Capítulo 13: Vuelo

Allen saltó del barco mágico con Cecil en brazos. Estaban a más de cien metros sobre el suelo, pero estaba casi seguro de que estaría bien con sus estadísticas actuales gracias a su nivel y a los potenciadores de las cartas. Varios segundos después, se estrelló contra el suelo con una tremenda fuerza, con los pies por delante. El impacto hizo que el hermoso pavimento de piedra  se rompiera en mil pedazos.

 

MIEEEEEERDAA, ¡Eso duele!

 

Los huesos de las dos piernas de Allen se rompieron, incapaces de soportar el impacto del aterrizaje. Sin embargo, inmediatamente utilizó una Hoja de Vida para restaurar su salud al instante siguiente. Comprobó si Cecil se había hecho daño durante la caída. Para su alivio, aparte de algunos fragmentos de piedra que habían golpeado el manto en el que estaba envuelta, estaba completamente bien.

 

Muy bien. Como se esperaba, nos las arreglamos para escapar sin que Cecil resultara herida, aunque acabé usando una Hoja de Vida. Sinceramente, el choque ni siquiera llegó a mis brazos. Esa estadística de resistencia está realmente mostrando su valor aquí.

 

La comprensión de Allen de la Resistencia como una estadística era que servía como un amortiguador de todo el daño físico a su cuerpo. Por lo que él observó en sí mismo todos los días, tener una mayor Resistencia no se traducía en tener más músculos. En lugar de que su cuerpo se volviera voluminoso o que su piel se volviera tan dura como el metal, era como si hubiera una membrana protectora a su alrededor que le ayudaba a aliviar el daño proporcional a la estadística. Esta vez, Allen acababa de caer a más de cien metros con su peso y el de Cecil juntos. No era de extrañar que hubiera recibido daños -sus piernas se hicieron añicos-, pero gracias al efecto de la estadística de Resistencia, el choque del impacto había sido suprimido, dejando a Cecil intacta.

 

 

«Lady Cecil, la liberaré de sus ataduras ahora».

 

Por si acaso, Allen había utilizado una Hoja de Vida en Cecil también justo después de la caída. Aun así, comprobó cuidadosamente que estaba bien, luego usó su espada corta para cortar todas sus cuerdas.

 

«¡Allen! ¿Cómo has podido…?»

 

En el momento en que Cecil fue liberada, cada centímetro de su cuerpo expresó su indignación hacia las increíbles acciones de Allen. Sin embargo, Allen no tuvo tiempo para escucharla. Envolvió su manto alrededor de sus hombros una vez más.

 

«Lo siento mucho, milady. El barco mágico aterrizará pronto».

 

Esto debería servir. Proporcionará algo de protección en caso de que nuestros raptores nos disparen flechas.

 

«¡Allen, escúchame! ¡¿De dónde sacaste esta capa?! ¿Y qué fue eso que acaba de…»

 

«¡Lady Cecil!»

 

«¿Qué?»

 

«Nuestra máxima prioridad en este momento es llevarte a un lugar seguro.  Por lo tanto, dejaremos este lugar inmediatamente. Por favor, sube a mi espalda para que pueda llevarte».

 

El tono de Allen era firme y no admitía protestas. Sería difícil correr con Cecil en sus brazos, por lo que estaba planeando darle un un paseo a caballo en su lugar. El barco mágio  parecía estar a punto de aterrizar en cualquier momento. A pesar de estar descontenta con la situación actual, Cecil hizo obedientemente lo que Allen le pidió.

 

«¿Qué? ¡Vas demasiado rápido!» Cecil gritó cuando Allen comenzó a esprintar más rápido que un caballo.

 

«¡Por favor, agárrate fuerte! Ten cuidado de no morderte la lengua».

 

No nos queda tiempo. ¡Horos, guíennos a donde tenemos que ir!

 

Cuatro búhos aparecieron en el aire, y luego se dispersaron para proporcionar a Allen una visión completa de cómo estaba distribuida la ciudad de Carnel. Rápidamente encontró la ruta más corta a una puerta de la ciudad, y se dirigió en esa dirección tan rápido como pudo.

 

Eso es bueno, Dagrah fue a informar de lo sucedido al Vizconde. Sí, por favor, danos más tiempo para que salgamos de aquí.

 

Durante todo este tiempo, Allen había estado utilizando el Pájaro G que quedó dentro del barco mágico para seguir vigilando la situación a bordo. Él observó cómo Dagrah fue a buscar a uno de los hombres del Vizconde Carnel y explicó cómo Allen y Cecil habían escapado por una puerta de mantenimiento del barco. El vizconde preguntó con voz agitada, «Están vivos, ¿verdad? Dime que están vivos». Sin embargo, Dagrah sólo pudo sacudir la cabeza y decir que no había forma de confirmarlo hasta que estuvieran de vuelta en tierra. En este momento estaba explicando que, teniendo en cuenta la altitud, había definitivamente una posibilidad de que ambos niños hubieran muerto.

 

Mientras se encontraba sobre la marcha, Allen cambió rápidamente la distribución de sus cartas.

 

Insecto D: 44

Pájaro G: 2

Pájaro D: 4

 

 

Los secuestradores parecen estar muy nerviosos. Después de todo, este mundo nunca había oído hablar de la clase Invocador. Mis invocaciones fueron probablemente un gran shock.

 

En los juegos que Allen había jugado en su vida anterior, había  una clase que funcionaba de forma similar a la de Invocador: Damer. La principal diferencia entre las dos era el tipo de criaturas que utilizaban para cumplir sus órdenes, ya que los Domadores utilizabanmonstruos que encontraban y domesticaban y los Invocadores invocaban a seres que no que no se encuentran normalmente en la naturaleza.

 

Mientras corría, Allen recordó cuando había abordado el tema con Raven. El aventurero había dicho enfáticamente, «No hay manera de que alguien pueda domar a un monstruo». Basado en eso, Allen había concluido que en este mundo no existía la clase Domador: la idea ni siquiera se les había ocurrido a sus habitantes.Esto explicaba por qué los secuestradores se habían quedado tan desconcertados al ver la Habilidad de Allen. Si éste hubiera sido un mundo en el que todos entendieran el concepto de Domadores, sus reacciones habrían sido muy diferentes.

