansión en su lugar.

 

«¡Buenas noches!»

 

«¿Eres tú, Allen?» El guardia de la puerta estaba lo suficientemente familiarizado con Allen como para reconocerlo por su voz.

 

«Sí, señor. Lo siento; la entrada trasera es demasiado pequeña para pasar. ¿Puedo entrar por el frente?»

 

«C-Claro, por supuesto», respondió el guardia con voz ligeramente asustada.

 

Muy bien, primero tengo que informar a Sebas, pensó Allen mientras continuaba haciendo su camino hacia el jardín.

 

«¡AAAAAHHHHHHH!»

 

Una dama de compañía que se asomaba al jardín desde una ventana del segundo piso gritó con fuerza. Sus rodillas cedieron y ella señaló con un dedo tembloroso hacia la ventana, lo que provocó que otros sirvientes se asomaran también. La conmoción era cada vez mayor.

 

 «¡Un monstruo ha entrado en el recinto!»

 

 

«¡Caballeros, tomen sus armas! Alguien, llame a los caballeros!»

 

Oh, esto no es bueno. Están entrando en pánico.

 

Allen pensó que sería capaz de explicar la situación, pero los sirvientes que salían de la mansión estaban empezando a armarse. Así que dejó caer el ciervo blanco en un arrebato para que pudieran ver su figura claramente.

 

Boooooom.

 

El monstruo era tan pesado que en el momento en que cayó al suelo, un temblor retumbó en el suelo y arrastró la nieve. Tanto los que miraban desde el segundo piso como los que habían salido de la mansión se quedaron helados, y algunos incluso se cayeron de espaldas.

 

La mayoría de ellos nunca había visto un monstruo de cerca en su vida, y ahora una enorme bestia blanca parecía haber entrado en el recinto. Sin embargo, lo siguiente que supieron fue que se había transformado en la forma de Allen. Sus mentes se esforzaron por comprender lo que estaban viendo.

 

Ugh, eso fue realmente pesado. Supongo que mi nivel es todavía demasiado bajo para llevar algo así por mí mismo.

 

Sebas se abrió paso entre la multitud para confirmar la situación por sí mismo.

 

«¿Eres tú, Allen?»

 

«Sí, señor, soy yo. Acabo de regresar. El joven maestro Thomas me dijo que cazara un Ciervo Blanco, así que aquí está».

 

 

Para evitar ser considerado responsable de la conmoción, Allen inmediatamente sacó el nombre de Thomas al frente y el centro para dejar la impresión de que simplemente estaba siguiendo órdenes.

 

El mayordomo se puso en marcha cuando recordó el intercambio palabras en la cena de varias noches atrás. Ninguno de los presentes se había tomado en serio la conversación, incluido él mismo. Sin embargo, era cierto que Allen había declarado firmemente que, efectivamente, traería un Ciervo Blanco.

 

A sus casi sesenta años, muy pocas cosas sorprendían ya a Sebas. Sin embargo, desde que Allen llegó a la mansión, sintió como si la percepción de normalidad que había construido durante toda su vida se erosionaba lenta pero inexorablemente. Se esforzó por mantenerse erguido a pesar de sentir que su sentido común se desmoronaba internamente.

 

«¿A qué se debe esta conmoción?» El Barón Granvelle rugió mientras salió al exterior. Sin embargo, cuando tuvo una buena vista del exterior, sus palabras murieron en su garganta. «E-Eso es un…»

 

«¡Qué diablos se quedan parados, eh!» Dudley, el jefe de cocina, bramó bruscamente mientras salía de la cocina del primer piso. Era hora de la cena, y sin embargo nadie había venido a recoger los platos. Él se había cansado de esperar y decidió salir él mismo. Cuando vio a la bestia en el suelo, sin embargo, la mirada de irritación en n en su rostro se transformó inmediatamente en una de deleite. Era la primera vez que veía un Ciervo Blanco entero en persona. Se acercó a él todo conmovido.

 

«¡Un Ciervo Blanco!»

 

«Sí, señor Dudley», respondió Allen. «Sólo he podido desangrarlo. No he hecho nada más todavía».

 

«¡Ya veo! ¡Así que has hecho lo mínimo! ¡Bien! Ahora tenemos que quitarle los órganos».

 

 

A los ojos del chef, esta bestia aterradora era simplemente otro ingrediente para su tabla de cortar. Esta situación no lo perturbó en lo más mínimo.

 

«¡VANS! ¡¿Qué haces ahí parado?! ¡Vengan aquí! Los demás, sígan preparando la cena».

 

Dudley llamó a su asistente Vans y ordenó que alguien trajera una gran sierra de carnicero y una herramienta mágica para iluminar. Él tenía la intención de hacer la carnicería aquí mismo, encargándose de la tarea personalmente mientras dejaba el resto de los preparativos para la cena a los otros cocineros y sirvientes.

 

«Ayudaré, Sr. Dudley. Ya que el Ciervo Blanco es pesado».

 

«¿Oh? ¿Seguro?»

 

«Por supuesto, señor».

 

La oferta de Allen no era puramente por la bondad de su corazón, él todavía tenía que recuperar la piedra mágica del monstruo. Él había sacado de manera similar las piedras mágicas de todos los conejos cornudos que había entregado hasta ahora. Estaba dispuesto a desprenderse de la carne, ya que era una promesa con Thomas, pero la piedra mágica era suya. En medio de seguir las instrucciones de Dudley de levantar esta pierna, apoyar esta parte, mantener esa parte abierta, y todo lo demás, rápidamente sacó la piedra mágica y la arrojó a su Almacén.

 

Mientras el jardinero observaba consternado su preciado jardín arruinado con sangre y vísceras, el Barón Granvelle se voltió hacia Sebas. «¿Qué ¿Qué significa esto? ¿Por qué no investigaste los antecedentes de Allen?

 

¡¿Qué?! Maestro, usted fue el que me dijo que no había necesidad indagar más después de saber que no tiene Talento y que sus estadísticas son muy bajas, ¡Como me lo ordenó, no investigué más!»

 

«¡¿Te has vuelto senil?! ¡Mira eso! ¡Un niño de ocho años acaba de un traer un monstruo de rango C por sí mismo! ¿Cómo puede ser un Sin Talento?! ¡Quiero saber hasta el último detalle sobre él!»

 

«Por supuesto, Maestro. Cuando el próximo enviado de la Aldea Krena llegue…»

 

Los ojos de halcón del Barón se estrecharon.

 

«Mis disculpas, Maestro. Enviaré un hombre a la Aldea Krena mañana mismo».

 

Enviar a alguien a la aldea Krena llevaba diez días de ida y vuelta y hacerlo ahora costaría mucho más de lo habitual debido a toda la nieve. Como quien administraba las finanzas de la mansión, Sebas prefería realizar la investigación por el lado de las comunicaciones normales entre la mansión y el pueblo. No pasaría mucho tiempo antes del ssiguiente cargamento de carne de jabalí; cuando llegara, podría simplemente preguntar al aldeano que acompañaba la entrega. Sin embargo, al parecer eso no era suficiente para el Barón Granvelle.

 

Cecil observó cómo su padre y el mayordomo intercambiaban acaloradas palabras con cara de exasperación desde una ventana del segundo piso. La cena era lo último en lo que pensaban todos ahora.

 

Thomas, el causante de todo esto, salió corriendo de la mansión. «¡Es un CIERVOOOO!», gritó. Trató de tocar al monstruo, pero su sirvienta asignada lo retuvo desesperadamente.

 

Al notar su acercamiento, Allen se acercó y se inclinó respetuosamente. «Joven Maestro Thomas, he traído un Ciervo Blanco como usted pidió».

«¡Enserio, gracias!»

 

Este incidente fue lo que impulsó al Barón a lanzar una investigación a gran escala sobre el pasado de Allen.

 

* * *

 

A pesar de trabajar hasta altas horas de la noche, Dudley y Allen se vieron obligados a suspender su trabajo después de sólo lograr desollar a la bestia y extraer sus órganos debido al enorme tamaño del Ciervo Blanco. Afortunadamente, era actualmente invierno, y el frío ayudó a evitar que la carne se estropeara tan fácilmente. Debían continuar al día siguiente.

 

Dudley había pedido a Sebas que excusara a Allen de atender a Cecil por el día para que pudiera concentrarse únicamente en la carnicería, argumentando que el muchacho tenía una mano hábil y aprendía rápido. Bueno, había sido más bien una declaración, pero esa era la forma en que el jefe de cocina pedía las cosas.

 

«Realmente eres bueno en esto, Allen. Deberías dejar de ser el sirviente de la señorita y ser un chef en su lugar. ¿Quieres que hable con Sebas por ti?»

 

Dudley todavía se refería a Sebas sin su título a pesar de ser inferior en rango.

 

«Gracias, señor, pero la joven Lady Cecil ha sido buena conmigo hasta ahora».