 

Las puertas de Ciudad Carnel seguían abiertas. Cuando Allen mostró  el emblema de la Casa Granvelle, los guardias les dejaron pasar sin problemas, siendo lo suficientemente buenos en su trabajo como para reconocer el emblema de un reino vecino. Allen era consciente de que, siendo un chico con uniforme de de sirviente que llevaba a una chica a la espalda, parecía bastante sospechoso. Sin embargo, aparentemente no era razón suficiente para que lo detuvieran.

 

Muy bien, estamos fuera. La cordillera está en esa dirección, ¿verdad?

 

Las estrellas brillaban con fuerza, iluminando el camino de Allen mientras arrancaba a correr. La primera orden del día era distanciarse de Ciudad Carnel. Una vez que se orientaran, entonces se dirigirían de nuevo a Ciudad Granvelle.

 

Es un alivio que hayamos logrado salir de la ciudad. Ahora tendremos que encontrar las Montañas del Dragón Blanco y dar un rodeo por el norte de la cordillera. Me pregunto cuántos días nos llevará…

 

Después de correr un rato más, Allen finalmente se detuvo para permitir a Cecil un poco de descanso. Ella se quedó mirando mientras él sacaba abiertamente una herramienta mágica de iluminación, agua y alimentos de su Almacén. Sin embargo, al poco tiempo de descansar, el Pájaro D que Allen había instruido para permanecer en espera sobre la plataforma de aterrizaje del barco mágico vio un acontecimiento preocupante. Un grupo de personas se había reunido en torno al llamativo cráter en el pavimento donde él y Cecil habían aterrizado antes.

 

Parece que el Vizconde Carnel está dando instrucciones… y Dagrah está allí también. Supongo que sin que nuestros cuerpos estén allí, es bastante obvio que hemos sobrevivido.

 

El Vizconde estaba gesticulando furiosamente a los hombres agrupados a su alrededor. Mientras Allen seguía vigilando la situación a través del Pájaro D para obtener cualquier información que pudiera sobre posibles perseguidores, se dio cuenta de que Dagrah cortaba el paso al vizconde y tenían algún tipo de discusión. La Invocación estaba demasiado alta en el cielo para escuchar lo que se decía en realidad. Sin embargo, justo cuando Allen estaba centrando su atención en la transmisión compartida, el cuerpo de Dagrah se desdibujó durante una segundo, seguido de un aura que brotó de él. Al instante siguiente, él salió disparado en un instante.

 

Maldita sea, ¡es demasiado rápido! Lo sabía; debe tener una clase similar a la de un Explorador. Su estadística de Agilidad tiene que ser al menos de Rango A, si no es que llega a S.

 

Mientras Allen seguía observando, Dagrah se dirigió a la puerta por la que Allen había salido de la ciuad.

 

¿Hm? ¿Se dirige fuera de la ciudad?

Tras atravesar la puerta, el sicario siguió corriendo.

 

Espera, ¿no me digas que está…?

 

Allen finalmente se dio cuenta de que Dagrah estaba corriendo en línea recta justo hacia Cecil y su ubicación actual.

 

¡Mierda! Oh, ¡mierda! ¿Cómo está…? Tiene que estar usando una habilidad.

 

A juzgar por la rapidez con la que Dagrah estaba acortando la distancia, estaba claro que podía saber dónde estaba Allen, quizás gracias a la ayuda de una habilidad de rastreo ligada a su clase.

 

«Lady Cecil, lo siento mucho. Ya hay perseguidores que vienen por nosotros, así que debemos reanudar la marcha inmediatamente».

 

«¿Eh? De acuerdo».

 

Dagrah era rápido, es cierto, pero después de reorganizar sus cartas hace un momento, Allen tenía ahora más de 2.000 puntos de Agilidad. A pesar de estar en desventaja por por llevar a Cecil, debería ser capaz de mantenerse a la cabeza por un tiempo. Y así comenzó el juego del gato y el ratón.

 

Efectivamente, Allen se mantuvo por delante, pero nunca logró realmente despistar al hombre. Intentó varios trucos, como desviarse en una dirección completamente diferente y cruzar a propósito un río sin usar el puente, pero nada parecía perturbar al sicario. A pesar de que se estaba quedando bastante atrás, Dagrah todavía se las arregló para seguir de cerca el rastro de Allen.

 

La clase Explorador sí que es bastatnte útil… ¡Oh, mira, una ciudad!

 

El Pájaro D que estaba explorando por delante acababa de divisar una ciudad de tamaño considerable. Sus puertas parecían estar cerradas, pero aun así Allen se dirigió hacia ella. Pronto, se acercaron lo suficiente como para que incluso Cecil se diera cuenta de las fogatas de vigilancia que iluminaban las murallas de la ciudad.

 

«¿Vamos a entrar en esa ciudad?»

 

«Sí, milady».

 

«Pero la puerta parece cerrada».

 

«Así es. Pensaré en algo, así que por favor, sígueme la corriente».

 

Aquí va mi intento de perder a Dagrah usando la ciudad.

 

«¡Tú ahí! ¡Detente!»

 

Cuando Allen se acercó a la puerta, el guardia le tapó el paso. Un chico con uniforme de sirviente llevando a una joven en su espalda corriendo hacia la ciudad a una velocidad increíble tan tarde en la noche, naturalmente, era una figura muy sospechosa. El guardia no sólo parecía mostrarse cauteloso, sino que incluso levantó su lanza.Sin embargo, Allen, que hacía gala de su determinación, ignoró a propósito al hombre para hablar con Cecil en tono tranquilizador.

 

«Uf, qué alivio. Por fin hemos llegado a una ciudad, milady. Por favor, aguante un poco más».

 

«De acuerdo…»

 

Sólo entonces Allen se volteó hacia el guardia. «Señor guardia, lo siento mucho, pero ¿puede dejarnos entrar en la ciudad, por favor?»

«S-Sabes que no puedo. Cerramos esta puerta hace años. No hay manera de que que los deje entrar. Además, parecen muy sospechosos, llegando a esta hora de la noche».

 

«Pero no somos sospechosos en absoluto, Sr. Guardia». Allen mostró su emblema.

 

«Así que son de la Casa Granvelle…» El hombre vaciló ligeramente. Sin embargo, el hecho seguía siendo que alguien de la familia del Barón del feudo vecino llegara a estas horas de la noche tenía muy poco sentido. «¿Por qué estás fuera tan tarde?»

 

«Desgraciadamente, nuestro carruaje se averió a cierta distancia. Está en tan mal estado que no podrá moverse más sin atención. Sin embargo, milady insistió en que no podía soportar dormir fuera».

 

Allen mintió con la misma naturalidad con la que respiraba. Hizo un espectáculo para transmitir lo preocupado que se sentía al tener que lidiar con un carruaje averiado y una señorita exigente. Cecil se quedó boquiabierta al tener de repente toda la la culpa sobre ella, olvidándose de respaldar la afirmación de Allen.

 

«Entonces, ¿eso es lo que pasó?» El guardia se cruzó de brazos y gimió. «Aun así…»

 

¿Oh? Parece que sólo necesito un empujón más. Dagrah está casi sobre nosotros, así que no puedo permitirme perder más tiempo aquí.

 

«Soy consciente de que estoy pidiendo mucho, señor guardia. Sin embargo, ¿sería esto suficiente para convencerlo de pasar por alto esto?»

 

Allen presionó subrepticiamente algo en la mano del hombre. El guardia se sobresaltó, luego lo examinó de cerca; el oro brillaba a la luz del fuego de las fogatas.

 

«B-Bueno, puedo ver que claramente necesitas un descanso. Sólo digo, sin embargo, las posadas ya están todas cerradas».

 

«Ya se me ocurrirá algo», contestó Allen, insinuando que utilizaría el dinero para «convencer» a un posadero de que les dejara quedarse. El guardia sacudió la cabeza con ironía mientras abría la pequeña puerta al lado de la muralla.

 

Sin embargo, tras entrar en la ciudad, Allen se desvió inmediatamente de la calle principal, adentrándose cada vez más en los callejones en un camino irregular y zigzagueante.

 

«¿No nos alojaremos en una posada, Allen?»

 

«No lo haremos, milady».

 

Había varios alojamientos a lo largo de la calle principal, pero Allen los había ignorado a todos. Justo cuando Cecil le preguntó a dónde iban, el Pájaro D que vigilaba la puerta de la ciudad vio a Dagrah.

 

Maldita sea. Tal como había temido, posee algún tipo de permiso.

 

Después de mostrarle algo al guardia de la puerta, Dagrah también entró en la ciudad a través de la puerta lateral de la muralla. Entonces el hombre se marchó de nuevo a la carrera.

 

Muy bien, eso lo confirma: su habilidad le permite seguir mis pasos. Qué alivio que no sea una habilidad de mapeo.

 

Allen había terminado de analizar la habilidad de rastreo de Dagrah basándose en todo lo que había notado durante las últimas horas. Cuando era era Kenichi, había experimentado jugando una gran variedad de clases en sus juegos.

 

La mayoría de las veces, elegía clases que se centraban en en infligir daño, como el guerrero y el mago. Le gustaban los grandes números de DPS utilizando poderosas armas o hechizos, respectivamente. En  pocas palabras, era un jugador un poco idiota. En consecuencia, no estaba muy familiarizado con las clases que se basan en el engaño, como el Explorador. Dicho esto, sabía bastante sobre ellas. Y hasta donde él sabía, había dos tipos principales habilidades de rastreo.

 

La primera permite al jugador ver las huellas visibles dejadas en el suelo por el objetivo, mientras que la segunda permite al jugador ver las coordenadas del objetivo en el mapa del juego. Allen podía decir ahora con certeza que la habilidad que Dagrah estaba usando pertenecía al primer tipo. Después de todo, estaba siguiendo con precisión todos los desvíos que Allen había hecho, incluyendo cruzar el río donde Allen pasó en lugar de tomar el puente. Incluso ahora, el hombre estaba perdiendo su tiempo en los callejones. Si hubiera sabido las coordenadas exactas de Allen, no se habría tomado tantas molestias.

 

Muy bien, es hora de intentar perderlo.

 

«Milady, voy a saltar. Por favor, sujétese bien».

 

«¡¿Qué?!»

 

Con un poderoso salto, Allen aterrizó en el techo del edificio cercano y despegó de nuevo, saltando de tejado en tejado. Debido a que trataba de seguir constantemente las huellas de Allen, Dagrah tenía la cabeza baja la mayor parte del del tiempo mientras corría. Allen tuvo cuidado de no llamar la atención sobre su posición en los tejados mientras se alejaba cada vez más.

 

¡Por supuesto que sí! Finalmente lo perdimos. Mi análisis fue acertado. ¡Necesitas cien años más de experiencia para venir por mí! ¡Mua ja ja!

 

 

A través de los ojos de Pájaro D, Allen vio a Dagrah enloqueciendo al ver las huellas de Allen aparentemente se desvanecen en el aire. Se dio la vuelta como si pensara que se había equivocado de camino en alguna parte. Aparentemente nunca pensó que Allen tomaría medidas para evitar ser rastreado y, por lo tanto, nunca pensó  en comprobar los tejados. En ese momento, Allen ya estaba en lo alto de la muralla de la ciudad

 

«¿No vas a luchar contra él, Allen?» preguntó Cecil de repente. «Eres realmente fuerte».

 

«Me temo que es un rival demasiado fuerte. No creo que sea capaz de vencerlo».

 

Incluso si voy a por todas sin considerar las consecuencias, mis posibilidades de victoria están probablemente por debajo del diez por ciento. Mis invocaciones son lentas en sus pies, y si trato de poner una trampa para él y esperar, probablemente la evadiría. E incluso si consiguiera asestarle unos cuantos golpes, probablemente tenga pociones de PV consigo. Eso es todo, estamos dejando la ciudad. ¡Bron, sal!

 

Allen invocó una Piedra D en el suelo fuera de la pared con su escudo en posición horizontal. Luego saltó a la superficie plana., invocó otra a poca distancia en la misma misma postura, y saltó sobre ella. Después de esto, llamó repetidamente a los Brons y los revirtió a la forma de carta para poder pasar a través de sus escudos como si se trataran de escalones. Hizo esto durante varios kilómetros en un esfuerzo por viajar sin dejar huellas.

 

Me pregunto si Dagrah puede ver las huellas de mis Invocaciones de la misma manera que él puede ver las mías. Ni idea, pero parece una buena idea hacer esto de vez en cuando para despistarlo un poco.

 

Como este método resultó ser lento, Allen volvió a correr en en el suelo, alternando entre los dos a intervalos irregulares. De este modo, continuó dirigiéndose hacia el extremo norte de las Montañas del Dragón Blanco, que ya había localizado con Pájaro D. Una vez que pasaran el puesto de control fronterizo, estarían de nuevo en el territorio de Granvelle.