 

«¿Hablamos de la misma Jovencita?»

 

Ser el sirviente de Cecil no era fácil, pero venía con oportunidades de salir a la ciudad, además de tiempo libre durante sus clases. Eran condiciones mucho mejores que trabajar como cocinero.

«Aparte de eso, muchacho, realmente aprendes las cosas rápido. Vans taró años en aprender incluso las cosas más pequeñas».

 

Ah, eso es probablemente debido a la Inteligencia.

 

Allen se había dado cuenta de que aprendía las cosas mucho más rápido últimamente, y esto se aplicaba también a su trabajo como sirviente. Cada vez que subía de nivel la sensación se hacía más evidente. La facilidad con la que podía recordar cosas no tenía comparación con su vida como Kenichi. Ahora podía memorizar cualquier cosa, y su cuerpo se movía naturalmente como él quería. Dicho esto, esto no significaba que se estuviera volviendo más inteligente. Al igual que antes, tenía que pensar mucho para obtener ideas. No era lo mismo que convertirse en un genio brillante.

 

Vaya, el Ciervo Blanco sí que estaba pesado ayer. Supongo que Invocador es una clase de apoyo en primer lugar.

 

Debido a que es un Invocador, la inteligencia de Allen está clasificada como «S», supuestamente la clasificación más alta posible, pero su Ataque era sólo una mísera «C». Como alguien que lanzaba bolas de hierro y usaba una espada en los combates, en lugar de tener unas estadísticas tan desiguales, habría preferido hubiera preferido tener todas sus estadísticas en rango»A».

 

La mano de Allen se movía con destreza y seguridad incluso cuando estaba sumido en sus pensamientos. Al final, la carnicería de ese día también duró hasta bastante tarde en la noche. Una vez que regresó al interior, le dijeron que Sebas quería volver a verlo en su habitación.

 

Creo que me están citando mucho últimamente, pensó Allen mientras llamaba a la puerta del mayordomo. «Disculpe, señor. Soy yo, Allen».

 

«Pase».

 

Allen entró y le señalaron el sofá de siempre.

 

 

«Siento que tuvieras que trabajar hasta tarde ayer aunque fuera tu día libre».

 

¿Oh? Realmente recibí una disculpa.

 

«No fue ningún problema, señor». Después de todo, cazé el ciervo blanco por mi propia voluntad, y estuve ayudando hasta altas horas de la noche porque quería conseguir la piedra mágica. «¿Puedo preguntar por qué me han llamado hoy?»

 

«Antes de nada, aquí tienes». Sebas colocó una bolsa de aspecto pesado en la mesa entre él y Allen.

 

«¿Qué es esto, señor?»

 

«Cien monedas de plata».

 

¿Eh? ¿Así que sólo voy a recibir cien monedas de plata por el Ciervo Blanco?

 

Además de tener más de quinientos kilogramos de carne comestible, la piel de la bestia se había mantenido en gran medida sin daños y por lo tanto debería haber sido capaz de obtener una suma bastante considerable. En resumen, la bestia valía mucho más que cien monedas de plata.

 

«Ese es tu salario para el mes».

 

¡¿QUÉ?! Mi salario es de cincuenta monedas de plata, ¡¿lo que significa que técnicamente sólo gané 50 monedas de plata por el ciervo?! ¡Seguro que no vuelvo a hacer eso! Prácticamente he perdido todo mi día libre. ¡Hablando de un trato de mierda!

 

Un suspiro naturalmente escapó de la boca de Allen y una mirada de decepción pintó su cara.

 

«Allen, tienes la costumbre de dejar que tus emociones se muestren en tu cara. No me malinterpretes: ese es tu sueldo en adelante».

 

«¿Perdón, señor?»

 

«Eres diligente y te tomas las cosas en serio. Sin embargo, esa no es la razón por la que te subimos el sueldo».

 

El salario completo de un criado era de cien monedas de plata, pero Allen sólo podía recibir la mitad de la cantidad hasta que cumpliera doce años. Si este aumento de sueldo no era una recompensa por su buen trabajo, entonces sólo podía significar…

 

«¿Quieres que haga algo más por las cincuenta monedas de plata extra?»

 

«Te das cuenta rápido. Así es. Queremos que también seas un cazador.»

 

«¿Qué quiere decir, señor?»

 

El papel de «guardabosque» de la sociedad aristocrática inglesa medieval vino a la mente de Allen. En ese entonces, el guardabosque estaba a cargo de de criar la caza que su amo iba a cazar, así como de proteger la población cinegética de ser cazada furtivamente por la gente común.