 

Un rato después, Allen se detuvo y se puso a trabajar para preparar un campamento para Cecil y él mismo. Desgraciadamente, la distancia a Granvelle City era mucho más lejos de lo que podía recorrer en uno o dos días. Varios Brons se materializaron para situarse en un círculo protector alrededor de los dos niños mientras Allen sacaba mantas y otros equipos para acampar que guardaba en el Almacén.

 

«Así que, después de todo, tienes un Talento…» murmuró Cecil.

 

«Sí, lo tengo. Es bastante conveniente también; puedo hacer muchas cosas con él».

 

«¿Por qué te lo callaste?»

 

«De poco sirve exhibir el Talento de uno, ¿no?»

 

«Yo… Sí, supongo que sí…»

 

«Seguiremos corriendo mañana. Por favor, descansa por ahora».

 

«¿No vas a dormir tú también, Allen?»

 

«Lo haré. Buenas noches, Lady Cecil».

 

«B-buenas noches, Allen.»

 

Ahora bien. Espero que podamos volver en tres o cuatro días. No estoy seguro de poder durar más que eso.

 

Mientras miraba la cara dormida de Cecil, Allen revisó a Dagrah a través de su Invocación. Su sueño esta noche sería breve e irregular mientras  continuaba monitoreando la situación. Varias horas después, lo que había temido se hizo realidad. Encontró las huellas en el techo. Seguro que sabe lo que está  haciendo.

 

Tan pronto como su truco había sido descubierto, Allen empacó todo y cargó a Cecil, que seguía como una bella dumiente, y se marchó de nuevo. Por su parte, Dagrah no tardó en llegar a la muralla de la ciudad. Descendió pero, al no ver las huellas de Allen de nuevo, comenzó a buscar afanosamente alrededor.

 

Je, je, je, ¿Estás perdido? ¡No hay huellas! Espera, ¿qué?

 

Allen estaba vigilando los movimientos de Dagrah incluso mientras él mismo corría. Sin embargo, en cuanto se dio cuenta las huellas habían desaparecido, Dagrah salió en una dirección. Después de correr varios kilómetros comenzó a correr en ángulo, alternando entre la izquierda y la derecha en intervalos de varios kilómetros.

 

¿Qué está haciendo?

 

Al hacerlo, Dagrah acabaría tropezando con las huellas de Allen. Y, efectivamente, no tardó en encontrar el rastro y reanudó la persecución.

 

Esto no es bueno. Necesito aumentar la distancia en la que corro sin huellas.

 

Aunque viajar con sus invocaciones resultó efectivo, Dagrah logró descubrir eventualmente donde Allen había comenzado a correr normalmente de nuevo.

En respuesta, Allen decidió pasar más tiempo usando su Invocación para ser más minucioso con el borrado de su rastro.  Con Dagrah perdiendo y redescubriendo repetidamente el rastro de Allen, la distancia entre los dos aumentaba y disminuía en un bucle aparentemente interminable.

 

 

* * *

 

 

En la mañana del segundo día, Allen logró con éxito llegar al puesto de control fronterizo más al norte. Finalmente estaba de vuelta en territorio de Granvelle.

 

«¿Qué pasa, Allen? ¿Ha pasado algo?»

 

«¿Perdón?»

 

La forma en que Allen había arrancado de nuevo a toda prisa después de pasar por el puesto de control había despertado las sospechas de Cecil.

 

No puede ser, se ha dado cuenta. Supongo que ser sincero es la mejor jugada aquí.

 

«Acabo de perder a Dagrah».

 

«¿Qué?»

 

Todo este tiempo, Allen había estado vigilando constantemente a Dagrah a través de una Invocación con la que usaba Compartir. Le explicó a Cecil que Dagrah los estaba siguiendo -así como quién era- y que tenía una Habilidad de Rastreo. Por supuesto, esto requería que revelara que él también tenía un medio de rastrear a alguien.

 

Hace un tiempo, Dagrah había despegado de repente a una velocidad increíble y perdió al Pájaro E que lo había estado siguiendo por detrás. Ahora Allen tenía varios Pájaros E volando alrededor tratando de recuperar la visión del hombre. Sin embargo, como corría más rápido de lo que los pájaros podían volar, estaba resultando muy difícil seguirle el paso.

 

Así que, después de todo, tenía una habilidad que sobrealimentaba su velocidad. Lo sabía.

 

Allen recordó cuando Dagrah le había dado una patada en el almacén. El hombre había sido tan rápido que parecía haber desaparecido por una fracción de segundo a los ojos de Allen. Sin embargo, mientras que Allen sólo había visto a Dagrah usarlo durante la corta distancia que suponía la longitud del almacén, el sicario demostraba ahora que sí podía usarlo durante un tiempo prolongado para recorrer una distancia increíble. Había desaparecido de la vista del Pájaro E en poco tiempo.

 

Desde su posición en la espalda de Allen, Cecil dijo de repente, completamente fuera de lugar: «Si me dejas atrás, podrás escapar sin problemas, ¿verdad?»

 

«¿Qué estás diciendo, milady? Nunca te dejaría atrás».

 

«Pero a este paso…»

 

Oh, claro, Cecil sólo tiene doce años. Es natural que ella se sienta débil en una situación como esta.

 

Los días consecutivos de estar huyendo aparentemente habían llegado a Cecil y la dejó sintiéndose bastante tímida y como una carga para Allen.

 

«No se preocupe, milady. Llegaremos a salvo a Granvelle, juntos. Tengo todo bajo control. Hice una promesa, después de todo».

 

«¿Qué promesa?»

 

«Le prometí al joven maestro Mihai que te protegería. Y mantengo mis promesas».

 

La sorpresa cruzó el rostro de Cecil. Tras una breve pausa, murmuró, «Gracias…» y enterró su cara en el hombro de Allen.

 

Dije las líneas geniales y todo eso, pero realmente debería preparar algún seguro contra Dagrah. Ahora que hemos cruzado la frontera, ya es hora.

 

Allen envió varias Invocaciones volando en la distancia como como un «seguro» y continuó explorando la zona con el Ojo de Halcón para conseguir rastrear a  Dagrah tan pronto como sea posible.

 

 

* * *

 

 

El tercer día fuera de Ciudad Carnel comenzó una vez más con Allen cargando a Cecil y saliendo a la carrera a primera hora de la mañana. Estaba apresurándose con el objetivo de llegar a Ciudad Granvelle al día siguiente.

 

En ese momento, había un monstruo mirando a un Pájaro E desde una distancia. El monstruo había aprendido que la presencia de este pájaro indicaba que cierto compañero de juegos, con el que una vez se divirtió tanto, estaba cerca. Su rostro medio humano, medio perruno, con un ojo aplastado se torció en una mueca de puro éxtasis antes de salir disparado.

 

El Pájaro E, con el que Allen compartía naturalmente, acabó notando el monstruo que se acercaba. Era un ser con el que estaba muy familiarizado.

 

¿Eh? Es el murdergalsh de antes. Se dirige directamente hacia… HACIA MI.

 

El monstruo se las había arreglado para cerrar la distancia de manera significativa antes de que Allen lo viera. Estaba a sólo varios kilómetros de distancia por este punto.

 

¿Qué debo hacer? ¿Puedo correr más rápido que él? Mi agilidad ha subido mucho más desde hace tres años.

 

Allen se devanó los sesos tratando de averiguar cuál sería el mejor curso de acción. Tenía a Cecil en su espalda y no tenía idea de dónde saldría Dagrah. Si era posible, prefería evitar entrar en combate. Sin embargo…

 

«¿Qué pasa?»

 

Resultó que Allen no era muy bueno para mantener un rostro calmado, eso, o Cecil tenía una intuición excepcionalmente aguda. De cualquier manera, se dio cuenta del cambio en su comportamiento casi inmediatamente.

 

«¿Eh? Ah, bueno… ahora también nos persigue un Murdergalsh».

 

«¡¿Qué?!»

 

Allen explicó con franqueza que el monstruo estaba a varios kilómetros de distancia y actualmente se dirigía directamente a su ubicación.

 

«En esta situación, ser perseguido por dos acechadores al mismo tiempo va a complicará mucho las cosas, así que estoy considerando matar al Mudergalsh antes de ir más lejos».

 

Con mis habilidades y estadísticas actuales, debería ser capaz de matar al murdergalsh. La mejor manera de manejar esto es matarlo primero antes de continuar.

 

«¿Tú… puedes vencer a un murdergalsh?»

 

«Creo que sí. Después de todo, no sería mi primera vez luchando contra él». He analizado completamente lo que es capaz de hacer hace tres años.

 

«Muy bien.» Cecil creía en la fuerza de Allen, tanto que cuando dijo que podía ganar, no lo cuestionó.

 

Varios minutos después, el Mudergalsh los alcanzó. Allen se enfrentó a él, con Cecil ya escondida a una distancia segura.

 

Bien, ahora que Cecil está a salvo, es hora de deshacerse de esta escoria.

 

«¡AAAAAUUUUHHH!»

 

Con una cara de perro humano, una parte superior del torso y brazos similares a los humanos, y una parte inferior del torso similar a la de un lobo,  este Murdergalsh de un ojo era el mismo que había perseguido a Allen durante tres días seguidos hace 3 años atrás. El monstruo de cinco metros de altura estaba tan emocionado por poder luchar contra él que era incapaz de borrar la sonrisa de su rostro.

 

«Mira, te voy a demostrar que aquí, yo soy el más perrón. Vamos a terminar con esto».

 

Después de declarar que iba  por un K.O. instantáneo contra el Murdergalsh, Allen Invocó veinte Bestias D alrededor del monstruo y las envió a todas a la vez. Era la misma estrategia simple que había funcionado con los Reyes Orcos y las Hormigas Acorazadas Reinas: Amedrentar al enemigo con un gran número.

 

Como era de esperar, la Seda de Araña no es muy efectiva. No reduce la velocidad del  del mudergalsh en un grado notable. No tiene sentido usar ranuras de cartas para ellas cuando puedo tener más Bestias D en su lugar… Ah, Brons, ¡sujétenlo!

 

Basándose en su experiencia luchando contra otros monstruos de Rango B, Allen tuvo la idea de usar cuatro Piedras D para detener al Murdergalsh desde los cuatro lados. Esto hizo mucho más fácil los ataques de las Bestias D, lo que significaba que la batalla podríaterminar más rápido y con menos bajas de Bestias D.

 

Aun así, las Bestias D seguían muriendo una tras otra. Al mismo tiempo, el grimorio de Allen aleteaba furiosamente sobre su cabeza, Creando, Fortaleciendo e Invocando más como reemplazos. Los Teddy siguieron atacando con Aplastar, sacando sangre de todo el cuerpo del Murdergalsh. Mientras se retorcía de dolor, Allen siguió lanzando bolas de hierro a su ojo izquierdo restante.

 

Si era posible, Allen quería quitarle la vista al monstruo por completo. Incluso si él mismo acababa muriendo, había una oportunidad para que Cecil sobreviviera. Sin embargo, Allen estaba teniendo dificultades para conseguir que sus lanzamientos acertaran, incluso con sus estadísticas mucho más altas después de todas las subidas de nivel y las mejoras de las cartas. Sin el elemento sorpresa de su lado, el Murdergalsh no tuvo problemas para derribar todas las bolas de hierro.

 

Un Rey Orco ya habría muerto. Supongo que este es de un Rango B superor. Pero aún así, creo que ya casi lo tenemos.

 

 

A los diez minutos, el Murdergalsh sangraba por todas partes y parecía estar a punto de colapsar. En ese mismo momento, sin embargo, flexionó sus patas traseras y saltó con cada gramo de fuerza que le quedaba

 

«¡AUUUUUUH!»

 

«¡¿Eh?!»

 

¡CRAAAAASH!

 

Después de quedarse sin bolas de hierro, Allen había retrocedido unos veinte metros hacia atrás para dirigir su Invocación desde una distancia segura. Sin embargo, en un abrir y cerrar de ojos, el Murdergalsh se estrelló en su ubicación. Presa del pánico, Allen hizo que todas las Bestias D se apresuraran a su lado, pero estaban demasiado lejos. Había mantenido cuatro Piedras D a su lado como precaución, pero el monstruo las barrió de un solo golpe, con una adrenalina desesperada recorriendo su cuerpo, Allen lo agarró con sus dos manos y empezó a apretarlo como una prensa de hierro.

 

Uh-oh, ¿estoy en problemas ahora?