 

«Te gusta la caza, ¿verdad, Allen?»

 

Sin perder el ritmo, Allen respondió: «Me encanta, señor».

 

 

«Un Cazador es…»

 

Según la explicación de Sebas, en este mundo, las principales funciones de un cazador eran también dos: cazar monstruos para traer su carne y proteger a la gente que era asaltada por los monstruos fuera de la ciudad. Un noble de alto nivel, como un conde, podía tener tener varios cazadores a su servicio, pero la familia Granvelle nunca había tenido uno.

 

«¡Eso suena increíble!» Allen no pudo evitar levantar la voz con deleite. En otras palabras, le estaban pidiendo que fuera el cazador empleado por un noble.

 

«Los otros sirvientes también apoyan firmemente esta idea».

 

«¿Eh?»

 

Tras un breve momento de conflicto, Sebas reveló que en los últimos días, más de la mitad de los sirvientes habían llamado a su puerta rogándole que dejara a Allen cazar más. Incluso antes de que trajera a casa el Ciervo Blanco, la forma en que traía sistemáticamente cinco conejos cornudos cada vez que tenía un día libre era más que suficiente testimonio de su habilidad como cazador.

 

Era cierto que las comidas del personal mejoraban un poco en calidad cada vez que Allen volvía con conejos cornudos, pero honestamente era sólo por un poco. Cuanto más se le permitiera cazar, más carne habría para repartir. Algunas personas incluso llegaron a decir que sería mucho más beneficioso para la casa en su conjunto redirigir el tiempo que Allen pasaba cuidando a Cecil y haciendo trabajos extraños a la caza. Sebas se había visto acosado por prácticamente la misma petición una y otra vez.

 

«Y por eso te ofrecemos este puesto. Para ser franco contifo, parte de esto también se debe al estado del presupuesto de esta casa. Confieso que no esperaba que realmente trajeras un Ciervo blanco, pero ayuda a ilustrar mi punto».

 

 

Naturalmente, costaría mucho menos pagarle a Allen cincuenta monedas de  plata extra cada mes en lugar de comprar cualquier monstruo que trajera a precio completo cada vez. Por ejemplo, un solo Ciervo Blanco normalmente costaba varias monedas de oro. El presupuesto de la casa Granvelle era muy ajustado en este momento, lo cual era obvio desde el momento en que se mencionó que el próximo Banquete de Año Nuevo tendría sería significativamente precario.

 

Gracias por la explicación, señor. Estaré encantado de asumir el papel de Cazador por cincuenta monedas de plata extra cada mes. ¿Empiezo mañana?»

 

Sinceramente, si salgo todos los días, ni siquiera necesito el aumento. Mientras traiga cinco conejos cornudos, ¡puedo pasar el resto de todos los días cazando Duendes desde la mañana hasta el atardecer!  Ya lo puedo ver…

 

Al ver que Allen aceptaba alegremente el papel, el mayordomo dijo “Sólo par dejarlo claro, te estoy pidiendo que ‘también’ seas un Cazador».

 

«¿Con eso quiere decir…?»

 

«Naturalmente, seguirás sirviendo a la joven señorita Lady Cecil y sirviendo en la cena. Tu trabajo como cazador es sólo por un día cada semana».

 

«¡¿QUÉ?!»

 

En otras palabras, el día de caza de Allen cada semana sólo se había convertido en dos días.

 

«¿Estás insatisfecho? Siempre podemos fingir que esta conversación nunca ocurrió».

 

 

«¡¿Qué?! ¡Por favor, no! Yo… estaré encantado de hacerlo».

 

«No te deprimas tanto, Allen. Aprendes cosas y mejoras rápidamente. Si continúas sirviendo a la joven Lady Cecil, podrías convertirte en un caballero en espera un día. Querrás mantener tus opciones abiertas, ¿no?»

 

El camino de la promoción para un sirviente era el de caballero en espera. Sebas, quien podría decir que Allen preferiría abandonar sus sus deberes como sirviente para ir a cazar todos los días, le recordaba que adoptara una perspectiva más sensata y equilibrada.

 

«Ugh…»

 

«Entonces, ¿qué piensas? ¿Estarías dispuesto a asumir las tareas de cazador un día a la semana?»

 

«S-Sí, señor. Muchas gracias por considerar mi futuro».

 

Dos meses después de comenzar a servir en la mansión Granvelle, Allen terminó asumiendo tres funciones: criado, sirviente y cazador.

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