 

«¡A-ALLEEEEEN!» Cecil gritó desde su posición en el fondo donde había estado observando la pelea.

 

Allen gritó: «¡Estoy bien, milady!», pero Cecil  dudaba mucho que así fuera.

 

Mientras se preparaba para el agarre del Murdergalsh, su grimorio Creaba y sSntetizaba repetidamente cartas con una furia frenética. Al mismo tiempo, hizo todo lo posible por tranquilizar a Cecil y advertirle que no se acercara.

 

A pesar de estar sangrando por todas partes, el Murdergalsh volvía a sonreír con con su espeluznante sonrisa de asco. Miraba fijamente a Allen mientras apretaba cada vez más fuerte, con la intención de torturar lentamente al chico en lugar de matarlo de un solo golpe.

 

Se suponía que Allen debía haber muerto hace tiempo al ser aplastado de esta manera. Efectivamente, sus huesos se hicieron añicos y escupió sangre, pero se las arregló para aguantar usando Hojas de Vida generosamente. Varios minutos más tarde, el Murdergalsh aflojó de repente su agarre, agarró a Allen por su cabeza, y luego lo mordisqueó con furia. Sus colmillos atravesaron su abdomen, haciendo estallar la sangre como una fuente. Desde su posición en la distancia, Cecil se derrumbó de rodillas, murmurando el nombre de Allen con una vocecita llena de desesperación.

 

Justo cuando parecía que todo había terminado…

 

«Así que, resulta que eres de los que comen primero por la cola en lugar de la cabeza. Te tienen mal acostumbrado».

 

Con una sola expresión que hacía referencia a las dos formas de comer taiyaki con forma de pescado, Allen sacó su espada corta del Almacén y la sostuvo firmemente en su mano.

 

Ya que me comiste por abajo primero, creo que te atacaré… ¡Aquí!

 

Allen utilizó hasta el último gramo de fuerza que pudo reunir en la parte superior de su cuerpo y clavó la espada corta directamente en el ojo izquierdo del Murdergalsh.

 

«¡AAAAUUUUUUUHHHHHH!»

 

El monstruo gritó con absoluta agonía y se agitó, esparciendo un líquido vítreo y  gelatinoso por todas partes.

 

Perfecto. Ahora sus dos ojos han desaparecido. Puedo seguir…

 

Allen movió la espada corta, empujándola más profundamente. Pronto, su brazo entero estaba enterrado dentro del globo ocular del monstruo. Pero, aún así, continuó empujando con todas sus fuerzas.

 

«¿Qué te parece, eh, perro? Si no muerdes más fuerte, podría acabar contigo primero».

 

A pesar de la espada en su ojo, el Murdergalsh todavía se negó a escupir a Allen. Intentó morder más fuerte para acabar con el chico, pero por alguna razón, sus dientes no podían apretar más.

 

«Demasiado duro para ti, ¿verdad? Y sólo es el comienzo. Ha llegado la hora de tu pérdición, y la razón es porque te tomaste tu tiempo en lugar de matarme directamente».

 

En el momento en que había sido atrapado, Allen había comenzado a cambiar las cartas en su Distrubución por unas de Piedra D, lo que aumentó sus PV  y Resistencia en 20. Como resultado de la creación de cuarenta y ocho copias de la misma, sus PV fueronacercándose a los 2.000 y su resistencia era de casi 1.500.

 

Cuando se dio cuenta de que no podía aplastar a Allen con sus dientes, el Murdergalsh pasó a aplastarlo con sus manos. Allen no prestó atención a sus esfuerzos, concentrándose únicamente en clavar más su espada.

 

«Escucha, perro asqueroso. Las estadísticas nunca te fallan».

 

No había manera de determinar las estadísticas exactas del murdergalsh, pero el hecho de que no pudiera matar a las Piedras D con la su habilidad activada significaba que su Ataque debía estar por debajo de 2.000 puntos.

 

Basándose en este hecho, Allen se imaginó que era más que capaz de acabar con este monstruo si continuaba usando Hojas de Vida. Durante las breves siestas que había tenido durante este viaje, había creado cientos de ellas en caso de que Dagrah realmente lo alcanzara.

 

¿Cuánto tiempo hacía que no sentía un subidón de adrenalina semejante? ¡Esto es de lo que estoy hablando!

 

Una situación similar le había ocurrido a Allen en su vida anterior. Cuando se enfrentaba a un jefe que era capaz de acabar con él en varios golpes, tenía que vigilar de cerca sus PV y confiar en el spam de artículos de curación mientras disminuía lentamente los puntos de vida del monstruo. Aquí hacía lo mismo, echando constantemente miradas a su grimorio para ver cuántos puntos de vida le quedaban y calculando cuidadosamente los usos de Hojas de vida.

 

La espada ya había alcanzado el hueso detrás del ojo y seguía profundizando. Aunque el hueso detuvo la espada, Allen continuó empujando hasta que empezaron a formarse grietas. En poco tiempo…

 

«¡¡¡AAAAAAUUUUUUHHHHHHH!!!»

 

La cavidad se rompió y dio paso a la espada para alcanzar el cerebro del monstruo. El murdergalsh gritó lo más fuerte que jamás había gritado, luego se desplomó en el suelo. Escupió a Allen y se convulsionó violentamente, pero finalmente dejó de moverse por completo.

 

<Has derrotado a 1 murdergalsh. Has ganado 82.000 XP.>

 

 

«Hmm, esta es mi completa y total victoria. Aunque la mitad inferior de mi cuerpo está ahora toda pegajosa y asquerosa».

 

«¡ALLEN!» Cecil se apresuró a acercarse. Miró a Allen de pies a cabeza, comprobando si había heridas. «Ahora, ¿qué debemos hacer?»

 

«¿Qué mierd…? Oh, nooo».

 

Al instante siguiente de suspirar de alivio al ver a Allen vivo y bien, Cecil se fijó en el hombre que acababa de aparecer. Era, por supuesto, Dagrah.

 

«¡Por fin los he alcanzado, pequeñas mierdas!» gritó Dagrah. Estaba tan furioso que su voz se quebró.

 

Ah, está realmente furioso.

 

«¡Ya no se van a escapar!»

 

Así que finalmente nos ha atrapado. Aunque ya  había imaginado que lo haría cuando el Murdergalsh me mordió.

 

Ni uno solo de los Pájaros E que habían estado explorando en el cielo permaneció. En el momento en que había encontrado a Dagrah de nuevo, la necesidad de explorar había desaparecido. Había sustituido las cartas por más de Piedra D.

 

Dagrah se acercó, paso a paso. Era como si el tiempo se hubiera ralentizado. Lanzó una mirada al Murdergalsh muerto al lado de Allen, pero no parecía especialmente interesado. Un simple murdergalsh no merecía su atención. Cuando dirigió su mirada de nuevo hacia Allen, Allen le devolvió la mirada y empujó a Cecil detrás de sí de forma protectora.

 

No me quedan más bolas de hierro, y mi espada corta sigue dentro del Murdergalsh. Mis invocaciones son demasiado lentas para igualar la velocidad de Dagrah. Pero curiosamente, cuando tengo tan pocas opciones, hace que sea fácil averiguar lo que tengo que hacer.

 

«¡Por favor, apártese, Lady Cecil!» Allen gritó, extendiendo ambas manos tan ampliamente como pudo. «¡Yo lo retendré!» Con suerte, él centrará su atención en mí ahora.

 

«¿Qué es esto? El heroico sirviente, ¿no es así? ¿Estás poniendo tu propia vida en peligro? Esa clase de mierda me asquea mucho».

 

Dagrah usó algún poder especial para acercarse a Allen a gran velocidad y lo pateó muy lejos.

 

«¡Uf!» ¿En serio? Estaba mirando hacia él y aún así desapareció de mi vista. Mis ojos no pueden seguirle el ritmo en absoluto.

 

«¡Allen!» gritó Cecil, acercándose a toda prisa. Sin embargo, Dagrah la mandó volando con una bofetada. Ella perdió el conocimiento por ese solo golpe.

 

«¿Qué pasa?» preguntó Dagrah burlonamente. «¿No vas a atacarme? Vamos, saca esas bestiass tuyas de nuevo». Cuando Allen permaneció en silencio, el sicario sonrió. «Ya veo. ¿Gastaste todos tus PM luchando contra este monstruo».

 

Después de sacudir la cabeza para recuperar la calma, Allen se reincorporó, diciendo: «¿Y no has gastado también tus PM persiguiéndonos? ¿Qué tal si ahorras para tu viaje a casa».

 

Dagrah se burló. «Obviamente tengo pociones de PM, duh. No me pongas al mismo nivel que tú».

 

 

Parece que tenemos un charlatán aquí. Bien, bien. Así que, él usa PM para sus habilidades. Esto confirma una hipótesis que había tenido todo el tiempo.

 

«Los mocosos como tú necesitan una educación adecuada».

 

«¿Qué podría enseñarme alguien que huyó del campo de batalla después de un año con la cola  entre las patas?»

 

«¡Maldito pedazo de mierda!»

 

Allen una vez más perdió de vista a Dagrah y se encontró lanzado por el aire. El hombre estaba tan furioso que sintió que tenía que darle al chico una lenta y completa paliza. Mientras los golpes caían como una lluvia, Allen elaboró una pregunta en su mente. Concretamente, qué eran las habilidades. A su entender, había tres tipos en este mundo.

 

  • Primero, las que Allen había recibido junto con su grimorio cuando cumplió un año (por ejemplo, Invocación, Creación).
  • En segundo lugar, el tipo que obtenía al repetir la acción correspondiente (por ejemplo, Dominio de la espada, Lanzamiento).
  • Y tercero, habilidades adicionales (que Allen no poseía).

 

La primera diferencia entre el primer y el segundo tipo de Habilidades que parecía ser si costaban PM o no. Lanzar no costaba PM, pero Invocar sí, al menos durante la fase de creación. Esto me lleva a la siguiente pregunta: ¿cómo se mostraban las habilidades en las pantallas de todos los demás en este mundo? Lo que acababa de decir Dagrah había  dado una pista de la respuesta. Su confirmación indirecta de que tenía que gastar PM para usar sus habilidades, lo que significaba que su ventana de estado se pareciera a la siguiente.

 

 

Ventana de estado de Dagrah

(Según la predicción de Allen)

Habilidades: Explorador {5}, Robo {5}, Pie veloz {4}, Oído agudo, Pasos sigilosos, Sensación de Presencia, Dominio de la Espada {5}

Habilidad extra: Rastrear

 

 

Dagrah probablemente tenía una habilidad básica correspondiente a su clase -de la misma naera que Allen tenía Invocación- así como algunas otras que se derivaban de sus capacidades como Explorador que se desbloqueaban con cada subida de nivel de la habilidad básica.

 

La respuesta había estado delante de mi cara desde el principio. Estaba estaba escrita en el texto explicativo del Modo Infernal que leí antes de venir a este mundo. El texto implica que todo el mundo con una clase obtiene una Habilidad ligada a dicha clase. La ventana de estado de Cecil muy probablemente tiene Magia {1} o algo similar.

 

 

Modo infernal

Las únicas habilidades con las que empiezas son las ligadas a tu clase…

 

 

Una forma de distinguir a los que tienen una clase de los que no la tienen era el aumento de sus estadísticas al subir de nivel. Sin embargo, esto  era algo que sólo podía verse en sus ventanas de estado y generalmente no podía ser determinado o confirmado objetivamente por nadie más, a no ser que se le evaluara. Allen había llegado a la conclusión de que había otro método mucho más fácil para determinar si alguien tenía una clase o no: si tenía una habilidad -o habilidades- que requerían PM para activarse y que sólo podían desarrollarse gastando PM repetidamente.

 

Dagrah es tan fuerte porque tiene una clase y ha subido diligentemente tanto su nivel como el de sus habilidades.

 

«Qué pedazo de mierda más espeluznante eres. ¿De qué coño te ríes?»

 

«¡Guh!»

 

¡Pensar que alguien con una simple clase de una o dos estrellas puede llegar a ser tan fuerte! ¿Qué tan poderoso puedo ser yo, con mi clase de ocho estrellas?

 

Una amplia sonrisa cubrió la cara de Allen de oreja a oreja, a pesar de ser golpeado sin cesar con golpes más rápidos de los que podía seguir. Una hora después, Allen yacía en el suelo con el aspecto de un trapo de cocina, con Dagrah de pie junto a él, respirando con dificultad.

 

«¿Cómo mierda eres tan duro? ¿Tienes Monje como clase? ¿Ese monstruo de ahí está relacionado de alguna manera?»

 

Dagrah no había comenzado con la intención de golpear a Allen durante toda una hora. Había pasado de torturar al chico a intentar matarlo seriamente, pero debido a los aumentos de estadísticas de sus cartas para aumentar sus PV y Resistencia a los números ridículos, combinado con su spam de Hojas de Vida, Allen había logrado obstinadamente aferrarse a la vida todo este tiempo.

 

«¿Has terminado de atacarme? Entonces deberías dar la vuelta y regresar a Ciudad Carnel. Antes de que te maten».

 

¡Incluso usó su maldito estoque de mithril en mí! Eso realmente dolió demasiado. Ugh, casi me he quedado sin Hojas de Vida. Una vez que caigas, voy a tomar ese estoque tuyo.

 

«¡Ja! ¿Quién va a matarme? ¿Tú?»

 

«¿Todavía no puedes decirlo? Ya veo, así que no tienes habilidades de detección de área, a pesar de tener una clase de Explorador». Realmente estoy aprendiendo mucho deeste encuentro.

 

«¿De qué mierda estás hablando? Incluso si me toma algo de tiempo, todavía vas a morir al final».

 

«Has tardado demasiado…»

 

«¿Qué mierd…?» Dagrah se cortó al notar de repente la nube de polvo que levantaba alguien que se acercaba a una velocidad increíble. Mientras daba un paso atrás de Allen y levantaba la guardia, el capitán Zenof apareció de repente ante sus ojos.

 

«Hm, ¿todavía estás vivo?», preguntó el caballero con calma.

 

«Sinceramente, sólo pendo de un hilo. ¿No podrías haber corrido más rápido, por favor?», respondió el loro en el hombro del capitán caballero con la voz de Allen.

 

«Vamos, sabes que no puedo correr tan rápido como tú. Y aquí estás aún con vida. Yo diría que he llegado a tiempo».

 

Había un Pájaro E dando vueltas en el cielo. Cuando Allen pasó por el puesto de control fronterizo, había enviado un Pájaro E y un Pájaro G juntos, el primero para encontrar a Zenof, el segundo para explicarle la situación. Habiendo conocido de antemano la Habilidad de Allen, el hombre creyó inmediatamente en la Invocación y se apresuró a ir.

 

Je, je… Ve por él, por favor, jefe.

 

Allen no era exigente con la forma en que caían sus enemigos. Si el Capitán de los caballeros lo hacía por él, entonces estaba más que feliz de ceder el combate.

 

«Hmph, Zenof.»

 

«Ese es mi nombre».

 

¿Oh? ¿Dagrah conoce a Zenof? ¿Es porque estuvieron en el campo de batalla juntos?

 

«Mira a este pedazo de mierda que es utilizado por un noble, apareciendo como si fuera como si fuera algo bueno».

 

Eh, tú también eres empleado de un noble, ¿no?

 

«¿Un ‘pedazo de mierda que es utilizado por un noble,’?»

 

«Ya me has oído. Estoy seguro de que sabes lo que quiero decir. Has visto cómo los nobles utilizan a los plebeyos como si fueran peones desechables en el campo de batalla, ¿no es así?»

 

«Bueno, no puedo discutir eso».

 

«¿Verdad? Y los que luchan con sus vidas en la línea para esos nobles de mierda son una mierda ellos mismos. Eso te incluye a ti».

 

«¿Es así?»

 

«¿Qué conseguiste por proteger esa estúpida fortaleza durante diez años? Ahora solo lideras un grupo de lamentables  caballeros, en este campo olvidado por Dios. ¡Qué recompensa! Suena como la mayor broma de la historia».

Justo después de hablar, Dagrah desapareció abruptamente. La tierra y la hierba que se levantaban en una nube indicaba que no había huido sino que estaba todavía cerca, sólo que se movía demasiado rápido para que los ojos de Allen lo registraran.

 

«Allen, retrocede», dijo Zenof, con la voz como el acero desnudo. «De lo contrario, quedarás atrapado».

 

«Sí, señor».

 

La ira en la voz de Zenof era tan palpable y aterradora que Allen ya estaba retrocediendo antes de darse cuenta. Inconscientemente tropezó hacia atrás aún más debido a la sorpresa cuando, en el siguiente momento, un aura surgió alrededor del cuerpo del capitán de los caballeros como una neblina de calor, mientras desenfundaba lentamente su espada.

 

Ya veo, este efecto visual debe ser el indicador de que alguien está usando su habilidad extra. Lo que me recuerda que el Capitán Zenof nunca la usó cuando luchó contra el rey orco.

 

Incluso en una situación como esta, Allen descubrió un nuevo hecho.

 

«¡¿Dónde crees que estás mirando?! ¡Muere, insecto!»

 

Dagrah reapareció bruscamente y clavó su estoque directamente en el corazón de Zenof. Sin embargo, el arma se detuvo en el pecho del hombre, negándose a clavarse más.

«Luchamos por el bien de todos», gruñó Zenof. «Entonces todos mis hermanos de armas murieron, hasta el último de ellos, dejándome como único superviviente».

 

«¡Qué mierda! ¿Cómo puedes ser tan duro, qué está pasando?»

 

Dagrah ignoró lo que decía Zenof y se concentró desesperadamente en empujar su estoque hacia adelante. Penetró la armadura del caballero, pero a pesar de que usó ambas manos, la punta del arma no logró sacar ni una sola gota de sangre.

 

Vaya, su Resistencia debe ser realmente alta. Así que este es un Maestro Espadichín. Probablemente no puedo ni imaginar cuántos combates debe haber tenido en el campo de batalla.

 

Claramente, la estadística de ataque de Dagrah no era suficiente para herir al Capitán de los caballero que tenía una Clase de dos estrellas, Maestro Espadachín.

 

«¡Todos arriesgamos nuestras vidas y luchamos hasta la última gota de sangre que teníamos! ¡Nadie puede negar lo que hicimos!»

 

Zenof levantó su espada y la bajó, dividiendo el cuerpo de Dagrah en diagonal desde el hombro. El tajo generó una onda expansiva que rugió a cien metros de distancia, desgarrando el suelo y enviando la hierba y la tierra al aire. Allen jadeó ante la potencia bruta de la Habilidad Extra del Capitán de los caballeros.

 

Y así fue como el juego del gato y el ratón de tres días entre Allen y Dagrah llegó a su fin.

 

También te puede interesar

2
0
Deja un comentario.x